Basura Cero: El experimento. Segunda Parte

Hace unas semanas, publicamos la primera parte de esta serie de publicaciones, hoy tenemos la segunda parte. Pero si no leíste la primera de éstas, aquí está el link: Basura Cero: El experimento. Primera Parte.

Ahora, la segunda parte:

contenedor de basura

espectador.com

Esta ha sido una semana de investigación, de análisis, de aprendizaje pero sobretodo de reflexión, parece ser que se predica mucho más de lo que se hace y trazamos planes de universitario cuando apenas estamos en pañales.

Como bien dije en el artículo anterior, parte de mis esfuerzos de esta semana se concentrarían en encontrar dónde disponer los residuos de forma separada; el resto del tiempo estaba comprometido con reducir lo no reciclable a como de lugar.

Montevideo ha sido una ciudad amable en ese sentido pues ofrece varias alternativas para enviar a reciclar lo que desechamos; tal vez ha algún habitante local le parezca una locura esto que acabo de escribir, pero créanlo; he estado en ciudades que puedes recorrer de cabo a rabo sin encontrar quien acopia reciclables. La primera alternativa es buscar los contenedores anaranjados pertenecientes a la Intendencia (gobierno local) y colocar ahí todo lo separado; la segunda alternativa es buscar los diferentes contenedores que la asociación civil CEMPRE (Compromiso EMpresarial Para el REciclaje) ha colocado por la ciudad y la tercera es acercarte a las cooperativas de reciclaje para entregarles en propia mano tus residuos.

Sin embargo, no todo es miel sobre hojuelas y al explorar algunas de las alternativas tuve mis tropiezos:

Los contenedores anaranjados de la Intendencia expresamente colocados para depositar residuos reciclables sólo existen en algunos barrios aparentemente porque se trata de un proyecto piloto iniciado hace algún tiempo y del que no pude encontrar reporte alguno de su grado de avance. Parece ser que ya llevan un buen tiempo colocados así que ya tiene tintes más excluyentes que piloto. Bien, localicé un contenedor y allá voy con mi cargamento, ¡oh sorpresa! al abrirlo estaba lleno de basura de todo tipo; probé en uno más y encontré la misma situación así que desistí y me lleve de vuelta mi basurita.

CEMPRE ha repartido contenedores para acopiar productos reciclables por toda la ciudad; son lindos depósitos rectangulares que sirven también como medio publicitario, el problema que encuentro es que sólo hay para plástico y que la gran mayoría están colocados en calles de tránsito intenso o bien de alta velocidad y justo en donde están y en un buen trecho hacia cada lado de ellos está prohibido estacionarse. Esto obliga a quien los use a acercarse caminando y por lo tanto llevar un cargamento más pequeño y acudir con más frecuencia a depositar residuos lo que no siempre es fácil para todos.

Las bolsas de la leche se colocan fácilmente en contenedores en forma de cubo de leche de esos de acero que usan directamente en la ordeña; sin duda un diseño muy creativo. Estos contenedores están colocados afuera de algunos supermercados; el único inconveniente es precisamente ese, que están colocados sólo en los supermercados de una de las cadenas comerciales; así que, si no acostumbras acudir a esa tienda tendrás que ir sólo para depositar las bolsitas. Vale la pena mencionar que seguí la ruta de estas bolsitas y con gusto digo que sí son recicladas de manera conjunta por el fabricante y un par de cooperativas.

La mejor alternativa sin duda la encontré en un supermercado dónde en la entrada, justo a un lado de las máquinas que reciben los envases de vidrio retornables, CEMPRE colocó contenedores para plástico, papel y cartón, vidrio y latas; está también el contenedor de las bolsitas de leche. Aquí en Uruguay te piden que el tetra brick lo coloques junto con los plásticos; no se si realmente se recicle como se debe; eso ya lo indagaré, pero por el momento he eliminado un contenedor en casa y ellos eliminaron uno en las calles. El único inconveniente de esta alternativa de disposición es que estos contenedores existen en un único supermercado en toda la ciudad.

No quiero adelantar conclusiones, ya llegarán a su tiempo; por el momento creo que a todos nos va quedando claro que no existe la infraestructura necesaria para hacer del reciclaje una tarea cotidiana que se adapte a la rutina de vida del ciudadano común sin causar estragos.

