Uno de los vicios, manías o mañas (como le quieras decir) más comun…. ¡No te muerdas las uñas! Lee esto, te puede ayudar a vencer ese mal hábito

Xcvhjewkrjei0078La onicofagia es el nombre científico que se le da al hábito de comerse las uñas. Es un trastorno que suele presentarse en la infancia y adolescencia y debe tratarse lo antes posible para evitar que esta costumbre se enfatice o haga crónica.

“Es cada vez más habitual recibir gente adulta con este trastorno. Los padres no le dan importancia al problema y por eso se arrastra hasta la adultez, cuando ya es imposible que se revierta. Se puede controlar siempre y cuando el paciente tome conciencia de lo que está ocurriendo y quiera enfrentar las causas. En muchas ocasiones estos adultos comenzaron con este vicio de pequeños al ver a sus propios padres morderse las uñas, es ya un hábito incorporado naturalmente. En la mayoría de las ocasiones se debe a trastornos de ansiedad, nerviosismo y baja autoestima. Todo esto se puede tratar siempre y cuando se haga a tiempo”, aconseja la psicóloga argentina Sofía Sánchez Martí. Siempre es recomendable consultar con un especialista ya que si el hábito se agrava se pueden ocasionar heridas en las uñas.

Características de la onicofagia

– Se presenta cuando hay estrés, ansiedad y nerviosismo.

– Se asocia también al aburrimiento, al hambre y a la inactividad.

– Se relaciona con casos de timidez, frustraciones acumuladas y baja autoestima.

Trucos para no comerse las uñas

– Al conducir un vehículo mantener las dos manos en el volante.

– La mejor manera de descarga tensión es realizar alguna actividad manual que permita distraer la necesidad.

– Al leer un libro, periódico o revista lo mejor es mantener ambas manos sujetando el material de lectura o tener una de las manos fijas en el papel, haciendo presión.

– Al escuchar hablar a alguien, las manos pueden ir inconscientemente a la boca. Para evitar dicha acción, colocarlas en los bolsillos, jugar con algún objeto o sujetar algún elemento que sirva de distracción.

– Si nada de esto causa efecto porque el impulso es mucho más fuerte, pintar las uñas con esmalte transparente y que contenga sabor amargo. De esta manera, al llevar las uñas a la boca se recordará que mejor evitar esta pica. También se puede utilizar algún ingrediente picante.

– Al sentir ganas de llevar las uñas a la boca, golpear con la yema de los dedos suavemente en la superficie. Este mecanismo las fortalece y les da resistencia.

– Las técnicas de relajación son muy útiles. El yoga, los deportes o entretenerse con algún hobby dan muy buenos resultados.

Fuente: http://www.enplenitud.com

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Una cosa es amar y otra, necesitar‏

amordebonequinhoLa necesidad de sentirse amado es natural, pero cuando nace de una baja autoestima sólo se está buscando en la pareja algo que compense una carencia de afecto. Se espera recibir, sólo eso… y ésta es una necesidad pueril.

La idea del sacrificio de amor es muy romántica. Sin embargo, conlleva una contradicción: Si el amor busca la felicidad, ¿cómo puede aceptar el sacrificio? El enamorado no sufre regalando ni recorriendo grandes distancias para ver a su amada. Hasta podríamos decir que le es fácil. Los padres que aman a sus hijos con gusto cambian su propia comodidad para favorecerlos. Lo mismo ocurre en el noviazgo cuando se trata de ir, venir, dejar de hacer o hasta escalar una montaña.

Lo que sí es difícil de sacrificar es la figura idealizada del amor. La mayoría de la gente ha soñado alguna vez en su vida con encontrar a la pareja ideal: el famoso príncipe azul o la mujer perfecta. Desde la infancia, cuando uno comienza a tener relaciones con el sexo opuesto hasta ya entrada la madurez, se anhela encontrar a alguien con quien obtener la felicidad, el amor de la vida.

Cada uno construye su propia fantasía de acuerdo con lo que le gusta. Según las épocas van variando los ideales. En la actualidad, se ha resaltado la cualidad de la belleza física. Proliferan los gimnasios y los salones de belleza. Ser visto y gustado se ha vuelto una prioridad. Esta figura ideal se empieza a construir en la infancia. Los modelos paterno y materno juegan un papel muy importante. No es verdad que todos los niños buscan más tarde una mujer como su madre. Esto depende de la experiencia que hayan vivido en relación con su madre. Algunos procuran encontrar exactamente lo contrario.

