Adanowsky: Es hijo de Alejandro Jodorowsky, pero no se lo mencionen, porque se enfada. También es músico, se hace llamar Amador y habla de amor, aunque como él dice, no tan cursi como Luis Miguel

playboy.com.mx

Adán es el menor del clan Jodorowsky. Aunque de niño actuó en Santa sangre, dirigido por su padre, Alejandro, decidió no seguir sus pasos como director de cine, psicomago y dibujante de cómics. En vez de ello, Adanowsky –apelativo que compuso a partir de su nombre y apellido– prefirió convertirse en músico. Sin embargo, lleva en las venas la voluntad de provocar. De George Harrison aprendió dos acordes de guitarra y de James Brown un par de pasos de baile. De su familia, recuerda cómo sus hermanos traían mujeres a la casa para tener sexo con ellas, lo mismo que hacía su madre, Valerie, con sus amantes. Adán, por su lado, ha tenido fantasías sexuales con su gato. También se lleva con amigos imaginarios y no reniega de su pasado como bajista de una banda de punk, The Hellboys. Adoraba tener una entrevista con Playboy, porque la revista fue su juguete sexual en la adolescencia; ahora prefiere acostarse con sus groupies. Lanzó un nuevo disco, Amador, en el que habla del amor, y con él sepulta definitivamente a El Ídolo, su anterior personaje creativo.

PLAYBOY: Eres campeón de Kung Fu, ¿responderás a alguna de mis preguntas con una patada?

ADANOWSKY: ¿Para qué poner la otra mejilla si tenemos dos puños?

PLAYBOY: Me dijeron que te emocionaba tener una entrevista con nosotros.

ADANOWSKY: ¡Claro! Me he masturbado unas 200 veces con Playboy. Es una lástima que ahora haya tanta teta falsa. En los 70 había mujeres con más carne. Sinceramente, un pedazo de plástico le quita sensualidad al asunto, aunque también me he acostado con mujeres con tetas falsas. Me gusta Playboy, aunque tiene tiempo que no me masturbo con una porque he desarrollado mi imaginación más allá de ello.

PLAYBOY: Y supongo que ya tienes más groupies.

ADANOWSKY. Si, okei, me acosté con mis fans, ¿y qué? (se ríe) Si no, ¿para qué es uno músico?

PLAYBOY: Gene Simmons, de Kiss, dice que se acostó con 3 mil.

ADANOWSKY: Yo con mucho menos.

PLAYBOY: Amador, tu nuevo disco, te presenta como un obseso con el amor, según el comunicado de prensa. ¿Por qué es así, si en el mundo moderno parece que ya lo no hay?

ADANOWSKY: ¿No ves amor en el mundo? Será porque no te amas. Todos somos parte del universo, somos eternos, somos una globalidad y somos uno con el planeta. Si no sientes amor afuera, es que no hay amor dentro de ti. Cuando hice el disco, sentí mucho amor alrededor.

PLAYBOY: Tienes canciones en español, francés e inglés. ¿En qué idioma te sientes más cómodo hablando de amor?

ADANOWSKY: Cuando dices “hablando de amor…”, me suena como algo cursi. Quiero aclararte algo, yo no hablo de amor al estilo Luis Miguel. Cuando hablo de amor, lo hago de una entidad. En una de mis canciones digo: “más allá de la carne, espíritu puro, amor sin fin”. El amor no tiene lenguaje, por eso me siento bien en los tres.

PLAYBOY: ¿Cómo llega el bajista de una banda punk (Comenzó tocando en The Hellboys) a grabar este disco tan lleno de amor?

ADANOWSKY: Los punks no sólo tienen odio dentro de sí, tienen amor porque aman al punk. Cuando oigo punk, me pongo a bailar como loco, pero también me pasa con el soul. La gente cree que si uno toca punk, no puede hablar de amor, pero yo no soy una persona con límites.