Esta semana estuve observando también mi famoso contenedor de los plásticos inútiles; revisé empaque por empaque para saber, en primera, cómo hacerle para que ya no lleguen a casa y después si son reciclables, reutilizables o nada más son re-inútiles. Respecto a cómo evitar que lleguen a casa les contaré la próxima semana pues aún estoy investigando las diferentes alternativas de compra de algunos productos. En lo que se refiere al reciclaje debo decir con tristeza que nueve de cada 10 bolsas de empaque (por ejemplo la del azúcar, el chocolate en polvo, el salvado, la granola) no dicen ni siquiera de qué están fabricadas, lo que convierte en algo sumamente complejo su reciclaje. Algunos fabricantes muy amablemente incluyen un dibujito como este:

Y yo me pregunto, ¿de verdad aún creen que con que sólo depositemos su bolsita en la basura ellos ya son muy responsables? A esto le llamo un mensaje retro; así como perdido en los años 70.

Fuente: http://simpleysustentable.blogspot.mx


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Día Mundial del Medio Ambiente

RadioContempo Magazine

Como cada 5 de junio, desde hace 39 años, hoy celebramos el Día Mundial del Medio Ambiente. Una celebración que inició haciendo una invitación a reflexionar y a tomar acciones a favor del medio ambiente con los años se fue convirtiendo en un día lleno de reproches, flagelaciones y acusaciones.

Sin duda alguna el medio ambiente está dolido, el planeta ha sido herido en muchas ocasiones y este año conscientes en primer lugar de que no se puede dar marcha atrás pero también convencidos de que gran parte de la destrucción medioambiental tiene su origen en los modelos económicos que alientan el consumismo y dan lugar a la formación de grandes brechas, algunas abismales, entre las diferentes clases sociales (ricos cada vez más ricos y pobres cada vez más pobres), se ha decidido que el tema para la celebración de este año sea: ECONOMÍA VERDE: ¿TE INCLUYE A TI?

El concepto de economía verde surgió después de que los grandes analistas y economistas de nuestro tiempo declararan que la crisis que inició en 2007 y que para muchos países aún no tiene fin es la peor que se ha vivivdo desde la gran depresión de la década de los 30. La economía verde surge entonces como la alternativa que busca mejorar el bienestar humano y la equidad social, reduciendo significativamente los riesgos ambientales y la escasez ecológica.

Garret Hardin escribió en 1968 “La Tragedia de los Comunes” entonces habalaba del ganadero que tiene algunos animales y le comienza a ir bien; decide entonces comprar más animales (pero no más tierra) y le comienza a ir cada vez mejor. Sus vecinos copian su modelo de producción y poco tiempo después todos tienen literalmente un hacinamiento de vacas en sus pequeños corrales; no hay nada regulado y por lo tanto no existe una cuota por el sobrepastoreo; al final, la tierra está degradada, los animales enfermos y nadie gana nada; esta es la economía marrón que todos esperamos esté ofreciendo sus últimas funciones y permita de una buena vez el debut de la economía verde.

De acuerdo a la ONU, “la Iniciativa de Economía Verde tiene tres actividades principales, que son producir un Informe sobre la Economía Verde y los materiales relacionados con la investigación, que analizará la sostenibilidad macroeconómica, y las implicaciones para reducir la pobreza de las inversiones verdes en una amplia gama de sectores; prestar servicios de asesoramiento en maneras de avanzar hacia una Economía Verde en países específicos; e involucrar a una amplia gama de organizaciones no gubernamentales de investigación, empresas y socios de la ONU en la aplicación de la Iniciativa de Economía Verde.”

Este año celebramos esta iniciativa y esperamos además que nuestros gobiernos y representantes ciudadanos estén listos para debatir amplia, profesional y sensatamente sobre este tema en la próxima Cumbre de la Tierra Río +20.

Y la pregunta ¿Te incluye a ti? sólo podrás responderla informándote todo lo que puedas sobre economía verde, sobre los planes en tu país y en tu ciudad para alcanzar las metas propuestas por la ONU y pensando si en esos planes estás incluido tú, tu quéhacer cotidiano, tu estilo de vida. En muchos países se avanzará en materia legislativa con el fin de promover la justicia social; antes de oponerte o quejarte a los cambios razona si tal vez lo que tú peinsas que estás perdiendo realmente es una pérdida o en realidad es una inversión para que vivas en una sociedad más justa y por lo tanto más segura y feliz.

