Para ellas: Dinero, crédito, inversiones, gastos, seguros, jubilación. Los malabares de la economía desde el punto de vista femenino

Un sueldo promedio menor, debido a ciertos prejuicios de la sociedad; y la maternidad y los riesgos y obligaciones que ella conlleva, hacen que en general el aporte jubilatorio de las mujeres sea menor en comparación al de los hombres.

En consecuencia, las mujeres reciben, en promedio, la mitad de jubilación que los hombres. Por esto es imprescindible extremar cuidados a la hora de planificar su retiro.

Consejos a tener en cuenta:

1. Cuidar de su jubilación es cuidar de sus hijos

Seguramente, alguna vez se ha preguntado qué es mejor: ¿privilegiar la educación de nuestros hijos o asegurar los ingresos para el momento del retiro? Muchas veces elegimos primero a nuestros hijos pero ese podría ser un error que al final terminará perjudicándolos. Es esencial planificar una jubilación que asegure su propia solvencia para el momento en el que sólo se quiere disfrutar de los nietos. Es lo mejor para usted y su familia.

Antes que nada debe aportar lo máximo posible a su plan de jubilación, sea este público o privado. Aunque el monto sea mínimo, cada grano de arena ayudará a llevar un mejor nivel de vida en el futuro. Tenga en cuenta que con un interés del 8% acumulado en 30 años, usted tendrá el 1000% de lo depositado, es decir diez veces más. Es importante saber que los planes de jubilación penalizan con multas las faltas a los contratos. Muchas veces, al realizar cambios en el plan de jubilación sin haber sido aconsejado por un experto, se cometen faltas sin saberlo.

2. Saber manejar sus tarjetas de crédito

Gran parte de nuestros gastos se realizan a través de tarjetas de crédito. Una forma realmente cómoda y práctica de hacer nuestras compras. Tan fácil que muchas veces olvidamos el momento de pago. Entonces, cuando el resumen de cuenta llega a casa y vemos lo que hemos gastado, nos preguntamos cuándo es que compramos aquello. Estas sumas inesperadas hacen que prefiramos realizar el pago mínimo a cancelar el total del saldo. Un círculo vicioso: realizando el pago mínimo sólo cancelamos un pequeña parte de la deuda, la mayor parte es destinada al pago de intereses. De esta manera la cuenta irá incrementándose hasta llegar a un monto imposible de cancelar.

Para evitar esto y reducir los costos de su uso, es conveniente limitarse a una sola tarjeta: esto le permitirá llevar un mayor control de gastos. También debe tratar de realizar siempre el pago total de la deuda, o al menos uno mayor al pago mínimo, para que el capital y los intereses acumulados vayan reduciéndose.

3. Controlar los gastos imperceptibles

Cuando pensamos que son las compras de electrodomésticos, o el pago del alquiler los que agotan nuestro presupuesto, nos equivocamos. No son otros que los gastos de todos los días: taxis, salidas, comidas en restaurantes o incluso las entradas para ver esa película tan esperada provocan un presupuesto deficiente. Es recomendable llevar un control separado de gastos. Es decir, asignar cierta cantidad de dinero y sólo eso a entretenimiento, salidas, ropa y otros destinos que suelen ser accesorios. De esta manera, cuando ya no quede dinero para estas gastos sabrá que no puede gastarse más. También es recomendable realizar este tipo de compras en efectivo, de esta forma tendrá un control mayor, además de ayudar a la reducción del pago en el momento que llegue la cuenta de la tarjeta. Los expertos afirman que al usar sólo efectivo se tiende a consumir un tercio menos.

4. Prepararse para ¨en caso de¨

Las mujeres, trabajen o no, deben tener dos tipos de seguro: seguro de vida y cobertura por incapacidad. Aún si se tiene este tipo de coberturas a cargo de la empresa para la que se trabaja, es aconsejable considerar una cobertura aparte. Debe tenerse en cuenta la maternidad y los períodos en que las mujeres prefieren encargarse de la crianza de sus hijos y permanecen sin trabajo Una inversión mínima a cambio de la seguridad propia y de los suyos puede ser la mejor opción. Muchas veces los seguros contratados por las empresas para sus empleados cubren una mínima parte de los ingresos que se tenían. Además, si se contrata el seguro al momento de retirarse, se le cobrarán recargos que podrían haberse evitado.

5. Conocer para elegir

Consulte a un experto en planificación financiera para que evalúe cada situación en particular. Ellos sabrán aconsejarlo al momento de manejar sus ingresos, optar por el plan de jubilación más conveniente y elegir la coberturas más efectiva para usted. Esto siempre dependerá de muchos factores: estilo de vida, cantidad y edad de sus hijos, situación laboral, etc.

