ZIP # 29: Videoconferencia/reunion virtual para pequeñas organizaciones y profesionales independientes

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Inician los ZIP podcast de 2011 con Eugenio Velázquez @evelazquez

El tema, algo muy socorrido en estos tiempos actuales: Herramientas que permitan una comunicación en tiempo real y para eso Eugenio nos presenta algunas herramientas para videoconferencia y reuniones virtuales que para las pequeñas organizaciones y profesionales independientes serán de gran ayuda sin lugar a dudas.

La videoconferencia y reunion virtual para pequeñas organizaciones y profesionales independientes vía Mikogo, Skype y Acrobat.com. Vamos trabajando con VIA PROCESOS (consultoría en ingeniería de procesos). Además

Además de la clásica canción de anime con la que cierra, que tiene punch! Anime soundtrack de DGray-Man.

Quédate en ZIP podcast!

NOTAS:

Mikogo – Realiza reuniones online, presentaciones web y soporte remoto de forma gratuita.

Videollamadas grupales con Skype.

Colaboración y ofimática online con Acrobat.com ahora en español.

Conferencias con Adobe ConnectNow.

WebEx – La plataforma de conferencias y reuniones online mas poderosa.

MS Offie Live Meeting – (Microsoft Online Services) Principales servicios de productividad en la nube.

Sitio oficial de VIA PROCESOS: http://viaprocesos.com

Contacto directo para la comunidad de podescuchas en: contacto@e-volution.cc

ZIP un podcast de Eugenio Velazquez parte de e-Volution.

e-Volution en Poderato.com: http://www.poderato.com/evolution

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El periodista, cronista, narrador, escritor, maestro. El que no tiene Twitter ni Facebook, el que un día salió por la puerta grande de Televisa y hasta entregó el cel que le dió la empresa al policía de la puerta: Jacobo Zabludovsky

He vivido esta escena antes. Unos minutos de espera en un sillón blanco, frente a una fotografía de Robert Capa, aquella del miliciano que, con un fusil entre las manos, se desploma. Enseguida sale él, y no su secretaria, a buscar a sus invitados hasta la recepción. Hará el camino inverso en la despedida. También estuve parado alguna otra vez frente a la abismal pared de vidrio de su oficina, en un piso 18, desde el que se ve el bosque de Chapultepec. Él, quizá el periodista más famoso de México, la primera cara que apareció en televisión –hace 60 años–, el que para bien y para mal puso su rostro a las noticias del país durante décadas, se coloca junto a mí y recuerda: “ya habías estado aquí antes”. “Sí –le digo sin mirarlo, absorto en la inmensidad de una ciudad feroz–. Y cada vez que me paro aquí pienso lo mismo: qué bonito es México. Y al mismo tiempo… pobre México”. “Sí –repite él–, pobre México”. Un país cautivo de la violencia, del narcotráfico y hasta de sus dirigentes. No hablamos de eso, pero sabiéndolo, nos sentamos a conversar. ¿Cómo se hace periodismo en un lugar así?: la nación americana más peligrosa para ejercer este oficio, según la Sociedad Interamericana de Prensa. Doce periodistas fueron asesinados por el narco en 2009, reportó el periódico El Universal.

Jacobo Zabludovsky cumplirá 82 años este 24 de mayo. Lo ha visto todo: las convulsiones de la sociedad, las peleas por el gobierno y las idas y vueltas de este oficio. Incluso pasaron por sus manos miles de herramientas para ejercerlo. Sin embargo, en el fondo, él sigue siendo el mismo, dice. Un hombre de costumbres, de fidelidades y de poquísimos amigos. ¿Alguien sabe por qué siembre lleva puesta una corbata negra? Sí, por el luto que todavía guarda por su amigo Emilio Azcárraga Milmo, el padre del actual dueño de Televisa.

Cumplirá 82, estaba dicho, y acaba de ganar el premio de periodismo Pagés Llergo en la categoría conducción de Noticias por radio y televisión.

PLAYBOY: ¿Tiene Twitter?

ZABLUDOVSKY: No.