Fuente: Facebook de Sofía López Olalde


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Basura Cero: El experimento. Primera Parte

En varios países se promueve desde hace algunos años el concepto de “Basura Cero” el cual partió de la idea de poder hacer un reciclaje total. Es mucho más que una técnica, en realidad es una filosofía de vida, una política de gobierno y una estrategia de desarollo que como resultado maximiza el reciclaje, disminuye los desechos, reduce el consumo y garantiza que los productos sean fabricados para ser reutilizados, reparados o reciclados para volver a la naturaleza o al mercado.

Siempre he creído en este concepto y miro con asombro como es promovido con mucha fuerza en California, Argentina, Canadá; Europa completa; me alegra sobremanera ver como el impulso viene en muchos casos, desde los propios gobiernos y en otros de organizaciones ciudadanas que han decidido dar fin de una buena vez al problema de la basura dejando de producirla. Pero luego, regreso la vista a mi propio país, o a Centroamérica, o a Perú, a Uruguay, a Bolivia, a Colombia y me sorprende que prefieran seguir gastando en máquinas, excavaciones gigantes, tecnología, cajas y cajones, escobas y cubos para esconder lo mejor que se pueda las miles de toneladas de basura que inundan las ciudades.

Estoy también consciente que criticar es fácil, que leer un libro y pensar que lo escrito se pone en práctica en dos patadas es un error y que la cultura propia de cada país aunada a sus problemas sociales puede convertir un proyecto como “Basura Cero” en un reto demasiado complejo.

Así que, desde hace unas semanas decidí hacer un proyecto piloto basado en las premisas de “Basura Cero”, el lugar: mi propia casa. A partir de hoy, y cada viernes, hasta que logre concluir algo sensato, estaré contándoles por aquí mi experiencia.

Comencemos con lo primero: observar, clasificar y cuantificar la basura en casa. Para ello coloqué diferentes contenedores que me permitieran poner de forma separada: botellas de plástico, latas, papel y cartón, desechos orgánicos, tetrapack, vidrio, desechos sanitarios y las bolsitas de la leche, porque acá los lácteos (leche, yogur y crema) se comercializan en bolsa.

El primer problema al que me enfrenté evidentemente fue el espacio para poner los contenedores, los cuales vale la pena decir no son nada elegante o elaborado, son simplemente cajas o incluso bolsas muy grandes. El patio parecía un buen lugar hasta que comenzó a llover a cántaros; así que mude toda mi basura bajo techo, el sitio no es el más cómodo pero me consuela saber que cada vez que tiro la basura que básicamente se genera en la cocina hago ejercicio en la vuelta a visitar mis contenedores.

El segundo problema fue la cantidad de desechos que no pertenecían a ningún contenedor y que llegan a casa sin que uno los llame; a este desafinado conjunto le he llamado “los plastiquitos inútiles” los cuales encontramos: envolviendo el jamón o queso que compramos, cubriendo la pizza que ordenamos, abrazando una caja, botella u otro empaque (esos son los más inútiles) o conteniendo algún polvo como chocolate, azúcar, sal.

Ahora he comenzado a listar esos desechos que no caben en ningún lugar, a identificar su origen y a poner a los fabricantes en mi recién inaugurada “lista negra”. Al mismo tiempo he comenzado a identificar por la ciudad los lugares a donde puedo llevar a reciclar el contenido de cada uno de mis contenedores y he inaugurado mi composta casera.

Los invito a sumarse a este proyecto y a compartir en este espacio su experiencia; si muchos hacemos lo mismo en diferentes latitudes comenzaremos a identificar las fallas en los sistemas de producción locales y globales y podremos saber si dejar de producir basura puede ser una realidad en nuestra ciudad.

Fuente: http://simpleysustentable.blogspot.mx


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La historia de una gaviota

Sepulveda gatogaviota

licerrock.blogspot.com

Frecuentemente me piden que les recomiende un libro o una película que hable de sustentabilidad, de ecología, del medio ambiente o de algo así y que sea apto(a) para todo público. Siempre dudo en mi respuesta porque hay mucho material de reciente aparición pero muchos son fatalistas, desesperanzadores o tan simples (porque creen que así deben ser los libros para los niños) que cometen errores conceptuales importantes.

