Creatividad y bienestar

La imaginación desempeña un papel muy importante en la forma en que vemos las cosas. Las personas optimistas se centran en lo que es bueno para desarrollarlo al máximo. La gratitud y el compromiso son fundamentales para acrecentar la espontaneidad.

Vivir en armonía con lo que somos y nos rodea facilitar el crecimiento y la expansión, dejamos de pelear y jalar contra la vida, asumimos las dificultades como retos que propician decisiones que van labrando eso que cada uno anhela y desea ser.

La persona creativa es un ser que tiene fe, que posee la capacidad de creer y confiar, que siente y experimenta la vida diariamente porque construye no es sólo un espectador.

Ser creativo demanda compromiso y perseverancia para combatir la frustración, cada obstáculo perfecciona nuestra maestría, nos fortalece y llena de orgullo porque nos deja aprendizaje y hace que cobre en nuestra vida el sentido de trascendencia.

Las personas creativas no sólo están abiertas a nuevas experiencias, sino que también tienen el valor de arriesgarse porque se conocen y re enamoran a diario de si mismas, renuévate a diario, reflexiona, medita, reza, trabaja tu espiritualidad y paz mental, los momentos de introspección detonan la creatividad, lucidez y agilidad mental.

Las personas objetivas son felices porque ven opciones para resolver sus problemas y se ocupan de lo negativo, aunque sea muy doloroso, para hacerlo trampolín y no fosa, le da sentido a cada experiencia, logrando que “el aquí y el ahora” cobren un sentido sublime.

Aprovecha tu potencial, revalora y replantea tu misión, entrégate a la vida, confía, crea, toma conciencia, haz uso eficiente de todos tus recursos, jamás decaigas en ánimo aún en los días más turbios, esas dificultades también fortalecen.

Fuente: WAISBURD,G. Creatividad y transformaciones. Trillas,1996,México

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Lo que fui ¿lo que seré? Infinidad de veces buscamos algún culpable para responsabilizarlo de las desgracias que nos suceden. ¿Infancia es destino? Lo que está mal, pues nos da miedo enfrentarnos a ese yo.

infancia ¿Cuántas veces has sentido que tu vida no marcha bien? Lo peor de todo es que no sabes por qué. La respuesta no es sencilla. La psicoanalista Taly Glatt Rosenthal, miembro de la Sociedad Psicoanalítica de México, señala que las primeras relaciones que tenemos en la vida –ya sea con nuestros padres, familiares o amigos– trazan uuna parte fundamental del futuro que viviremos como adultos.

Al principio no estaba de acuerdo con el axioma que plantea Sigmund Freud: “Según tu infancia, será tu destino”, me parecía demasiado radical porque, supuestamente, cada uno de nosotros va construyendo su vida conforme adquiere experiencias personales y laborales, la-brando así nuestro futuro. Sin embargo, descubrí que mi teoría tenía ciertas inconsistencias.

No obstante, una duda me atormentaba: si ya estamos inscritos en un destino, ¿de qué sirve buscar ayuda?, ¿en qué nos podría beneficiar un análisis?

Glow!: ¿Qué tan acertada es la frase “infancia es destino”?

Taly Glatt Rosenthal: Los primeros contactos que tenemos son muy significativos, pues van matizando nuestras futuras relaciones; es ahí cuando aprendemos ciertos patrones que vamos a utilizar a lo largo de la vida, y resulta difícil cambiarlos. No es que esté mal, es lo que conocemos; sin embargo, hay muchas conductas que no nos gustan y no sabemos por qué están en nuestras vidas. Las primeras relaciones las establecemos con nuestros padres o con ciertos familiares cercanos y, de ahí, vamos adquiriendo hábitos que a lo largo del tiempo desarrollamos y que forman parte de nuestro carácter y de nuestra personalidad. Por lo tanto, no resulta desproporcionado sugerir que la infancia está íntimamente vinculada con el destino.

G: ¿No es más una cuestión de carácter?

TGR: No es que sea una cuestión de carácter. Los psicoanalistas creemos que toda esta cuestión se refiere a una serie complementaria, es decir, se suma el carácter, el temperamento, la infancia, las buenas y las malas experiencias: es un todo. Sin embargo, no es una regla. Hay personas que tuvieron una infancia terrible, llena de obstáculos y malas experiencias, pero en su vida adulta son profesionalmente exitosos o han formado una familia armoniosa, aunque también puede ocurrir lo contrario. Ahí entra lo que cada uno quiere hacer con su propia vida, el libre albedrío.

G: ¿Cuánta responsabilidad tienen los padres en el futuro de sus hijos?

TGR: Creo que es una mezcla de todo. Se trata de ciertos factores que se juntan y no puedes excluir ninguno. Por ejemplo: el bebé nace y está al cuidado de sus padres al 100 por ciento. El niño poco a poco crece, se va independizando, va adquiriendo responsabilidades, obligaciones, etcétera.

No obstante, es importante tener a estas figuras primarias cerca de nosotros, porque marcan nuestras experiencias futuras.