PLAYBOY: ¿Y Facebook?

ZABLUDOVSKY: Tampoco.

PLAYBOY: Y es feliz sin ninguna de esas dos cosas.

ZABLUDOVSKY: Bueno, sí, pero también soy un poco envidioso. Mi esposa sí tiene, y todos los días le dedica al menos una hora a este tipo de comunicación.

PLAYBOY: Hay mucha gente que asegura que ya no se puede hacer periodismo sin participar de las redes sociales.

ZABLUDOVSKY: Pues yo creo que sí se puede. Desde luego que son herramientas importantes, pero hay muchas fuentes y muchos otros recursos. Hay fórmulas que sirven para sustituirlas. Yo las aprecio y las admiro. Siempre he sido un observador muy atento de las herramientas que la tecnología pone al servicio del periodismo. Pero, desgraciadamente, con la edad uno se va haciendo un animal de costumbres. Hasta hace poco aprendí a escribir en una computadora; antes yo usaba mi máquina mecánica de escribir, ni siquiera la eléctrica.

PLAYBOY: ¿Cree que el periodismo en las redes sociales es superfluo?

ZABLUDOVSKY: No, todo aporta algo. Es muy común –y eso es parte del relajo mexicano que describió Octavio Paz– burlarse de lo que uno ignora o menospreciarlo. Cuando uno no quiere confesar que desconoce algo, se tira al relajo. No es mi caso. Reconozco cuando no sé las cosas. Y cuando trata de entenderlas y no puedo, abandono el propósito. A mí me gustan las nuevas formas de comunicar las noticias. Hace 25 años, cuando un terremoto destruyó buena parte de la Ciudad de México, yo salí con…

PLAYBOY: Con un auto que tenía teléfono, a reportear desde las calles…

ZABLUDOVSKY: Exactamente eso es lo que iba a contar. Yo era director de los noticieros de Televisa. Emilio Azcárraga Milmo me había puesto un auto con teléfono. Era muy caro en ese momento, pero era una herramienta necesaria para el cargo que yo desempeñaba en esa empresa. Gracias a eso, transmití toda la mañana, cuando la mayoría de las transmisiones estaba cortada. Pensando en eso, no puedo ser alguien que menosprecie las nuevas herramientas.

PLAYBOY: El periodismo por medio de las redes sociales implica un grado de inmediatez que atenta contra la confirmación de la información. ¿Eso cambia la ética de quienes se asoman a esta forma de periodismo?

ZABLUDOVSKY: No creo que la ética dependa de los instrumentos. Depende de las personas. La ética no es un atributo de un instrumento. El periodismo sigue siendo el mismo de quienes hace 4 mil años narraron en 726 palabras el origen del mundo y cómo se creó en siete días. Eso se viene haciendo desde que el hombre es hombre. Encontrar un hecho que les importa a los demás, narrarlo y luego interpretarlo.

PLAYBOY: ¿A qué periodistas sigue?

ZABLUDOVSKY: A varios, pero sigo siendo un admirador del Gabriel García Márquez periodista, al que relativamente poca gente conoce. Todos hablan de él como literato. Otro lo fue Hemingway. Y el periodismo fotográfico de Robert Capa y Cartier-Bresson. Acudo con frecuencia a ellos. Y constantemente acudo a nuevas plumas a las que me pueda aficionar.

PLAYBOY: Me llama la atención que hable de ciertos íconos, pero no mencione periodistas contemporáneos.

ZABLUDOVSKY: Gabriel es contemporáneo. Pero ahora que estoy en un programa de radio, admiro a los reporteros que ejercen en la calle. Tienen mucha rapidez, mucha capacidad de observación. También acudo a revistas como Playboy, Vanity Fair y a The New Yorker, en su época.

PLAYBOY: ¿Y le gustaba Life?