Hoy tengo una buena respuesta y por eso he decidido compartirla en este blog: se trata de “La historia de una gaviota y del gato que le enseñó a volar”. Es una novela del escritor chileno Luis Sepúlveda la cual escribió para cumplir la promesa que le hizo a uno de sus hijos de publicar una novela, o al menos un cuento, que hablará de cómo el ser humano ha dañado el entorno en el que vive.

Y sin duda la inspiración le llegó a Luis Sepúlveda porque no hizo “al menos” un cuento; hizo una gran novela maravillosa, ágil, divertida, enternecedora y que te pone a pensar no sólo sobre la contaminación o la irresponsabilidad, también sobre la solidaridad, la diversidad, la tolerancia y el amor.

La novela fue publicada en 1996 y hoy se puede conseguir bajo el sello de TusQuets; el libro puede ser leído por grandes y chicos, dice su autor que es recomendado para niños de 8 a 88 años; sin duda un gran ejercicio será leer uno o dos capítulos al día en familia. A los niños les fascinará la historia y a los adultos sin duda los atrapará pues Luis Sepúlveda es más poeta que narrador y sus libros son un deleite.

En 1998 el director de cine italiano Enzo D’alo convirtió el libro en una película animada muy bien hecha y muy acorde con el guión original; de hecho el mismísimo Luis Sepúlveda es la voz de uno de los personajes. No es muy fácil conseguir la película pues además de tener sus años, la distribución no fue la mejor pero la buena noticia es que está disponible en YouTube bajo licencia así que para los que tienen niños en casa es una peli que no hay que perderse y para los que no tienen niños regálense una tarde de buenas caricaturas. Les dejo aquí el vínculo.

“La historia de una gaviota y del gato que le enseñó a volar” es una historia, una poesía y una fábula inspiradora pues como bien dice su protagonista el gato Zorbas:

“Al borde del vacío comprendió lo más importante – maulló Zorbas.

-Que sólo vuela el que se atreve a hacerlo”

Fuente: http://simpleysustentable.blogspot.mx


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El Mercado Agrícola de Montevideo: la añoranza y la esperanza

Sofía López Olalde bajo licencia de Creative Commons. Disponibles en galería Flickr

Beatriz Silva dirige desde hace siete años el proyecto del Mercado Agrícola de Montevideo; tiempo que le ha bastado para transformar el monstruo de las mil cabezas en la apacible criatura que hoy la abraza no sólo a ella sino a un barrio completo.

Hace más de 100 años, Montevideo tenía más de 300 mil habitantes y la necesidad de un mercado que hiciera ventas al por mayor comenzó a ser imperiosa así que se pensó que la Plaza Sarandí ocupada por el entonces mercado de frutos donde se comerciaba todo lo que llegaba del campo, era el sitio idóneo para construir un sitio que reuniría tres características esenciales: ofrecería ventas al mayoreo, tendría un frigorífico e incluiría una solución al recurrente problema de saneamiento de los mercados.

Pues bien, se organizó el concurso para ver quién sería la mano que diseñara tan ambicioso proyecto; los elegidos fueron los arquitectos Antonio Vázquez y Silvio Geranio quienes en un terreno de 7.800 m2 edificaron lo necesario para instalar una armazón de hierro de casi 6 mil m2 traída desde Bélgica. Este era el esqueleto del Mercado Agrícola, una hermosa estructura que había servido en una Exposición Ganadera en Bruselas y que desde allá vino con todo y sus cabezas bovinas adornando cada esquina.

La primera piedra del mercado se colocó el 30 de diciembre de 1906, a fines de 1912 estaba listo y en 1913 comienza a funcionar a todo vapor. El crítico y ensayista uruguayo Jorge Albistur ha dicho que “con la presencia del mercado el barrio literalmente hervía”; y así era; el mercado de a poco se convirtió en el corazón del barrio y de la ciudad.

Como suele pasar en las ciudades destinadas a ser capitales, a ser grandes urbes, a crecer más allá de sus fornteras; Montevideo creció, se extendió, el Mercado Agrícola fue insuficiente y se inauguró un nuevo mercado de ventas al por mayor; la gente se fue alejando del centro, eligieron vivir en la periferia hasta que las orillas se volvieron céntricas y entonces se fueron más lejos y los barrios tradicionales, los barrios primeros se fueron quedando vacíos.

