Tips para un embarazo saludable

El embarazo es periodo único en la vida de toda mujer, recuerda que no se trata de comer por dos, ni de premiarte o reconfortarte con la comida que más te agrada (chocolates, papitas, postres, dulces o comida chatarra). Una alimentación deficiente y excesiva podría ocasionarte complicaciones como diabetes gestacional, hipertensión y aumento de peso excesivo; además de que podrías privar a tu organismo de nutrientes esenciales para el óptimo desarrollo de tu bebé.

Por eso es importante poner atención en tus elecciones, prefiere alimentos que te nutran y llenan de fuerza y energía.

Estas son sencillas recomendaciones, que pueden hacer más saludable tu embarazo:

Hidrátate durante todo el día, toma ½ vaso de agua simple cada hora.

En lugar de freír las verduras, prepáralas al vapor, hornéalas a cómelas crudas.Evita los empanizado y capeados.

Invierte en un buen sartén con teflón, esto te permite cocinar con casi nada de aceite.

Prepara comida apetecible, usa especias y hierbas frescas como: laurel, menta, hierbabuena, epazote, orégano, salvia, romero, albaca, entre otros.

Escoge alimentos altos en fibra, frutas, verduras, legumbres (frijoles, lentejas, habas, garbanzos) y productos integrales o de grano entero.

Elige cereales integrales (arroz, pasta, pan y avena).

Opta por comer la verdura o la fruta entera, en lugar de tomártela en jugo. No te olvides de lavarla y desinfectarla.

Come por lo menos 2 raciones al día de leche o yogur descremados (para cada porción, calcula 1 taza de leche, o ¾ de taza de yogur o 50g de queso).

Come de 6 a 8 raciones de frutas y verduras todos los días. Para guiarte, piensa en cada ración como una fruta o verduras de tamaño promedio (manzana, naranja o zanahoria) o ½ taza de fruta o verdura.

Come 5 a 7 porciones de granos diariamente (una ración puede ser una rebanada de pan, ½ taza de pasta o arroz, 30g de cereal, ¾ de taza de avena). Prefiere alimentos integrales porque favorecen tu digestión.

Come dos porciones de proteína todos los días, una porción es equivalente al tamaño y grosor de la palma de tu mano, prefiere los cortes magros de carne, también puedes comer pollo y pescado. No te olvides de incluir huevo, evita comer más de 2 yemas a la semana para cuidar tus niveles de colesterol.

Modérate y de ser posible evita los caramelos, comida rápida, aderezos, condimentos, refrescos, papitas y pan dulce.

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Esto es importante tanto para hombres como para mujeres: Nutrición, diabetes y embarazo. Cuidar la salud de mamá cuando viene en camino un bebé ¿Sabes lo que es la diabetes gestacional?

plenilunia.com

El embarazo es un período crítico durante el cual una buena nutrición materna es un factor clave que influye en la salud de la madre y el niño. El riesgo de complicaciones durante el embarazo o el parto es menor cuando existen los cuidados necesarios y una vigilancia estrecha de los especialistas

En la práctica clínica se observan dos complicaciones del embarazo y la diabetes, una es la diabetes gestacional y la diabetes pregestacional. El aumento de glucosa (azúcar) materna puede tener repercusiones importantes en el feto; éstas se presentan dependiendo del período en que se encuentre el embarazo.

La diabetes gestacional identifica a mujeres con un riesgo bastante elevado de presentar diabetes y enfermedades cardiovasculares en un futuro, lo que justifica los programas de prevención, durante y después del parto. En la diabetes pregestacional, el control antes de la concepción constituye la mejor oportunidad para prevenir las complicaciones maternas y neonatales.

La diabetes no debe ser un impedimento para llevar a cabo la lactancia materna. Uno de los mecanismos en los cuales la diabetes se hace presente es la resistencia a la insulina. Durante el embarazo, esta resistencia permite un aumento en los niveles de glucosa (azúcar) y grasas libres maternas para cubrir las demandas del feto, que a su vez se acompañan de un incremento en la función de células pancreáticas de la madre.

Existe un riesgo mayor de abortos y malformaciones en el bebé que se relacionan con la diabetes. Los objetivos terapéuticos y nutricionales van dirigidos a prevenir complicaciones para la madre y el bebé, y se concentran en conseguir que la glucosa sea normal y obtener una ganancia adecuada para el embarazo. Para poder adecuar el tratamiento, es necesario que las mujeres que presenten datos para desarrollar una diabetes pregestacional o gestacional, tengan un buen monitoreo de la glucosa de acuerdo con las indicaciones dadas por el médico o el especialista.

El tratamiento nutricional y la recomendación de ejercicio físico moderado, son los pasos terapéuticos iniciales en toda mujer diagnosticada con diabetes gestacional y pregestacional. Lo anterior es supervisado y queda bajo estricta vigilancia de los especialistas. Las características de la dieta deben ser individuales.

Los fármacos o hipoglucemiantes (medicamentos que ayudan al control de azúcar en sangre) son prescritos exclusivamente por el médico. La recurrencia de diabetes gestacional en embarazos siguientes es de 35 a 55%. Aun con una normalización de glucosa después del parto, las mujeres que han presentado diabetes durante el parto (diabetes gestacional), tienen un riesgo elevado del 17 al 63% entre 5 y 16 años de presentar diabetes después del parto a lo largo de su vida.

