¿Sabías que tu obesidad podría deberse a tu inseguridad en tu empleo? Se descubre que la inseguridad económica produce obesidad

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El estrés de estar expuesto a la inseguridad económica haría que las personas que viven en países regidos por el denominado libre mercado sean más propensas a volverse obesas, dijeron investigadores británicos.

Los estadounidenses y los británicos son muchos más propensos a ser obesos que los noruegos y los suecos, indicaron investigadores de la Oxford University en la revista Economics and Human Biology.

El equipo sugirió que el estrés de vivir en un sistema social competitivo sin un estado de bienestar fuerte haría que las personas coman más.

“Las políticas para reducir los niveles de obesidad tienden a focalizarse en alentar a las personas a cuidarse a sí mismas, pero este estudio sugiere que la obesidad tiene causas sociales más amplias”, dijo Avner Offer, profesor de historia económica que dirigió la investigación.

“Resultaría que los beneficios económicos de los mercados flexibles y abiertos tienen un costo en lo que hace a la salud pública y personal que rara vez se tiene en cuenta”, añadió el experto.

El equipo de Offer analizó 11 países desarrollados y halló que aquellos con un régimen de libre mercado, con incentivos fuertes al mercado y estados relativamente débiles, presentaban en promedio un tercio más de obesidad.

Al comparar cuatro países de habla inglesa con formas liberales de mercado, Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá y Australia, con siete naciones relativamente ricas de Europa que tradicionalmente cuentan con una protección social mayor, Finlandia, Francia, Alemania, Italia, Noruega, España y Suecia, el equipo halló que la inseguridad económica estaba fuertemente relacionada con los niveles de obesidad.

Los países con mayores niveles de empleo y seguridad en el ingreso se asociaron con menores niveles de obesidad, indicaron los investigadores.

“Básicamente, nuestra hipótesis es que las reformas liberales de mercado estimularon la competitividad tanto en el ámbito laboral como en lo que consumimos, y esto ha minado la estabilidad y seguridad personal”, dijo Offer en un comunicado sobre los resultados del estudio.

El investigador también argumentó que el surgimiento y aumento de la obesidad a gran escala comenzó durante la década de 1980, lo que coincide con el auge del liberalismo de mercado en los países de habla inglesa.

El incremento de la obesidad en las sociedades ricas suele atribuirse a una disponibilidad cada vez mayor de alimentos económicos, accesibles, de alto contenido calórico y preprocesados en las cadenas de comida rápida y supermercados, pero el equipo de Offer reveló que las influencias económicas son aun mayores.

Los autores midieron el impacto de la comida rápida usando un índice de precio creado por la revista The Economist, que muestra las variaciones internacionales en el costo de la hamburguesa Big Mac de McDonald´s.

Calcularon que la disponibilidad de comida rápida tenía alrededor de la mitad del efecto que tiene la inseguridad económica sobre la prevalencia de obesidad.

“La influencia más poderosa que descubrimos sobre los niveles de obesidad es la inseguridad”, concluyó el equipo.

Fuente reforma.com


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Cómo alimentarte si tu trabajo es sedentario. Un trabajo de oficina implica que pasemos muchas horas sentados y que gastemos muy pocas calorías. Para estos casos, es necesario equilibrar nuestra dieta, pero ¿Cómo lograrlo?…

comida-oficina1 Sin duda, todos buscamos la mejor forma de alimentarnos correctamente y llevar una vida lo más sana posible. Sin embargo, muchas veces nuestras propias obligaciones, las jornadas laborales que requieren que pasemos muchas horas sentados frente a una computadora, los trayectos largos en coche o en transporte público, entre otras situaciones, acaban con nuestras buenas intenciones, arrojándonos a llevar una vida prácticamente sedentaria, pues cada vez parece más lejano encontrar un tiempo libre para hacer ejercicio físico.

Si tú pasas la mayor parte del día en una oficina sin hacer demasiado esfuerzo físico, debes saber que para mantenerte saludable es imprescindible un mínimo de media hora de actividad física, aunque sea ligera como caminar; pero también es básico que lleves una dieta adecuada, tomando en cuenta factores como la edad, si eres hombre o mujer, el tiempo libre que dedicas a actividades sedentarias o, por el contrario, si eres activo o muy activo, es decir si haces algún deporte o actividad física extra, etc.

