Metallica: Nunca más una silla. La banda regresa a nuestro país a una década de su última visita, esta vez a un Foro Sol sin butacas.‏

news_photo_1241025991_420¡Cómo cambian las cosas en una década! El 30 de abril de 1999, Metallica se presentó en el Foro Sol junto a Pantera y Monster Magnet. Muchos de quienes ahí estuvieron lo recuerdan como uno de los mejores conciertos de metal en México.

Dos lustros después, el cuarteto de San Francisco volverá a hacer suyo el mismo escenario como parte de la gira de presentación de su disco Death Magnetic, el 4, 6 y 7 de junio.

Ahora James Hetfield, Lars Ulrich y Kirk Hammet se hacen acompañar por un nuevo bajista, el mexiconorteamericano Robert Trujillo, pues en 2001 Jason Newsted decidió dejar a Metallica debido a las fuertes discusiones que tenía con sus compañeros. Musicalmente, tampoco era el mejor momento para la agrupación, a quienes sus fanáticos no le perdonaban haber grabado discos tan tibios y comerciales como Load (1996) y ReLoad (1997).

Después, vendría el momento más embarazoso de su carrera con la edición de St. Anger (2003), un disco que echaba por tierra, definitivamente, la grandeza musical lograda varios años atrás en Master Of Puppets (1986). El álbum carecía de solos de guitarra y sus composiciones se apreciaban eternas y aburridas.

Diez años han transcurrido desde aquella noche de Día del Niño en que las sillas dispuestas en el Foro Sol volaron por los aires y dieron paso al slam más grande del que México tuviera memoria. Los promotores aprendieron la lección. Nunca más una butaca en un concierto de metal.

Pantera, la banda que abrió a Metallica en aquella ocasión y que se consideraba su colega en brutalidad y sonido, no existe más. Su guitarrista, Dimebag Darrell, fue asesinado sobre el escenario hace cinco años por un fan.

Otra cosa es distinta: Metallica lanzó un disco que, si bien no iguala lo conseguido por la banda en sus días de esplendor, ha hecho que sus seguidores recuperen la fe. Death Magnetic tiene garra y solos de guitarra. Hay ganas de escucharlo en vivo, lo mismo que los viejos himnos de thrash que han hecho vibrar a una generación.

Y lo mejor de todo: sin sillas de por medio.

Fuente: http://www.playboy.com.mx