Lo que tienen en común las figuras idealizadas es que cumplen expectativas de lo que uno quiere recibir, no de lo que se quiere dar. De ahí el príncipe que rescata o la mujer bella y comprensiva. Es el ideal del complemento de aquello que se quiere ser. Un niño que sueña con convertirse en héroe soñará con una mujer frágil y desgraciada a la que pueda rescatar. Algunas niñas quieren ser “necesarias” y desean un hombre con alguna deficiencia que ellas puedan cubrir.

Por siglos, muchas figuras idealizadas se inspiraban en prototipos de cuentos, leyendas y relatos. El conquistador, el héroe, la princesa, la cenicienta, etc. Actualmente se han creado nuevos modelos a través de la publicidad. El que tiene su propio avión, el que toma tal bebida, la mujer que utiliza cierto tinte en el cabello. También se han agregado modelos como las estrellas de cine y televisión, o deportistas que ganan fortunas.

Cualquiera que sea la figura idealizada suele ser un estorbo en la mayoría de los noviazgos. El otro puede parecerse, pero jamás será igual ni podrá cumplir todas las expectativas. Para quitarla de en medio, es necesario traerla a la conciencia, analizarla, ver lo que es, entender todo el absurdo que la rodea y deshacerse de ella. Esto es trabajo de cada quién.

Fuente: www.fernanda.com.mx

La víctima no es inocente

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La convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra la mujer la define como “la acción o conducta basada en su genero, que cause daño o sufrimiento físico, sexual, psicológico o la muerte a la mujer, tanto en la vida publica como en la privada”.

La violencia contra la mujer atenta contra sus derechos, su integridad y su dignidad como persona y puede inhibir su desarrollo en todos los sentidos. La violencia afecta a las mujeres de todas las edades, niveles educativos y clases sociales. Diversos estudios asocian este fenómeno con las creencias de superioridad del hombre y la subordinación femenina, es decir, con la ideología de genero de nuestro país. Todo esto indica que en gran parte la sociedad condiciona a las mujeres a no enfrentar la agresión, mediante conductas de adaptación que las llevan a conformarse con esta situación y a considerarla como una parte intrínseca de las relaciones humanas.

Como consecuencia de ésta educación la mujer no se atreve a pedir ayuda, permanece en la vergüenza, en la humillación y en el miedo, y creyendo en el fondo que ella es la culpable, además de ignorar sus derechos personales y legales. Se encuentra atrapada en una relación destructiva que mantiene en mucho por propio desamor y en mucho por ignorancia, dejando atrás la opción de tener una vida de mejor calidad.

Es cierto que la mujer violentada se encuentra inmersa en su propia inconsciencia, no conoce su propio síndrome y piensa que el problema solo le atañe a ella, sus condiciones de baja autoestima principalmente le hacen perpetuar su inconsciencia, pero que pasa cuando ellas han tenido oportunidad de defenderse o han sido defendidas, incluso llegado hasta las instancias legales, cuando ya han escuchado que tienen derechos; de alguna manera han vislumbrado otros horizontes y finalmente se vuelven cómplices de sus agresores ¿Será?

PORQUE ALGUNAS MUJERES SOPRTAN LA VIOLENCIA

Ya hemos mencionado los mitos, prejuicios y creencias sociales en relación a la superioridad del hombre en relación a la mujer. Otra de las razones es el temor a la situación económica, cuando no son ellas quienes trabajan. Inseguridad emocional, creen que nadie más las “querrá”. Por baja autoestima, el sentirse poca cosa las lleva a aislarse y creen que son las únicas a las que les ocurre. Evidentemente por miedo al agresor. Por depresión. y por vergüenza. Por codependencia. Sienten que no tiene control sobre su vida y por lo tanto se sienten impotentes ante la situación. Por sentirse responsables de la conducta de su agresores. Porque en algún lugar abrigan la fantasía de que el cambio es inminente. Y en muchas ocasiones no aceptan el fracaso de la relación afectiva, queriéndola sostener hasta limites insoportables … estas son las razones por las que las victimas se vuelven permisivas. Es cierto que la condición emocional desequilibrada en la que estas mujeres se encuentran es determinante para permanecer en relaciones de esta naturaleza, pero es cierto también que existen recursos para poder resolverla, aunque ciertamente es difícil míralas por la misma perturbación psicológica en que viven pero como en todos los casos difíciles, cuando hay un cambio es porque se ha tocada un fondo de sufrimiento tal que hace imposible seguir viviendo en las mismas circunstancias. Actualmente se cuenta con instancias a favor de las mujeres violentadas, los castigos para los agresores son mayores, es decir, son mujeres en las que se ha pensado debido a su problemática y sin embargo en muchas ocasiones, a pesar de haber tenido acceso a grupos terapéuticos de crecimiento, a pesar de ser apoyadas legalmente, a pesar de haber logrado tener conciencia en cuanto a su circunstancia y a pesar de haber vivido con dolor a lado de su pareja, deciden regresar o dicho de otra manera deciden reincidir, sabiendo que están condenadas a seguir en la misma situación. Deciden hacer caso omiso de las necesidades reales de la pareja en términos de encontrar la salud emocional y se hacen corresponsales de su propio maltrato, he ahí que las mujeres victimas de violencia no son, en todos los casos, inocentes del trato que reciben.