El barrio Goes, cuna del Mercado Agrícola pero también de las Facultades de Medicina y Química, del Palacio Legislativo, de la gran fábrica “Alpargatas” y hasta del tango dejó de ser amable; sus calles solas, sus edificios abandonados, su silencio de día y de noche dieron paso al caos, a la delincuencia, a obscuras y turbias historias.

Desde 1999 el Mercado Agrícola había sido concesionado por 20 años a una Asociación de Productores y Locatarios; no había más venta al por mayor y la probabilidad de que alguien se adentrara en el barrio para comprar una lechuga y un kilo de tomates era escasa.

En 2005 el entonces Intendente de Montevideo, Ricardo Ehrlich, decide recuperar el control del Mercado y además rescatar el barrio Goes; así llega Beatriz Silva, con esa misión y sin saber a qué se enfrentaba. En el libro “Mercado Agrícola. Montevideo. Goes y sus circunstancias”1 Beatriz escribe a manera de introducción un texto hermoso del que les comparto un fragmento:

“De ti solo sabía tu nombre y que estabas en un lugar del barrio Goes. Cuando me designaron para encarar esta tarea, supe que estabas en una zona roja de la ciudad con innumerables problemas, lo cual en teoría no me importaba demasiado; quizás por locura personal siempre me gustaron los desafíos difíciles.

Cuando el ómnibus avanzó por General Flores y dejamos atrás el Palacio Legislativo con su majestuosidad, sentí en lo más profundo de mi corazón una gran desolación que heló mis huesos. Me parecía escuchar la voz grave del flaco Zitarrosa: ‘En mi país que tristeza la pobreza…’ Caminando en soledad por la calle Amézaga totalmente abandonada de su gente, sentí un miedo extraño, algo que me decía que debía irme de ese lugar, que nada se podía hacer ante tanto deterioro, ante tanta tristeza y soledad de un barrio abandonado por décadas.

Y ahí me encontré contigo, tu gigantesca figura cayéndose a pedazos con todo su envejecido cuerpo de hierro. Adentro lo permisarios trabajaban silenciosamente, resistiendo. Todo parecía una lenta agonía.”

Tras tes intentos fallidos de renuncia, Beatriz supo cómo sacar a este enfermo del estado de coma en el que estaba y recorriendo mar y cielo, literalmente, consiguió recursos de la Intendencia y ganó un concurso internacional que le otorgó fondos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). Con la plata en los bolsillos y el corazón apasionado inició un proyecto de rescate del Mercado y de las 16 manzanas del barrio que lo circundan.

El proyecto, que personalmente creo es un referente como programa de rescate urbano, social y de patrimonio histórico y cultural, ha reunido una gran cantidad de aciertos, algunos casuales, otros destinados y otros fruto del esfuerzo de quienes en él trabajan. El primer acierto sin duda es no sólo rescatar el sitio sino extender el proyecto a una buena parte del barrio. El siguiente tiro atinado es que pese a las obras de restauración el mercado no ha dejado de trabajar; los locatarios accedieron a mudarse de cuadrante conforme fuera avanzando la obra y así, pese a no poder estar al 100% de su capacidad, hoy puedes comprar en un lado del mercado mientras en otro construyen. La inclusión de cooperativas en el mercado ha sido una decisión atinada que ha promovido el sentido de pertenencia y ha dado armonía al correr de los días.

Pero el que yo creo es el más grande de los éxitos es el nuevo concepto que se decidió para esta ave fénix: el mercado no sólo vende frutas, verduras, pescado o comida preparada; el mercado es además un centro cultural. El sótano que fuese una fábrica de hielo y almacenes húmedos y fríos hoy está siendo convertido en un museo y una sala de teatro pero mientras todo está listo el mercado se las ingenia para ofrecer a sus visitantes teatro, danza, música; así el viernes pasado la Filarmónica de Montevideo actuó en el lugar atrayendo a gente del barrio y de más allá de sus fronteras que comienza a describir un renovado barrio Goes y un Mercado que además de ser un Monumento Histórico es un sitio amable, un sitio único y un sitio orgullo de los Montevideanos.