Ahora bien, toma en cuenta que en caso de que tengas un trabajo sedentario debes disminuir el número de calorías que ingieres, pero no la proporción de grasas. A continuación te damos algunas recomendaciones dietéticas para mejorar tu alimentación diaria:

* Incluye diariamente una ensalada o un plato de verduras cocidas, solas o combinadas con arroz, pasta, papas o legumbres, o en todo caso como acompañamiento de segundos platos. Las verduras aportan las vitaminas, minerales y fibras que necesita tu cuerpo

* Una o dos veces por semana incluye platos de arroz o pasta. El arroz vaporizado concentra más vitaminas que el blanco; además, sus granos no forman grumos, por lo que resulta agradable comerlos y son fáciles de cocinar

* Come legumbres al menos dos veces por semana, y si puedes hasta tres. Es bueno que sepas que si combinas legumbres y cereales, como arroz con chícharos; cereales y frutos secos, como arroz con nueces, obtendrás platos muy completos, con proteínas de alto valor nutritivo muy semejantes a las de la carne, el pescado o el huevo

* Puedes incluir todos los días papas. Para cocinarlas tienes múltiples opciones: al horno, asadas, al vapor, hervidas, en puré u ocasionalmente fritas

* El pan te da un tipo de energía similar a la que te aporta el arroz, la pasta, las papas o las legumbres. Es importante que moderes su consumo, aunque esto dependerá de las necesidades calóricas de cada persona

* Si fuera del trabajo realizas alguna actividad física intensa, debes cuidar al máximo el aporte de todos los alimentos que te mencionamos anteriormente para compensar el gasto extra de energía

* Se aconseja que comas pescado al menos tres o cuatro veces por semana; y está permitido el consumo de seis huevos por semana, si no existe contraindicación médica. Ambos alimentos constituyen una excelente fuente de proteínas de buena calidad; además, te aportan nutrientes como hierro, zinc, fósforo, vitamina B12, piridoxina, niacina y tiamina (nutrientes implicados en el funcionamiento del sistema nervioso)

* En cuanto a las frutas, es recomendable que ingieras al menos dos piezas al día y que una de ellas sea cítrica o rica en vitamina C (kiwi, melón, fresas). La fruta debe estar fresca y de preferencia que sea de temporada

* Para mantener en perfectas condiciones tu salud ósea, bebe dos vasos de leche entera, pues ésta contiene el calcio suficiente para que tus huesos estén saludables. En caso de que no tomes leche, las mejores opciones son el queso, el yogurt u otra leche fermentada similar

* Para condimentar tus alimentos, lo mejor es utilizar aceite de oliva y aceites de semillas (girasol, maíz, soya), ya que son ricos en grasas insaturadas que protegen tu corazón. La mantequilla y la margarina es preferible que las consumas en crudo, ya que de esta manera se digieren mejor

* Ingiere cantidades suficientes de líquido para compensar las pérdidas; de esta manera te mantendrás bien hidratado y obtendrás grandes beneficios para tu salud: mejora el tránsito intestinal, tu piel se mantiene hidratada, la elasticidad de los huesos, reduces el riesgo de infecciones de orina y de piedras en el riñón, así como de alteraciones respiratorias. La bebida que más se recomienda es el agua, aunque también puedes tomar infusiones suaves, caldos, sopas, zumos, etc.

Por otro lado, si dispones de poco tiempo para preparar una comida completa, te damos unos consejos que enriquecerán y harán más nutritivos tus platillos:

* Añade huevo duro rallado a diferentes platos, como ensaladas, legumbres, verduras, etc.

* Elabora ensaladas completas adicionándoles frutas, frutos secos, jamón, queso, atún en conserva, chícharos, maíz, etc.

Recuerda que todos estos consejos no sustituyen la opinión de un especialista, pues él es el único capacitado para valorar el gasto calórico, ya que éste depende de diversos factores.

Referencia informativa: http://www.consumer.es; http://www.nutreymuevetuvida.uady.mx; http://www.revistalaguia.com; http://www.vivirsalud.com

Fuente: Departamento de Comunicación y Contenido; TodoEnSalud.org

Fuente: http://www.todoennutricion.org