Si tomamos en cuenta que la palabra víctima se refiere a aquella persona que ha sufrido un daño injustamente, podemos reflexionar en aquellas que aún teniendo la oportunidad de salir de la situación regresan con sus agresores. A la víctima se le tiene como el que sufre y por ello despierta sentimientos como la lástima, en verdad se le tiene dentro de un contexto de inocencia y sufrimiento, despertando sentimientos de condolencia y hasta de admiración. Sin embargo en otros casos, todo es aparente, basta mirar los hechos de cerca desde un punto de vista neutral, para darnos cuenta que hay algo de voluntad de ser maltratadas cuando regresan a la “jaula” por su propia voluntad. Esta idea rompe definitivamente con el mito de que la victima siempre es inocente y constituye una realidad tangible.

A diferencia de las victimas totalmente inocentes, es decir, que nada han hecho para ser victimizada, se les podría llamar victimas inconscientes, las victimas que aquí se describen son las victimas que han colaborado hasta cierto punto en la acción, de tal modo que existe una culpabilidad reciproca, por lo tanto se convierten en victimas con responsabilidad. Mientras el victimario reincide en la agresión, la victima reincide en la permisividad.

QUE HACER

Ya en un articulo anterior en relación a la violencia intrafamiliar señale la importancia de que la victima acuda a una ayuda profesional que la guié al encuentro de su independencia emocional de tal manera que pueda vivir en relaciones sanas (leer familia y violencia intrafamiliar).

En la ciudad de México existen diversos grupos de apoyo a mujeres maltratadas, entre otros están:

El Centro de Atención a la Violencia Intrafamiliar CAVI. Que trabaja con un enfoque integral de atención en las áreas psicológica, social, medica y legal. Brinda atención psicológica tanto a las víctimas como a los generadores de la violencia. Da asesoría en materia penal y familiar. Atención médica de urgencia y certificación de lesiones. Interviene jurídicamente entre las partes involucradas. Da seguimiento de indagatorias relacionadas con el maltrato domestico, con visitas domiciliarias para desarticular eventos de violencia en la familia. Maneja actividades preventivas en relación a la violencia a través de talleres y charlas que generen conciencia.

Unidades de Atención de la Violencia Familiar. UAVIF.

La función de la UAVIF es la protección de la vida, la salud, la integridad y la seguridad de las personas receptoras de violencia intrafamiliar, así como la reeducación de quien la provoque en la familia. Estas unidades operan en las delegaciones políticas del Distrito Federal.

Existen también el Colectivo de Lucha contra la Violencia Hacia las Mujeres (COVAC); Centro de Servicios Psicológicos (CSP) de la Facultad de Psicología de la U.N.A.M.; Instituto de la Mujer (INMUJER), etc., etc., etc.

Como podemos ver la ayuda existe y en esa medida las posibilidades de sanar emocionalmente y salir del circulo vicioso de la violencia. Cierto es que salir de este punto no es cosa fácil, pero como cualquier otra dificultad emocional grave conlleva su trabajo y su esfuerzo con el que se podrá alcanzar el éxito cuando en realidad se quiere así.

Psic. Gabriela González H.
PSICOTERAPEUTA
TERAPEUTA SEXUAL
TERAPEUTA EN CONSTELACIONES FAMILIARES
PREGUNTA POR LOS TALLERES DE CONSTELACIONES FAMILIARES
04455 5068 8005

Fuente: http://www.todamujer.com