Por tal motivo un monitoreo constante y cambio de hábitos, antes, durante y después del embarazo promueven una disminución de presentar la diabetes o reducir los riesgo de las madres que ya presentan diabetes en estos períodos. Las mujeres que ya presentan diabetes cuando están embarazadas, deben tomar en cuenta el tratamiento con insulina que ya tiempo atrás habían iniciado, para reducir el riesgo enfermedades en la madre y el bebé.

Aunque muchos factores están relacionados con esta situación, la obesidad es una contingencia independiente para el desarrollo de diabetes gestacional, un riesgo de un 20% aproximadamente. El peligro de complicaciones durante el embarazo o el parto es menor cuando el aumento de peso prenatal es el adecuado. El aumento de peso durante el embarazo influye en el peso del menor al nacer y la salud y los resultados varían en función del estado nutricio de la madre.

El cuidado general que debe tener la futura madre es básico para evitar complicaciones, mismas que dependen del seguimiento y responsabilidad de cada mujer.

Referencia informativa: Endocrinol. Nutr. 2005; 52(5):228-37; Herranz, L. Diabetes mellitus y embarazo. J. Am. Diet. Assoc. 2008; 108:553-561; Yogev, Yariv, MD, Catalano, Patrick M. MD. Position of the American Dietetic Association: Nutrition and Lifestyle for a Healthy Pregnancy Outcome. Pregnancy and Obesity, Obstet. Gynecol. Clin. N. Am. 36 (2009) 285-300

Departamento de Comunicación y Contenido, Todo en salud.org


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Huesos sanos para toda la vida La alimentación es muy importante para construir huesos sanos y mantenerlos así durante mucho tiempo…

osteoporosisDurante cada una de las etapas de la vida, nuestros huesos luchan constantemente contra los cambios hormonales, la alimentación en general y los factores del estilo de vida, pues esto puede ocasionarles alguna patología, como la osteoporosis.

Por fortuna, existen muchas cosas que puedes hacer para construir huesos saludables y mantenerlos así conforme vayan pasando los años. Aquí te decimos qué hacer para formar una masa ósea sana desde la infancia hasta la vejez.

Embarazo y lactancia

En esta etapa ocurren muchos cambios y las necesidades nutrimentales, tanto del feto como de la madre, aumentan considerablemente. Se ha comprobado que durante la lactancia, la densidad ósea de la madre se reduce entre un 3 y un 5%, sobre todo en la columna y cadera, la cual se recupera al terminar la lactancia.

Consejos de alimentación:

* Consumir leche y derivados lácteos para asegurar los aportes dietéticos de calcio recomendados (de 3 a 4 raciones al día, de preferencia semidesnatados o con un adecuado contenido graso)

* No es necesaria la suplementación farmacológica de vitamina D, pues una dieta habitual equilibrada y la exposición solar permiten que se sintetice esta vitamina

* Tampoco es recomendable la suplementación con vitamina A, ni la ingesta de cantidades suplementarias de alimentos especialmente ricos en ella, como el hígado, aceite de hígado de bacalao, etcétera

* Las recomendaciones de vitamina A se pueden cubrir tomando lácteos, huevos y alimentos vegetales ricos en provitamina A

* Es fundamental consumir diariamente cinco raciones de frutas o verduras

Infancia y adolescencia

En esta etapa es necesario mantener un estado nutricional adecuado, para alcanzar un mayor grado de masa ósea y garantizar un hueso mejor osificado durante la vejez.

Consejos de alimentación:

* Conseguir un aporte equilibrado de proteínas; consumir frutas y verduras en abundancia para obtener vitaminas; e ingerir minerales como el calcio, el fósforo y el magnesio

* El calcio se debe obtener, principalmente, de alimentos lácteos y fortificados

* Realizar ejercicio físico continuo

Edad adulta

En esta etapa la dieta debe ser rica en lácteos y ajustada en proteínas y sal. Para las mujeres que se encuentran en la menopausia, se recomienda una suplementación especial de calcio y vitamina D.

Tercera edad

Conforme van pasando los años, se produce una disminución global de la cantidad de hueso. La pérdida acumulada a la edad de 80-90 años es del 30% en hombres y del 40-50% en mujeres.

Durante esta etapa es necesario obtener, mediante la dieta, el aporte suficiente de calcio, proteínas y  vitamina D, principalmente, pues estos nutrimentos previenen de las fracturas óseas.

En resumen, para que tengas huesos saludables lo mejor es que tomes el control de tu dieta, incrementes la actividad física, dejes de fumar y no consumas alcohol. Con esto garantizarás que, en todas las etapas de tu vida, tus huesos se fortalezcan y no se vayan debilitando paulatinamente.

Referencia informativa: http://www.nutrar.com; http://www.consumer.es; http://www.fepale.org; http://www.parasaber.com; http://www.selecciones.com.mx; http://www.pulevasalud.com

Fuente: Departamento de Comunicación y Contenido; TodoEnSalud.org

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