De la vida en el Mercado Agrícola y del ayer, el hoy y el mañana del barrio Goes les contaré en las próximas entregas.

1. Mercado Agrícola. Montevideo. Goes y sus circunstancias. Publicado por la Embajada de España en Uruguay, AECID y la Intendencia de Montevideo, 2011.

Fuente: http://sebuscanciudadessustentables.blogspot.mx


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Por la paz vial

Marshall Astor

El hombre entra al gran edificio de oficinas. Continuamente entra y sale gente; es un día agitado. En la puerta se topa con dos personas de frente que caminan plácidamente mientras charlan; él tiene prisa así que no duda en empujarlas con el hombro suavemente para abrirse paso.

La fila para el elevador es tremenda; él tiene prisa así que no duda en colarse hasta el frente con gran habilidad justo cuando las puertas se abren. Las protestas no se hacen esperar, el sonríe satisfecho de su hazaña y presiona el botón que cierra la puerta del elevador.

El hombre entra a la sala de reuniones donde tiene programado tomar un curso; mira el reloj, es tarde y no hay más sillas vacías. El instructor amablemente lo invita a incorporarse al siguiente grupo pues este está lleno; le dice que puede salir, tomar café y esperar tan sólo una hora. Él lo ignora y consigue una silla la cual coloca en doble fila creando un caos en el pequeño pasillo que se había dejado libre para el tránsito de los asistentes. Las protestas no se hacen esperar, él sonríe satisfecho de una hazaña más y se dispone a comenzar la sesión.

Al finalizar sale corriendo entre empujones para abrirse paso; ha cometido el error de traslapar actividades en su agenda y ahora tiene que apurarse para llegar a su siguiente cita. Avienta a una señora al paso, habla por el celular mientras corre frenéticamente, se cuela en las filas, se desliza cada vez que hay espacio, se detiene bruscamente, algunas veces chocando con alguien. Él tiene prisa y ahora, además, él comienza a sentirse cansado e irritable.

Termina el día en un bar y cuando sale dando tumbos no le importa caerse, lastimarse, empujar; él es buen bebedor y cuando se excede cree que nadie lo nota. La gente en la calle lo insulta, lo reta, un policía le llama la atención. Ante los ojos del mundo su conducta es inaceptable… cae rendido en su cama, cinco o seis horas bastarán para iniciar al día siguiente otra batalla.

A mitad de la noche despierta sudoroso, afortunadamente es sólo una pesadilla, de nuevo soñó que se convertía en su auto.

José Manuel Puebla

La violencia vial se ha convertido en el pan de cada día en muchas ciudades y pese a ser considerada delito en la mayoría de los países es una conducta que va en aumento. La conducción agresiva comienza con el sonar desesperado de la bocina y puede terminar incluso en agresiones física pero sobretodo es el perfecto hilo conductor para los accidentes de tránsito.

Cada año en el mundo mueren 12 millones de personas a causa de accidentes viales; es decir cada 15 minutos muere un ocupante de un vehículo.

Un tercio de las muertes están relacionadas con el consumo de alcohol y la conducción y en el 25% de los incidentes están involucrados conductores que usaban su teléfono celular mientras conducían. Y de risa y espanto al mismo tiempo es el hecho de que un ser humano maldice más de 30 mil veces en su vida mientras maneja un vehículo.

La educación vial es una de las materias más olvidadas en los programas escolares y la falta de ésta es uno de los hechos menos sancionados. La agresividad al volante es un acto de heroísmo, de masculinidad, de inteligencia antes que un delito.

La calidad de vida de una ciudad depende en gran medida de la amabilidad de sus vías, del estrés que represente recorrerlas, del riesgo que uno toma al subirse a un vehículo, de la posibilidad de ser peatón o ciclista sin arriesgar la cabellera y algo más cada día.

Educar en sustentabilidad es también enseñar a ser promotores y ejemplo de la paz vial. Podemos comenzar por respetar las luces de los semáforos, por dar el paso al menos a un auto cada día y siempre al peatón, por respetar los límites de velocidad y entender que el coche, finalmente, es una extensión de nuestra persona: dime cómo manejas, y te diré quien eres.

Fuente: http://simpleysustentable.blogspot.mx


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