ZABLUDOVSKY: Mucho, porque contribuyó a la expansión de un periodismo que nació gracias a un invento. A raíz de la gran crisis económica del ´29, las grandes compañías de cine quedaron con grandes bodegas llenas de película que no podían usar porque no tenían presupuesto para el rodaje. Entonces, en Alemania inventaron la cámara Leica, donde cabía un rollito de esa película que originalmente se usaba para el cine. Entonces, ya no tenías que cambiar placa por placa cada vez que tomabas una foto. Eso permitió que se desarrollara el periodismo fotográfico. Así nacieron las grandes revistas de periodismo fotográfico: View, Interview, Life.

PLAYBOY: Muchos nos preguntamos si el nuevo periodismo pierde profundidad en pos de la velocidad.

ZABLUDOVSKY: No lo creo. Cada vez que hay una nueva herramienta los periodistas se cuestionan lo mismo: “Esto va a destruir lo anterior, ya nada es como antes”.

PLAYBOY: ¿Cuántas nuevas herramientas pasaron por sus manos?

ZABLUDOVSKY: Muchas. En primer lugar, cuando la televisión se lanzó en México, yo llevaba 5 años de periodismo. Cuando la televisión empezó, yo ya estaba ahí.

PLAYBOY: Como en el cuento más corto del mundo: “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”.

ZABLUDOVSKY: ¡Exacto! (se ríe), como en el cuento de Monterroso. Yo ya estaba en radio y en prensa. Y luego fui director de un noticiero de cine que se llamaba El Mundo en marcha. Y yo escribía las noticias de un noticiero de foquitos de un letrero que estaba en la Glorieta de Insurgentes. Ahí los caracteres eran contados.

PLAYBOY: Como el Twitter de entonces.

ZABLUDOVSKY: Igual. Así es que ya ves que hice de todo y aquí sigo, haciendo periodismo. El otro día estaba leyendo una biografía de Pulitzer, como mil páginas, en inglés, porque todavía no sale en español. Él entendió la importancia de la rotativa. Entonces, había quienes decían que los periódicos no tendrían periodistas que pudieran alimentar esa velocidad con eficiencia.

PLAYBOY: Hace 8 años me dijo: “escribí mis memorias, pero como no me morí, tuve que agregarle unos cuantos capítulos”. ¿Sigue escribiendo?

ZABLUDOVSKY: Ya están. Precisamente, afuera me esperan los de una editorial que está interesada. Estoy agregando algunas cosas que pasaron en los últimos diez años. El 31 de marzo, a las 5 de la tarde, cumpliré diez años de haber salido de Televisa (la entrevista sucedió el lunes 22 de marzo). Todo lo que pasó en este tiempo es lo que estoy escribiendo ahora. Empezando por ese día, cómo fueron esas últimas horas (hace una pausa). Ese día en la mañana, yo no sabía que iba a dejar Televisa después de 50 años de estar ahí.

PLAYBOY: ¿Cómo fue ese día?

ZABLUDOVSKY: Hacía como año y medio que yo había dejado 24 Horas, pero seguía en la empresa. Y la verdad es que estaba muy cómodo. Me trataban como a un especie de patriarca de las noticias, era muy respetado [en ese momento suena su teléfono celular y quien llama es su hijo, Abraham. Entonces Jacobo le dice: “está aquí conmigo el director de Playboy y me está haciendo preguntas indiscretas”. Jacobo hace una pausa, luego se ríe y continúa: “sí, voy a salir en el póster desplegable del Centro, sí”. Se despiden, y Jacobo cuelga. Respira hondo, y por fin continúa, midiendo cada una de las palabras que pronuncia; medio pensando, medio recordando en voz alta]. Llevaba yo un par de años de haber dejado 24 Horas. Abraham, que llevaba en Televisa veintitantos años, creyó que me iba a sustituir. Pero pusieron a Guillermo Ortega. Cuando decidieron que iban a sustituir a Ortega, Abraham volvió a creer que le tocaba a él. Pero pusieron a López-Dóriga. En ese momento, Abraham decidió irse. Llegó a mi oficina y me dijo: “ya renuncié”. Hablamos un par de cosas más y salió de mi oficina. En eso me habló Emilio Azcárraga Jean para conversar conmigo sobre el asunto y le prometí hablar con mi hijo. Al rato, me encontré con Abraham en un funeral y le dije que me había hablado Emilio, pero él insistió en que su decisión estaba tomada. Volví con Emilio y le dije que no había marcha atrás. Él me respondió: “dile que se aguante, que no se vaya, que tuvimos la necesidad de hacer las cosas de esta forma, que espere, que no se vaya”. Le prometí hacer un último intento. Así es que fui a casa de Abraham y él fue más categórico: “ya renuncié y además no quiero volver a tener patrón en toda mi vida”. En ese momento, me di cuenta de que su decisión era irreversible y decidí renunciar también. Y no lo hice para apoyar sus razones. Pero no se lo dije, para evitar una discusión en ese momento. Él no iba a estar de acuerdo. Entonces le hablé a mi esposa y le conté. Después le hablé a Emilio y le dije que tenía noticias. Fui a verlo a San Ángel. Cuando nos encontramos, me preguntó qué había pasado con Abraham y le contesté que el problema no era él, sino yo: “vengo a renunciar” (Jacobo hace una pausa, como masticando el pasado). “Me voy con él”, le anuncié. “Si yo tuviera un hijo, haría lo mismo”, me dijo Emilio y se le salieron las lágrimas. Empezó a llorar y yo también.