Fuente: http://www.enplenitud.com

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COMER, BEBER Y AMAR A MESES “SIN” INTERESES. A pesar de que cada mes, cuando llega al buzón el estado de cuenta de la tarjeta de crédito, no tengamos el valor suficiente para abrirlo y enfrentar nuestra consumista realidad‏

consumismo_3_1173934933“Queremos satisfacer la aspiración de que somos ricos y exitosos, pero olvidamos que los ricos son ricos por que ahorran e invierten”

La mayoría de la gente dice que esta bien aprovechar las promociones para hacer compras grandes que son  necesarias en la casa, como muebles y aparatos electrónicos, que cuestan caro,  pero que no son  productos suntuosos. Bienes casi equiparables como comprar una casa un coche, que se usan cotidianamente, pero que requieren de mucha  liquidez con la que no se cuenta, por lo que recurrir mecanismos de financiamiento resulta útil y sigue los principios económicos del uso del credito: sacrificar consumo futuro por consumo presente.

Sin embargo, no todos somos tan mesurados, y aunque nuestras conexiones neuronales aseguren que solo pagaremos a plazos la sala de la casa o la televisión de plasma, el impulso y el arrebato nos lleva a recurrir a ellas para seguir caminando por la calle calzando con unos zapatos de marca, un carísismo portafolio hecho en  Francia o en Italia que cuesta más de 20 mil pesos. O un ostentoso traje, relojes o un bello bolso de piel. Es  decir, los hacemos para satisfacer nuestras legítimas aspiraciones de hacernos  ricos y exitosos, pero olvidando  justamente que el primer principio del capitalismo es la acumulación de capital, que los ricos son ricos por que  ahorran e invierten.

El truco mental.

El truco mental que empleamos es malo. De hecho es malísismo, pero como la que nos está tomando el pelo es el mismo-a que habita destro nuestra propia cabeza, el truco siempre funciona. Llegas a la tienda, vez algo que te gustaría tener (pero que no te alcanza para comprar) y descubres que está a meses sin  intereses. Divides rápidamente el precio entre el numero de mensualidades a las que está la promoción y ante una cantidad tan  ridícula, algo en ti te convence de inmediato, de que vale la pena entrarle, aunque, además de todo, no lo necesites. A primera vista la mensualidad nunca aparece impagable. Todos estamos convecidos de abonar 400 pesos al mes es muy sencillo.

La posibilidad de adquirir el infierno a plazos es una tentación disfrazada de buena oportunidad que, aparentemente sería irracional dejar pasar. Así, la justificación mental, se construye de la siguiente manera: por que soy inteligente compro a plazos. Nada mas falso.

El  problema es que,  normalmente, no solo es un artículo el que tienes financiado de esta forma, sino que está, tu firma plasmada y comprometida con muchos artículos y conforme va avanzando el año aumenta y aumenta.

Los pagos de los artículos a meses sin intereses, más un extra se convierten durante el tiempo que están vigentes en gastos fijos, igual que como sería pagar la renta, la luz, el gas. No obstante, la diferencia de los items anteriores, que se suelen tener muy presentes, del acumulado de pagos chiquitos. Así las compras a meses sin intereses se han convertido en un estilo de vida para muchos. En una forma de adquirir bienes de una amplia gama, desde artículos duraderos, hasta viajes, ropa y vinos.

Por que puedo y no lo tengo que pagar el proximo mes, y no genera intereses, como las compras con tarjetas de crédito normales. Lo compro. No lo necesito. Ni siquiera había pensado en él, resulta hasta un poco absurdo, pero de todos modos lo adquiero, para saciar mi “ansiedad del  momento”.

Lo grave del asunto es que no usamos  los meses in intereses como medio de financiamiento de productos que están a nuestro alcance, sino para financiar lo que esta fuera de él y que, por principio, no deberíamos tener. Es decir, para financiar objetos que, nos guste o no, están fuera de nuestro nivel óptimo de endeudamiento, como dirían los aburridos y demasiado realistas economistas.

Los economistas saben que, al igual que cualquier otro bien, el financiamiento tiene un precio. Esta verdad deberia resultar evidente para el resto de los mortales, para todos aquellos que compramos y vivimos a meses sin intereses preferimos el espejismo, y creemos que la posibilidad de adquirir bienes aplazos es gratuita.

alcancia-estresLa realidad es que el costo esta ahí se quiera ver o no, y alguien lo tiene que pagar.

En el Olimpo, los financieros nos dicen que una opción más racional sería invertir el dinero de las mensualidades, mes, con  mes en un instrumento financiero, con el que al final del plazo, generarías suficiente capital como para adquirir el artículo de contado y hasta le habrías ganado dinero a tu inversión.

Hoy en dia hay a nuestra dispocición muchos instrumentos muy sensillos, como los fondos de inversion.