PLAYBOY: Hablando de lo estridente que es el punk, ¿tu Amador sería un disco contracorriente?

ADANOWSKY: No, porque pondríamos el disco en una categoría y yo trato de no entrar en moldes. Amador es el disco más punk que he hecho porque no hice concesiones en él. Dije: no soy una puta de Hollywood y no voy a componer sencillos. Haré la música que me hace vibrar. Tengo deudas en el banco ahora, no tengo dinero, porque lo perdí todo en este disco, pero hice el disco más sincero que pude.

PLAYBOY: Eso es lo que dice tu papá en uno de sus 10 consejos para ser feliz: “Si querías jugar y te hicieron adulto antes de tiempo, ahorra unos 500 euros y ve a jugarlos a un casino hasta que los pierdas. No se trata de ganar, sino de jugar sin finalidad”.

ADANOWSKY: Sí, me siento como un niño manipulador positivo. Si los otros juegan conmigo, mejor, porque un niño necesita que jueguen con él y la prensa juega conmigo. Me gusta, porque disfruto excitar a la gente.

PLAYBOY: ¿El disco tiene una parte hippie?

ADANOWSKY: Creer en el amor no quiere decir que eres hippie. Los hippies son tontos, porque parecen una secta, son todos iguales como borregos.

PLAYBOY: ¿Qué le pasó a El ídolo? ¿Cómo se convirtió en Amador?

ADANOWSKY: El Ídolo lo compuse en un estado de sufrimiento total. Mi madre era una pianista y cantante fracasada que se volvió alcohólica. Cada vez que tocaba el piano, se ponía a llorar. Cuando yo le preguntaba, me decía: “es que mi padre siempre quiso ser cantante y tampoco lo logró”. Entonces, la música para mí se volvió sinónimo de sufrimiento. No sabes lo que tuve que hacer para liberarme de ese sufrimiento, tuve que enterrar el piano de mi madre en mi jardín. Planté un árbol encima, para darle vida. En el 2001 comencé a cantar, pero tomó mucho tiempo firmar con una disquera. Por eso maté al Ídolo, con él maté mi pasado y maté a mi madre. A través de un acto mágico, maté el fracaso de mi árbol genealógico y renací.

PLAYBOY: También mataste a Dios en el video de “Estoy mal”. Tu familia siempre ha tenido una relación áspera con la religión.

ADANOWSKY: La religión se inventó para gente tonta que no tiene moral propia. Las religiones son sectas que te enseñan a pensar igual que todos, aunque cada uno sea diferente.

PLAYBOY: ¿Eres un rockstar o un popstar?

ADANOWSKY: Ni uno ni otro, aunque algo hay de ambos. Todo eso es efímero, pero sí tengo fans y les firmo las tetas a las mujeres. Pero si viviera por eso, se terminaría mi vida. El artista se muere porque la gente lo olvida de la noche a la mañana.

PLAYBOY: ¿Cómo te gustaría morir?

ADANOWSKY: Me gustaría nunca morir, pero me gustaría morir riendo.

PLAYBOY: La mayoría de los músicos se mueren por sobredosis o por suicidio (Nikola, su compañero en Hellboys, murió de una sobredosis de heroína).

ADANOWSKY: Yo no quiero matarme, ¿para qué? Haría menos discos y eso sería una lástima.

PLAYBOY: ¿Te gustan las drogas?

ADANOWSKY: He probado drogas, pero no me gustan. Prefiero encontrar la distorsión en la realidad. Me gusta la droga para experimentar algo, pero cuando la tomas varias veces se vuelve tonto. Es como abrir muchas veces abrir la misma puerta en busca de lo mismo. Es una cosa tonta quedarte enganchado, mejor tómate un buen hongo y vívela una o dos veces máximo.

PLAYBOY: Estuve viendo tu twitter. Es poco común encontrar gente que escriba frases inteligentes en las redes sociales.