PLAYBOY: ¿Qué pasó después?

ZABLUDOVSKY: Caminé hasta la salida y en la puerta le entregué mi celular al policía.

PLAYBOY: No es difícil imaginar que debió haber otras razones, además de la renuncia de su hijo, que lo hicieron irse de Televisa.

ZABLUDOVSKY: No, yo estaba muy a gusto. Y además era consciente, por la experiencia de tantos años, de que la titularidad de un noticiero era algo momentáneo. Ahora estás, ahora no. Una vez puedes estar a las seis de la mañana y luego te pasan a las diez de la noche. Mi posición era halagadora, satisfactoria. Pero ya no sabía yo a qué iba. Además, estaba convaleciente de cáncer. Me habían operado de tres distintos tipos de cáncer. Algunas de esas operaciones se complicaron y la convalecencia era muy lenta y hasta humillante. Todo se me juntó. Inmediatamente recibí ofertas de trabajo. Pero yo tenía mucho miedo al fracaso.

PLAYBOY: ¿Cuándo pierde uno el miedo, Jacobo?

ZABLUDOVSKY: Nunca, nunca. Ni los nervios. Ahora mismo estoy nervioso porque tú me entrevistas. Pero el miedo al fracaso era muy especial, porque después de haber sido la estrella de los noticieros de televisión, por casi 30 años, salir en otro medio, fuera de la sombrilla de Televisa, y hacer el ridículo, me daba un miedo atroz.

PLAYBOY: ¿Le daba miedo que fuera usted una invención de Televisa?

ZABLUDOVSKY: Así es (hace una pausa). Creo que hasta cuando te mudas de casa, sientes esas cosas. Imagínate semejante cambio. Pero estoy tan satisfecho de estos últimos diez años, porque rechacé varias ofertas, pero…

PLAYBOY: ¿Qué ofertas?

ZABLUDOVSKY: El primero que me ofreció trabajo fue Juan Francisco Ealy Ortiz, dueño de El Universal. Me dijo: “¿quieres venir de Director? De lo que quieras, vienes”. Después vino Francisco Aguirre, Presidente el Grupo Radio Centro, con una oferta concreta: una estación que no estaba en el aire tenía un transmisor que no se oía a diez cuadras. Y como era una estación sin auditorio, yo pensé: la ventaja es que no le puedo bajar el rating a una estación sin rating. Por poco que haga, todo será mejoría. Y así fue.