Por otro lado, además del tema del costo del financiamiento, mirando a futuro también está la irrefutable realidad de que si no queremos vivir una vejez empobrecida, es fundamental seguir un principio básico: No gastar todo lo que ganamos.

Que si un individuo quiere mantener su patrón de consumo de manera estable a lo largo de su vida, es necesario ahorrar para el retiro.

Y esto, en algunos países del  mundo como México no parece tener tanto eco. El nivel de ahorro es incipiente y  no se acaba de entender que ahorrar para el retiro debe formar parte de los gastos fijos de un individuo. Acumular para el futuro o asegurarse financieramente es un bien que hay que comprar. Y no es opcional.

Las consecuencias de la teoría del ciclo vital son que si no guardas sistemáticamente una parte de tu ingreso  hoy, serás un adulto mayor que, literalmente, no tendrá en que caerse muerto, porque por estadísticas poblacionales es muy posible que alcances una edad en la que no podrás trabajar más, y con ello, quedar  imposibilitado para financiar tu nivel de vida o cualquier otro.

En  un ataque  de optimismo podriamos ver  la crisis financiera  mundial como  una oprtunida  para poner  manos  ala obra y empezar a ahorrar. Y  los mas  importante, entender que si guardamos en  un cajon  bajo  llave  nuestras  tarjetas de credito, no seremos ni  infelices ni viviremos mal; al contrario, la meta es encontrar la paz en  no deverle al banco y vivir felices con  lo que realmente  tenemos. reflexiona.

En estos tiempos usar la tarjeta de crédito es una inconsciencia. El crédito es un lujo

tarjetas-de-credito A pesar de que este post está escrito según la sitruación de México, no creo que sea muy diferente en otros países. Es tiempo de ser inteligentes y conscientes, sobre todo porque ya viene la Navidad, una época del año en la que los gastos están a la orden del día, así que a ser más racionales y menos emocionales.

Comprar productos o servicios con dinero prestado se está convirtiendo en un lujo incosteable, ya que las tasas de interés de las tarjetas de crédito se han venido incrementado, pasaron de un promedio de 34.24% en agosto a 41.78% al cierre de septiembre, de acuerdo con datos del Banco de México (Banxico).

El alza en el costo del dinero plástico se debe al mayor nivel de riesgo que ha ocasionado la crisis financiera internacional, consideró el nuevo director de Tarjetas de Crédito de Scotiabank, Manuel Armendáriz.

“El mayor impacto se refiere al aumento en el nivel de riesgo de la cartera de los bancos y lo que están haciendo es implementar un sistema de precios ajustado al nivel de riesgo que se está generando en la cartera”, dijo en conferencia el directivo del banco canadiense.

Pero con los mayores costos viene también un alza en la cartera vencida, pues más mexicanos están incumpliendo con el pago de sus créditos.

Armendáriz no descartó un alza en el índice de morosidad, pero consideró que no sería de importancia.

Hasta el mes de octubre el nivel de la cartera vencida en el país se ubicó en 5% en promedio, mientras que en enero se encontraba por debajo de 3%, de acuerdo con datos de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).

La Asociación de Bancos de México (ABM), mencionó en meses recientes que preveía una restricción al crédito por el contexto económico débil que atraviesa el mundo y que afecta al país.

La morosidad en la cartera de crédito total de los bancos en el país subió a un 3.03%, al cierre del tercer trimestre, desde el 2.82% del trimestre anterior, según la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

Para combatir el atraso en los pagos “tenemos diversos programas de cobranza donde estamos tratando de facilitarle el proceso de regularización de su crédito al cliente, tratando de que reciba una oferta de cobranza aterrizada específica con beneficios por pagos y prepagos, por renegociar este crédito de tal manera que pueda resolver su problema”, dijo Armendáriz.

El directivo advirtió a los usuarios que en estos momentos hay que tener prudencia con los gastos que se realizan por medio de tarjetas de crédito, “no la uses más allá de tu capacidad de pago, no es para financiarse a largo plazo éste no es el producto para eso”.

Fuente: http://www.cnnexpansion.com

Me endeudo, luego sufro….

dinero-credito-sufro.jpgHola! Parece ser que ahora que estan por terminar las fiesta propias de la temporada decembrina (aún falta el 6 de Enero con la respectiva partida de “La rosca de reyes”, que lo explicaré en un post el próximo 6 de Enero), comienza el sufrimiento por los gastos desmedidos pero llenos de amor y cariño que nos llevaron a la banca rota económica en estas primeras semanas de Enero. Y esto tiene mucho que ver como ya lo había mencionado, con la exagerada facilidad con la que se otorgan tarjetas de crédito bancarias y comerciales en México.

Y es que cada día los bancos colocan 6,600 tarjetas de crédito en el país, y lo cierto es que muchos de los nuevos tarjetahabientes pueden no llegar a tener recursos para pagar sus deudas.

