Galería

Chavas: Las mujeres y los mitos sexuales por @jajahuata (También es para ellos)

Esta galería contiene 1 foto

Hola mis jajahuatenses ¿Cómo les fue esta semana sin mi?… Espero y me hayan extrañado… Les traigo un tema del cual me han estado preguntando asi que sin mas preámbulo.. . Las mujeres y sus mitos. Cuenta la leyenda que … Sigue leyendo

Galería

¿Mitos, mentiras o realidades a medias? por @jajahuata

Esta galería contiene 1 foto

Hola de nuevo mis niños y niñas, gracias por leer esta columna… Después de mi primer aporte me llegaron varias preguntas a mi cuenta de twitter, y con gusto se las responderé… Pero lo dividiré en 2 secciones, esta será … Sigue leyendo

Codependencia

eluniversal.com.mx

La codependencia puede ser definida como una enfermedad, cuya característica principal es la falta de identidad propia. El codependiente pierde la conexión con lo que siente, necesita y desea. Si es dulce y agradable aunque no lo sienta, es porque busca aceptación. Cree que su valor como persona depende de la opinión de los demás. Da más importancia a los demás que a sí mismo. Se crea un yo falso, pues en realidad no está consciente de quién es y está tan desconectado de sus propios sentimientos, que asume la responsabilidad por las acciones de los demás. Se avergüenza por lo que hacen otras personas y toma las cosas de una manera personal. Invierte una enorme cantidad de energías en mantener una imagen o un estatus para impresionar porque su autoestima es muy baja, ya que depende del valor que los demás le otorgan.

La codependencia se origina en las familias disfuncionales y convierte a los miembros de esas familias en personas hiper-vigilantes. Al estar el ambiente familiar tan lleno de estrés debido a la violencia, la adicción al alcohol o a las drogas, las enfermedades emocionales de sus miembros etc; la persona codependiente enfoca su atención hacia su entorno para defenderse de algún peligro real o imaginario. El estado de alerta es una defensa de nuestros cuerpos, algo temporal que nos ayuda a defendernos en momentos de peligro. Pero cuando ese estado se vuelve crónico, la persona pierde el contacto con sus reacciones internas, ya que todo el tiempo su atencion está afuera de sí misma.

Los niños necesitan seguridad y tener modelos saludables para imitar, para poder entender sus reacciones internas, ya que todo el tiempo su atencion está afuera de sí misma.

Los niños necesitan seguridad y tener modelos saludables para imitar, para poder entender sus propias sensaciones internas. También necesitan aprender a separar los sentimientos de los pensamientos y a generar autoestima ellos mismos desde su interior. Si el niño pierde el contacto con sus sentimientos, tratará de llenar sus necesidades con estímulos externos y se convertirá en un adulto codependiente.

Nota: Basado en informacion tomada del libro “Homecoming” de John Bradshaw.

Todo tipo de pseudo-amor es destructivo; uno de ellos es la codependencia.

Cuando una persona vive su vida a través de los demás y a costa de sus legítimas necesidades, va más allá de lo que exige el verdadero amor. Se quema hasta el punto de no quedar ya nada de ella.

Parece un noble empeño ayudar a otras personas que se están autodestruyendo, como en el caso de las esposas o novias de los alcohólicos o adictos a la droga, al juego o al sexo. Sin embargo, olvidamos ayudar a los codependientes.

Todo amor que no produce paz, sino angustia o culpa, está contaminado de codependencia. Ese tipo de amor patológico, de obsesión, es sumamente destructivo. Al no producir paz interior ni crecimiento espiritual, no lleva a la felicidad.

La codependencia crea amargura, angustia, enojo y culpabilidad irracional. El fruto del amor debe ser la paz y la alegría. Si no es así, algo anda mal. Somos imagen y templo de Dios. No debemos albergar en nuestro corazón ni angustia ni ninguna otra emoción dañina.

La codependencia nace de un hambre malsana de amor, quizás provocada por un ambiente familiar en que uno no se sentía amado. Se puede tener un hambre tan desordenada de amor, que nos impida dejar una relación humana negativa.

El dolor en la codependencia es mayor que el amor que se recibe. Hay que tratar de mantener una relación sólo hasta donde debamos y podamos. Debemos procurar mantenernos en la línea del quinto mandamiento de la Ley de Dios. Si una relación humana resulta perjudicial para la salud física, moral o espiritual, hay que cortar. La misma Iglesia Católica permite la separación de los casados cuando la vida en común se hace intolerable.

Una de las características de la persona codependiente es que no confía en la otra persona a la que trata de influir. Esto lo demuestra persiguiéndola, tratando de controlarla, diciéndole lo que tiene que hacer, etc.

La sobreprotección, signo de codependencia, a veces nace de la situación de una madre que ha perdido a su esposo. Hay madres que usan a sus hijos para llenar un vacío.

El codependiente no sabe quién es, lo que siente, cuáles son sus necesidades; vive como un ser vacío.