ADANOWSKY: Gracias. Me dijeron que tenía que usarlo para decir qué hacía durante mi día. Yo pongo pensamientos, metáforas, pero no cosas vacías.

PLAYBOY: El tweet de hoy fue “Ser visto, la ambición del fantasma”. ¿Alguien como tú, que se desnuda en el escenario, se ha sentido invisible?

ADANOWSKY: Sí, a veces estaba en mi casa y me preguntaba: “¿qué será de mi vida y mi arte? ¡Soy una mierda! ¡Michael Jackson, mírame! ¡Elvis, a los 19 eras un rockstar! ¿Y yo?”. Es un error compararse.

PLAYBOY: ¿Nunca te comparaste con tu papá?

ADANOWSKY: No.

PLAYBOY: Noté que en una de las frases de twitter, tu padre te contestó. ¿Quién comenzó a seguir a quién?

ADANOWSKY: Él me empezó a seguir a mí. Mi hermano también. Toda la familia escribimos tweets y decidimos expandir poesía por el mundo.

PLAYBOY: ¿Es una familia llena de amor?

ADANOWSKY: Por supuesto.

PLAYBOY: La generación de tu papá…

ADANOWSKY: (Interrumpe) Hablas mucho de mi papá, mejor hablemos de música, porque si mi padre no existiera no hablarías de él.

PLAYBOY: Y la pregunta tiene que ver contigo. La generación de tu papá…

ADANOWSKY: (Interrumpe, más enfadado) No digas la generación de tu papá, di la generación de Pedro Infante.

PLAYBOY: Está bien, la generación de Pedro Infante se caracterizó por que además de artistas, eran todos amigos con intereses intelectuales comunes. ¿Quiénes son los amigos de Adán?

ADANOWSKY: Tengo muchos, ¿te refieres a artistas? No, mira, cuando era niño tenía dos amigos: uno era un gigante, algo atrasado mental, que se meaba en su cama. Yo tenía 12 años y el gigante, 16. Tenía otro que era excesivamente gordo, lo llamábamos Gugul. Yo tenía amigos monstruos. Siempre tuve deseos de ayudar a los monstruos porque nadie los quería. Se burlaban de ellos, pero yo los invitaba a mi casa. Me gustaban los amigos locos, no normales. Sólo tengo amigos locos.

PLAYBOY: ¿Tuvo que ver con que hiciste una película como Santa Sangre, a los 9 años?

ADANOWSKY: No, porque muchos niños hacen películas. Pero en mi casa mis hermanos traían mujeres y se acostaban con ellas. Mi casa era una sinfonía de orgasmos y yo los escuchaba todos. Recuerdo que una vez, cuando mis padres se separaron y mi madre se largó a vivir sola, que mi papá se fue de viaje. Entonces mi mamá regresó a casa con uno de sus amantes, subió a la recámara y empezó a tener sexo con él. La oí gritar. Fue lo más terrorífico que escuché cuando era niño: los gritos de foca de mi madre. ¿Que quieres? Nací en un ambiente especial.

PLAYBOY: En una entrevista con El País dijiste que habías tenido sueños eróticos con tu familia, incluso que en uno de ellos habías fornicado con tu gato.

ADANOWSKY: ¡Sí! ¡Soñé que le daba por el culo a mi gato!

PLAYBOY: Parece que te gusta darle titulares escandalosos a la prensa. ¿Es un juego?

ADANOWSKY: Claro, me gusta provocar. Un artista vacío sólo hablará de su disco. ¡Qué aburrido! Un artista es un personaje. Si me abres la puerta para que me muestre, te lo voy a dar.

PLAYBOY: Hablábamos de tus amigos reales. En Amador participa Rob, del grupo Phoenix. ¿Qué tan amigos verdaderos son o fue idea de la disquera que grabaras con un integrante del grupo francés de moda?