Obtener una tarjeta de crédito se ha vuelto ya prácticamente tan sencillo como cambiarse de calcetines, pero habría qué preguntarse cómo evalúan los bancos quiénes son sujetos de crédito y quiénes no, si es que hacen una evaluación previa, que lo dudo mucho.

Por ejemplo, a quien en su sano juicio se le ocurriría darle a un padre soltero con dos hijos que mantener y un salario mensual, antes de impuestos, de 8,000 pesos, poco más o poco menos, una tarjeta de crédito con capacidad de endeudarse hasta por 35,000 pesos, 4 veces más lo que gana al mes. ¿Si te lo pidiera un amigo en estas condiciones, se lo prestarías?
La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) ha hecho ejercicios que demuestra que si el deudor pagara únicamente el mínimo requerido, podría llevarse una década en pagar una deuda de 10,000 pesos.

Por eso, hay que aprender a usar estas líneas de crédito, aprovechar las compras sin intereses cuando sean una buena oferta, no cargar siempre el plástico para evitar las compras de oportunidad (no lo necesito, pero lo firmó y luego lo pago), destinar una cantidad mayor al mínimo mensual para pagar la deuda lo antes posible y seleccionar la tarjeta que me otorgue los mejores beneficios conforme a mis necesidades.

Si no tienes la fuerza de voluntad para manejar adecuadamente el crédito o sabes que lo vas a malgastar, mejor no apliques para obtener el plástico. Las tarjetas de crédito son un arma de dos filos, pueden ser útiles en alguna emergencia, pero también pueden ser una enfermedad mortal, que por colarse como la humedad a veces no ve uno que se ahoga hasta que tiene el agua encima.

Según la Condusef actualmente hay 17.7 millones de tarjetas en circulación, 190% más que en 1996. Esto significa que diariamente se colocan 6,600 plásticos por día, 40% de estos a personas sin antecedentes crediticios. Además, en promedio, cada tarjetahabiente cuenta con 1.5 plásticos y una línea de crédito revolvente de 16,200 pesos, 46% mayor que años atrás. Con tantos plásticos y tan grandes posibilidades de endeudarse, pagar a tiempo puede dificultarse en el largo plazo.
¿Te has metido en problemas por gastar de más con una tarjeta de crédito? ¿Consideras que la línea de crédito que te otorgó el banco va más allá de lo razonable? ¿Cuántos plásticos tienes? ¿Qué consejos puedes dar para manejar mejor las tarjetas de crédito?

Entonces surge la pregunta ¿De contado o a meses sin intereses?

Como siempre en la época navideña resaltan más las promociones a meses sin intereses: son el pan de cada día.
Antes de utilizar este plan para comprar los regalos piensa si realmente vale la pena endeudarte un año entero para adquirir un celular. Las promociones a meses sin intereses son recomendables sólo si se utilizan para adquirir un bien duradero, de lo contrario utilizar esta forma de pago resulta más cara.

No sufras: No compres todo con el poder de tu firma. Compra los regalos con el dinero que presupuestaste para este fin. Adquirirlos a meses sin intereses resulta mucho más caro que hacerlo de contado.

Para cerrar este post tenemos “Las 7 tarjetas más caras de 2007 en México”

Según una nota publicada en el periódico Excélsior — Las tarjetas de crédito de marca compartida son las que tienen el Costo Anual Total (CAT) más alto del mercado, mientras que las bancarias traidionales manejan el CAT más barato, a decir de un estudio de la Condusef.

Así, las tarjetas de marca compartida con el CAT más bajo son la Banamex-Teletón, con 52.05% y la Santander Click Mexicana, con 54%. Por otro lado las más caras son la GE Money Bank-Woolworth con 93.15% y la Bancomer UANL, con 76.15%.

La tarjeta de crédito más barata es la tarjeta Light de Santander con un CAT de 36.03%, seguida por la tarjeta Clásica de Scotiabank con 37.14%; en el tercer puesto se ubica la tarjeta de Ixe Banco con 37.50%. Las tarjetas más caras son la Spira de Invex con un 74.41% de CAT y la Clásica de HSBC con un 57.87 por ciento.

Según Condusef hay en México 18 millones de plásticos en el mercado. De los productos financieros es el más usado. Señala que a partir del Decreto de Transparencia del pasado 15 de junio el CAT ya es un indicador obligatorio que permite conocer el costo que tiene utilizar la línea de crédito de las tarjetas.

Comparativo de costos de tarjetas de crédito tradicionales a partir de un saldo al corte de 10 mil pesos al día 18 de diciembre de 2007.

Fuente: Condusef con información de los sitios Web de los bancos.

* El CAT es el costo del financiamiento expresa¬do en términos porcentuales anuales, para fines informativos y de comparación exclusivamente, el cual incorpora la tasa de in¬terés, la comisión por anualidad y el correspondiente IVA.