El verdadero amor promueve el crecimiento mutuo. El fin de todo ser humano no es complacer siempre a otro o ser lo que el otro espera de uno, sino ser el reflejo de Dios para los demás: lo que Dios le creó para ser.

La codependencia aparenta ser amor, pero es egoísmo, mutua destrucción, miedo, control, relación condicionada: “Te amo si cambias”; “Si no haces lo que digo, te recrimino, te persigo, me siento tu víctima.” En la codependencia hay una gran cantidad de manipulación. Es una relación descontrolada: hagamos todo lo que sea para que esa persona se acomode a mí.

En momentos de frustración, la codependencia es abusiva o de tremenda tolerancia del abuso. La persona codependiente permite tanto que no reconoce el abuso cuando lo sufre. Ha llegado a tener una autoestima tan baja, que ya no se da cuenta de que están abusando de ella.

El codependiente necesita dar continuamente para no sufrir culpabilidad, ansiedad, enojo, miedo, etc. Necesita dar, sentirse necesario para tener autoestima. Está dominado por sentimientos enfermizos y no por la razón.

El amor humano debe ajustarse a la razón. Los codependientes se dejan llevar solamente por sus sentimientos. Su autoestima depende del comportamiento o reacción de los demás.

El codependiente debe recibir ayuda profesional y espiritual. Debe amarse ordenadamente a sí mismo, atendiendo a sus necesidades básicas.

Nota: Estos apuntes son de la charla de la Dra. Doris Amaya, psicóloga en la práctica privada en Miami y experta en adicciones y codependencia. Dicha charla fue dada durante un retiro de la Arquidiócesis de Miami, que tuvo lugar en dicha ciudad febrero ll de l996.

“La codependencia es una condición específica que se caracteriza por una preocupación y una dependencia excesivas (emocional, social y a veces física), de una persona, lugar u objeto. Eventualmente el depender tanto de otra persona se convierte en una condición patológica que afecta al codependiente en sus relaciones con todas las demás personas.

“El codependiente tiene su propio estilo de vida y su modo de relacionarse con los demás debido a su baja autoestima. Se enfoca siempre en los demás y no en sí mismo. La persona codependiente no sabe divertirse porque toma la vida demasiado en serio. Se le dificulta llegar a tener intimidad con otras personas porque teme ser herida por ellas. Necesita desesperadamente la aprobación de los demás y por ello busca complacer a todo el mundo. Siente ansiedad cuando tiene que tomar decisiones porque teme equivocarse. Niega sus propios sentimientos.”

(Extractado del libro “Choicemaking” de Sharon Wescheider Cruse.)

Fuente: http://www.vidahumana.org

Bookmark and Share

Todo contenido vertido en este sitio es meramente informativo, como una herramienta para poder contribuir a mejorar algunos aspectos y así incrementar tu calidad de vida. Si te interesa ampliar la información del mismo, te sugerimos buscar la ayuda de un experto en el tema o bien en los buscadores de Google.

¿Sientes que te destruyes, que te desmoronas? Taller Relaciones Destructivas

relaciones-destExisten relaciones que alimentan al ser y relaciones que destruyen a la persona.

Las relaciones destructivas NO son tan fáciles de identificar como podría creerse.

En este taller intensivo de dos días ( dos mañanas de 9 a 1pm) la Psicoterapeuta Blanca Almeida Dingler hablará de los diferentes tipos de violencia, su ciclo., cómo detectar los focos rojos, las ideas que nos atrapan dentro de una relación y como salir o modificar la relación destructiva.

Se contestaran pregunta como:

¿Cómo elegir una pareja para mantener una relación saludable?

¿Por qué si me destruyen continúo en esta relación?

La cita es el próximo Sábado 19 y Domingo 20 de septiembre de 9am a 1pm.

El taller contempla una parte teórica y una parte vivencial.

Impartido por la excelente Psicoterapeuta Blanca Almeida Dingler.

El taller es para toda persona interesada(o) en el tema.

El cupo es limitado se requiere un depósito previo para apartar el lugar.

Envíanos un mail para mayor información: radiocontempo@hotmail.com

Publícalo en tu Tweeter

Publícalo en tu Facebook

Todo contenido vertido en este sitio es meramente informativo, como una herramienta para poder contibuír a mejorar algunos aspectos y así incrementar tu calidad de vida. Si te interesa ampliar la información del mismo, te sugerimos buscar la ayuda de un experto en el tema o bien en los buscadores de Google

Últimos estudios corroboran que el verdadeo amor, el amor para siempre sí existe y que aunque el mar se seque este no se extinguirá‏

amor-para-siempre El amor, amor, amor si existe y es para siempre, que equivocado estaba Agustín Lara cuando decía Solamente una vez amé en la vida…. Los estudios de los científicos han comprobado que el amor verdadero dura siempre y “jamás cambia aun cuando se seque el mar y se desmenuce la roca” como se relata en los versos, en vez de un sentimiento momentaneo como se describe en ciertas teleseries. Esto lo confirmó un grupo de científicos estadoinidenses con sus investigaciones.