Fuente: http://www.playboy.com.mx

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Según expertos, en el futuro todo mundo sin excepción tendrá que usar o necesitar de una red social. Las funciones de los celulares, de los reproductores de audio y video digital pronto serán controlados desde la web y quien no le quiera entrar vivirá aislado.

redes Un día hubo un gran desorden militar en Tailandia; la policía de ese país ordenó a los medios tradicionales no publicar nada al respecto, pero una joven estudiante capturó las fotos del hecho y las publicó en su blog personal. Inmediatamente recibió comentarios de personas de varias partes del mundo y para el día siguiente ya tenía más de mil amigos en su sitio. Esta historia fue contada por Clay Shirky, profesor de la Universidad de Nueva York y gurú del Internet, durante el Open Hack, encuentro de programadores de aplicaciones que fue organizado por Yahoo! en esta ciudad. “Hay una explosión en Internet donde los usuarios pueden tener toda una comunidad, con gente de todo el mundo hablando de un tema actual o de interés general”.

Las redes sociales reúnen a gente con los mismos intereses y que varias de estas redes iniciaron con ideas básicas como Twitter, Facebook y YouTube, pero es tal la cantidad de personas que aportan contenido a estos sitios que se han convertido en gigantes de la red. Simplemente Facebook cuenta con 300 millones de usuarios únicos.

En ocasiones una página web explota en popularidad, pero es muy importante que las redes sociales mantengan su línea original. Un buen ejemplo de lo anterior es Second Life, el famoso mundo virtual donde el usuario puede tener una personalidad y una vida distinta a la real. Esta red fue tan novedosa que acaparó la mirada de todo el mundo. Sin embargo, la publicidad y el marketing inundó de tal forma a este sitio, que el número de sus usuarios no ha podido rebasar los 10 millones desde hace tres años.

Twitter, por su parte, es una red que nació en 2008 y el número de sus usuarios está por llegar a los 100 millones. Lo contrario, “se vuelven tan grandes que podrían perder su esencia y comenzar a alejar a los usuarios”. Twitter comenzó con una idea muy básica y sencilla: el objetivo es enviar textos breves de no más de 140 caracteres. Aunque esta red social está subiendo como la espuma, esa línea original la ha mantenido y por eso su nombre es tan famoso.

Parte del éxito de las redes sociales se debe a que por primera vez los usuarios son los protagonistas de un medio de comunicación público, tienen la libertad de escribir lo que sea, subir las fotos y videos que quieran y hasta organizar movilizaciones masivas. Sólo existen restricciones a los usuarios si el contenido que publican es violencia explícita, asuntos que vayan en contra de la ley y temas que no sean aceptados por la mayoría de quienes integran la red. Fuera de eso, el usuario puede subir a Internet prácticamente lo que le venga en gana.

La generación de los jóvenes es más adaptable a las redes sociales que las personas de mayor edad, "sin embargo, en un futuro deberán adaptarse forzosamente, de lo contrario estarán aislados".

Tarde o temprano todo el mundo estará en Internet y una gran parte de él estará en las redes sociales. No obstante, los sitios sociales todavía deben buscar la manera de organizar a los usuarios y sus contactos en grupos independientes de tal manera que cada usuario comparta su información con el grupo de personas al que quiera dirigirse; es decir, que las opiniones y fotos muy personales sobre su pareja o amigos no sean compartidas o vistas por el grupo donde está su jefe y sus compañeros de trabajo.

En el mundo no hay una red social que lidere globalmente. En India hay una, en Estados Unidos existe otra, Brasil tiene la suya; hay un grupo de redes sociales para cada país, pues cada uno se ha identificado con su propia red social. Al día de hoy, hay 500 millones de personas en las páginas sociales, lo que representa a 13% de la población.

"las redes sociales han sido exitosas porque los seres humanos somos muy sociables; la tecnología alcanzó lo que estábamos haciendo normalmente". El futuro de las redes sociales es que sean más fáciles y accesibles por todos. Será más sencillo acceder a toda nuestra información desde un solo sitio, por ejemplo, todo lo que hoy tenemos en nuestro teléfono celular, laptop y reproductor de audio y video digital podremos manejarlo desde una red social. Además, las personas podrán compartir todo esto de una manera instantánea y hacia más personas en cualquier sitio del mundo.