No necesariamente porque tuviste una mamá desobligada vas a ser de esa manera; ahí es cuando intervienen otras experiencias, así como tu temperamento. Es importante lo que pasa dentro de tu casa, pues es lo primero que sabemos, es nuestra primera fuente, es lo básico; pero las amistades, el trabajo y otras circuns-tancias también forjan nuestras historias.

G: ¿Cómo se puede superar una infancia difícil, o bien, una infancia de sobreprotección absoluta?

TGR: El psicoanálisis ayuda a significar y a reelaborar el pasado. Ejemplo: la mujer que vivió su infancia en un ambiente de violencia intrafamiliar, muy probablemente en su etapa adulta tienda a relacionarse con hombres violentos. Sin embargo, a pesar de las críticas que sufre, ella no puede darse cuenta de la situación que vive. Al pasar el tiempo, la mujer afirma: mi pareja se volvió golpeador o “me salió” alcohólico, “me salió así”. Es importante señalar que esto no es la Rueda de la Fortuna, pues uno mismo es quien elige cómo y con quién vivir, pero si traemos cargando nuestro costalito del pasado, podemos repetir los patrones paternos, en este caso, la violencia intrafamiliar.

Es fácil engancharte, no es que no veamos los defectos sino que, debido a los patrones de conducta que traemos, esas acciones violentas las vemos como algo normal. Sin embargo, no siempre buscas la misma conducta, puedes encontrar lo opuesto, pero el punto es que todo está relacionado con lo que aprendemos en la infancia.

G: ¿Cómo puede ayudar el psicoanálisis?

TGR: El psicoanálisis pretende hacer conscientes esas partes inconscientes para que asumas: “Tiendo a relacionarme con hombres abusivos porque así era mi padre, y me enseñaron que si te pegan es porque te aman”. Es difícil entenderlo cuando no te encuentras en esa situación, aun sabiendo que hay gente que vive así toda su vida. A medida que conocemos nuestro pasado y le damos otro enfoque, le otorgamos un valor diferente a las cosas y las entendemos de forma distinta. Cuando conocemos esas actitudes inconscientes nos es posible discernir mejor las cosas. Parece complicado, pero cuando ves todo más claramente te das cuenta de que no es una forma sana de vida, y vas cambiando esas conductas tan arraigadas.

Proceso de sanación

Enfrentarse a uno mismo es un proceso complicado, aunque no imposible. No es tan fácil darse cuenta de los patrones de conducta que venimos arrastrando desde la niñez. Aunque sepamos que estamos actuando de una manera errónea, no basta con decir: “Ya no lo voy a hacer” o “ya no me voy a relacionar con tales personas”. Éste es el momento cuando se requiere un apoyo profesional. El punto clave en todo esto es asumir que se necesita ayuda.

La doctora Glatt señala que cualquier conducta –positiva o negativa– se transmite a los hijos. “Ejemplo: cuando uno es una profesional, espera que sus hijos también lo sean. Para ello, les vas inculcando que hay que estudiar y ser res-ponsables, les enseñas valores morales y mil cosas para que sean excelentes en el área que ellos escojan. No es que les repitas todo el tiempo que quieres que ellos tengan una profesión, sino que con tus actitudes les demuestras que eso es lo que esperas de ellos“, asegura la especialista.

G: Durante la terapia, y tras un proceso de introspección, ¿cómo se inicia el replanteamiento de la vida?

TG: No hay una respuesta específica, puesto que no se trata de una receta de cocina, lo único que te puedo decir es que en dos días no vas a cambiar, es un trabajo que implica tiempo y a veces dolor, pues se trata de reelaborar el pasado para poder vivir un mejor presente. Yo suelo decirles a mis pacientes: “No pretendas cambiar en una semana o en tres meses lo que has hecho durante quince o veinte años”. Hay que ir conociendo tu pasado, a través de un procedimiento que puede ocasionar sufrimiento y angustia, te tienes que desprender de ciertas expe-riencias de la infancia.

Además, no les puedo dar una lista o una receta mágica de lo que deben hacer, eso sería como decirte que tengo la respuesta de tu vida, y todos sabemos que no es así. Lo que sí podemos hacer es encontrar juntos las respuestas, hallar lo que quieres para tu vida y qué es lo que no te gusta de tu vida, identificar aquello que te molesta, lo cual resulta muy distinto que decirte: “Pues mira, lo que a mí me gusta y no me gusta de tu vida es tal o cual cosa”. No pienso, ni quiero asumir el papel de juez. La única “receta”, por llamarla de algún modo, que tengo el día de hoy, es ayudarte a elaborar y resignificar tu pasado para tener un presente con pocas repercusiones y un futuro con mejores oportunidades.

Fantasmas del pasado, ¿vida sin futuro?

Freud enfatiza en su ensayo Recordar, repetir y reelaborar, que la mayor parte del pasado infantil queda olvidado y sólo conservamos ciertos esbozos condensados en los recuerdos encubridores, es decir, memorias que cristalizan varias experiencias y han sido deformadas. Agrega que el paciente analizado, en general, no recuerda nada de lo reprimido, lo actúa. Por medio de la compulsión y la repetición no puede más que poner en acción aquello que ha sido olvidado en la conciencia.

Fuente: http://www.glow.com.mx