Según informa el rotativo inglés The Daily Mail, un grupo de científicos estadounidenses ha recurrido a la tecnología de escáner del celebro para comprobar que el verdadero amor no se pierde con el tiempo. Tras de vente años del casamiento, los esposos todavían sienten profundo afecto el uno al otro y la pasión despertada al encontrarse uno con otro sigue siendo como la percibida al enamorarse por primera vez. El descubrimiento significa que inclusive los dos no se sienten aburridos uno de otro por ser tan conocidos recíprocamente. “Al ser preguntado si el amor es perdurable, la gente contesta que ‘debería no ser así’. Y la mayoría de los libros de texto también responde negativamente. Sin embargo, hemos comprobado que tal respuesta es errónea”, dijo el doctor Hill, uno de los integrantes del grupo de investigación.

Los investigadores seleccionaron a 17 personas que han mantenido su matrimonio de manera ininterrumpidamente durante 21 años por término medio. Les aplicaron la exploración del cerebro cuando miraban las fotos de sus cónyuges. La reacción que dan es igual que la de los enamorados de menos de un año. La parte concerniente de su cerebro secrega Dopamina, una substancia química que hace excitante a la gente.

“Consideramos que esto es cierto. Se trata del resultado del escáner del cerebro que es convincente”, dijo el investigador Allen.

Sin embargo, los resultados de la exploración no son iguales en el grupo de los enamorados por primera vez y el de los que se han contraído el matrimonio en 21 años. El sentimiento de serenidad de los enamorados durante largos años ha reemplazado la pasión obstinada y ansiedad despertadas por el amor, explicó el investigador Hill.

Los estudios también han comprobado que los que comunican fácilmente con sus parejas han logrado mantener el matrimonio durante largo tiempo. Las buenas habilidades de comunicación con el cónyuge consisten en hablar con amabilidad, sonrisa y gestos cordiales además del buen humor. El pasar la mirada de manera excesiva, frialdad, exigencia excesiva e ironía perjudican la comunicación normal entre los esposos.

Cuando la proporción entre la buena habilidad y la mala modalidad en la comunicación de los cónyuges sea menos del cinco por uno, la probabilidad del divorcio se incrementará, afirman los investigadores.

Fuente: pueblenlinea

Entre percepción y comunicación: diferencias y coincidencias entre hombres y mujeres

¡Te invitamos a escuchar nuestros programas de radio!

Cada Semana & Comentando la Nota

===========================================================

¿Cuántos problemas has tenido con personas del sexo opuesto por “pequeños problemas de comunicación” o porque tu percepción de una situación fue diferente a lo que quiso decir esa persona? Posiblemente muchos. Pero ¿Por qué? ¿Acaso no nos sabemos comunicar con personas del sexo opuesto?

Posiblemente la respuesta esté en el hecho de que a la mujer en gran medida, se le sigue (y seguirá, al menos por algo de tiempo), la búsqueda de su “media naranja” para sentirse completa, claro que esta idea ha ido perdiendo valor debido al cambio de actitud de la mujer actual, pero en el fondo, se sigue con esa idea en el fondo de su corazón y de sus pensamientos. La imagen del “príncipe azul” que adivine las necesidades de “la princesa”, frágil y desvalida; valores inculcados y reforzados por los cuentos de hadas y la cultura de la telenovela.

Por otra parte los hombres, la misma idea de la media naranja existe pero de una forma diferente. No se espera que venga otra persona a que le resuelva la vida económicamente, no, aquí la circunstancia es que el hombre espera a esa mujer casi casi santa a la cual proveer, cuidar, tener en casa, que le dé hijos, etc. La mujer que a diferencia de todas las demás no es una loca y es bien portada, la que no rompe un plato, la que nunca usará minifaldas, la fiel, la abnegada y así podría seguir escribiendo una larga lista de “atributos”. Al final del cuento, esto es también a esperar a esa mujer “cuasi-santa” que le resolverá la vida al hombre en ciertos aspectos.

Hay una verdad universal, de esas que no se ponen en duda: para poder relacionarnos adecuadamente, hombres y mujeres, debemos ser adultos maduros y responsables de nuestros pensamientos, sentimientos y acciones; evitando en todo momento recurrir a la culpa o al chantaje como método para asegurar el vínculo.

Un ser humano se siente pleno y completo, en armonía y en equilibrio a partir de sí mismo; abasteciendo en todo momento sus necesidades espirituales, emocionales, intelectuales y físicas y a partir de este bienestar general, puede vincularse con otras personas compartiendo toda esta riqueza interior.

Pero si esperamos a que “alguien” venga a resolvernos la vida, corremos el enorme riesgo de ser lastimados, vivir enormemente limitados, frustrados y dessichados.

Así entonces muchos de los conflictos entre hombres y mujeres son resultado de las percepciones que cada uno tiene del otro y de esos hoyos a veces abismos de comunicación que existen entre ambos.