Fuente: El universal

 

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Saber decir no, en ocaciones decir no es fundamental. Decir NO es decir Si a lo que importa‏

34La asertividad es la capacidad de expresar sentimientos, opiniones y pensamientos sin negar ni desconsiderar los de los demás. Es un pilar básico en la comunicación. Cuando hay una colisión que afecta a sus derechos, usted debe defenderlos asertivamente, al margen de cómo pueda sentirse posteriormente la otra parte implicada. Saber encontrar el momento adecuado para expresar el derecho a disentir y en ocasiones decir no es fundamental. También que su negativa venga escoltada de razones que avalen su posicionamiento.

Acabo de leer una entrevista a Willian Ury en la que ofrece una nueva herramienta para atrevernos a decir no. Se trataría de pensar en el sí. Me explico. Puesto que vivimos una vida apretada de horarios y actividades, aceptar una propuesta que no nos interesa significaría aparcar nuestras prioridades. Hacer una cosa indefectiblemente va en detrimento de poder hacer otra. Una buena estratagema para decir no sin titubear es recordar todo aquello que no podríamos llevar a cabo si no lo decimos. Decir no es decir sí a lo que nos importa.

Fuente: www.negociacion.net

La tecnología y la comunicación. Ahora estamos menos comunicados y hay más medios de comunicación. Qué contradicción ¿no?

estaesmioficina_3 ¿Te has dado cuenta cuánto nos aísla la tecnología?, sólo basta ver a una familia que viaja en carretera, el papá maneja y escucha el radio o habla por su Blackberry, la mamá no se despega del celular o de la Laptop, y los hijos, jugando con el PSP o viendo una película. En el trabajo no hay tiempo de comunicarse personalmente con los demás porque siempre se está atendiendo el correo electrónico, asistiendo a videoconferencias o hablando por teléfono.

Escucho a José Gutiérrez Vivó dar la noticia: “Se han vendido más de 64 millones de Ipods en el mundo”; y vienen a mi mente esos 64 millones de personas que caminan, manejan y trabajan conectados a esos micro audífonos que les impiden escuchar un “¿Cómo te fue?” “¿Le puedo ayudar en algo?” ”Oye, te quería decir que…”

Todos estos comentarios se quedan en el aire porque el receptor, distraído, ve al infinito concentrado en alguna melodía, vive ajeno y desconectado.

Daniel Goleman en su libro Inteligencia Social, nos advierte que “la tecnología es tan insidiosa, que todavía nadie ha calculado los costos sociales y emocionales que estamos teniendo”.

Anteriormente la gente caminaba por la calle o era transportada por un caballo o carreta, dándole oportunidad de saludar, platicar con un amigo, en suma, tener más cercanía con el mundo a su alrededor.

Llega el coche, la radio y la televisión, ahora la gente se pasma frente a la televisión durante 3 horas y 40 minutos en promedio al día. La televisión permite que millones de personas escuchen el mismo chiste al mismo tiempo, sin embargo permanecen en soledad. Este autismo social se incrementa exponencialmente con el Internet y el correo electrónico. Por cada hora que pasamos en la red, la convivencia con amigos y parientes se reduce drásticamente.

La “generación Ipod” vive con los oídos sellados y bloquea todo contacto con la vida, ve a las personas sin siquiera notarlas. “El enconchamiento individual que crean los audífonos intensifica el aislamiento social” menciona Goleman.

El enchufado al Ipod, está relacionándose con alguien, el cantante, la banda o el conjunto conectado a sus oídos, pero ellos son “virtuales”.

Qué bueno que nos tocó vivir los beneficios de la Internet, el correo electrónico, la televisión, el celular, el Ipod y demás dispositivos modernos; sólo recordemos que el grado en que la tecnología absorbe a la gente en una realidad virtual mata cualquier relación y no substituye la cercanía, una palabra o un abrazo.

¿Será acaso este el origen de los problemas familiares, la gran cantidad de divorcios, la falta de comunicación en las empresas y parte de su baja productividad?

No abusemos de la tecnología, y si acaso usted es aficionado a ella, no olvide que una sonrisa y unos minutos de convivencia, mejorará el mundo que lo rodea.