ADANOWSKY: Nos habían presentado antes, porque un tipo de un sello estaba interesado en grabar mi primer disco y me lo sugirió a él como productor. Finalmente, no grabé con el tipo, pero guardé el contacto con Rob, y ahora lo busqué y le dije que me gustaría trabajar con él en una canción. Rob vino al estudio y fue tan entretenido que hicimos el disco. Él dijo: “¿por qué no tocas todos los instrumentos?”… Así que yo llegaba con una canción por día y grababa todo, la guitarra, los pianos…

PLAYBOY: O sea que Amador es como si escucháramos una banda de Adanowskys…

ADANOWSKY: ¡Exactamente! Mis músicos ideales.

PLAYBOY: En tu gira pasada un travesti se desnudaba sobre el escenario y descuartizabas un títere. No puedo esperar a ver qué hace Amador…

ADANOWSKY: No será tan grande, sin striptease y mucho más focalizado a la música. Amador es un disco de baladas, que se presta más a escuchar lo que digo (en ese momento, una de las ventanas de la habitación se abre sin explicación y se cierra, de un gran golpe. Adanowsky, con tranquilidad, refiere: “es un fantasma, me sucede todo el tiempo”)… pero he encontrado la solución perfecta: poner una guitarra extra que lo haga sonar más rock.

PLAYBOY: En tu MySpace enlistas a decenas de bandas que escuchas, ¿cuál es la que no soportas?

ADANOWSKY: Si te lo digo, voy a perder público, pero sí hay cosas que son sopa de pescado podrido. Hay bandas que no deberían de existir.

PLAYBOY: Por sus películas, tu papá sufrió de censura oficial, cosa que no ha sucedido con tu música. ¿Crees que la política ha cambiado?

ADANOWSKY: Es un invento de la sociedad. Siempre fue así, hasta en las tribus hay jefes. Te debo confesar que no leo las noticias, ni veo la televisión. Estoy apartado del mundo.

PLAYBOY: La mitad de los títulos de las canciones de Amador llevan la palabra “amor”. En “Amor sin fin” me parece que hay una guitarra de mariachi.

ADANOSWKY: Es una guitarra de mariachi.

PLAYBOY: Supongo que no podías hablar de amor sin mariachi.

ADANOWSKY: Una vez caminando en la calle, me la encontré. El tipo las hacía a mano. La compré y compuse esa canción en un hotel mexicano. El disco, en general, está basado en la tragedia mexicana.

PLAYBOY: ¿Prefieres la magia, la psicología o la psicomagia (disciplina creada por su padre, Alejandro)?

ADANOWSKY: Es que todo va de la mano. Los curanderos la utilizan, esconden un saquito con sangre y hacen como que te cortan, porque el cuerpo es metafórico y capta cosas que no son reales. La magia funciona en lo psicológico.

PLAYBOY: Terminó la entrevista y no me pateaste, pero dime ¿con quién sí te gustaría practicar tu Kung Fu?

ADANOWSKY: Le daría una patada al Papa, sería chistosísimo… No, espera, eso ya lo ha dicho todo el mundo (piensa su respuesta).

PLAYBOY: Sinead o’Connor hasta rompió una foto suya en televisión.

ADANOWSKY: Ya sé a quién, pero no te lo puedo decir porque se armaría un escándalo en México. Me he calmado bastante, en otra época te lo hubiera dicho sin más.

PLAYBOY: ¿Te autocensuraste, entonces

ADANOWSKY: No, pero me estoy haciendo viejo. Ya no puedo levantar la pata tan alto.

Fuente: http://www.playboy.com.mx


card.ly

Bookmark and Share

Todo contenido vertido en este sitio es meramente informativo, como una herramienta para poder contribuir a mejorar algunos aspectos y así incrementar tu calidad de vida. Si te interesa ampliar la información del mismo, te sugerimos buscar la ayuda de un experto en el tema o bien en los buscadores de Google.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s