Esta caricatura huele obviamente a discriminación racial, porque compara intencionadamente al Presidente Obama con un chimpancé. Y esto podría costarle al diario New York Post graves problemas
Llamó la atención de diversos círculos sociales una caricatura publicada el día 18 en la página seis de New York Post: Dos policías declararon después de matar a tiros a un chimpancé: “Ellos tendrán que encontrar a alguien para escribir el próximo proyecto de ley para el estímulo (económico)”. Una personalidad de derechos civiles protestó diciendo que esta caricatura huele obviamente a discriminación racial, porque compara intencionadamente al presidente Obama con un chimpancé.
Según informó la Agencia AP, en la sociedad norteamericana, algunos racistas suelen comparar a los negros con los monos. No obstante, si no se lee la leyenda, la caricatura describió un hecho real, en lugar de una creación infundada. El 16 de febrero, un “chimpancé estrella de televisión” en el estado norteamericano de Connecticut fue dado a muerte a tiros por la policía porque había dejado gravemente herida a una persona. Y, como una coincidencia, el presidente Obama firmó al día siguiente el proyecto de ley sobre el estímulo económico. Y, un día más tarde, “New York Post” dio a conocer la mencionada caricatura.
En la actualidad, “las secuelas provocadas por la caricatura sobre el chimpancé” han comenzado a fermentar: Algunos han exhortado públicamente a boicotear contra “New York Post” y a no hacer publicidades en este medio de comunicación. Frente a este fenómeno, el redactor en jefe de este periódico sostuvo que esta caricatura “contra los vicios de la época” no tiene nada inadecuado y su objetivo principal fue aprovechar la muerte de ese chimpancé para ironizar la impotencia de los politicastros de Washington frente a la crisis económica. Al mismo tiempo, este redactor en jefe llamó“oportunistas” a las personalidades que “han dado una interpretación forzada” a la caricatura.
Sin embargo, un lector dijo en la Internet que efectivamente esta caricatura fue “algo excesivo”: A juzgar por su aspecto bueno, huele a ironía contra la “impotencia” del proyecto de estímulo económico de la Casa Blanca, es decir, hasta un chimpancé puede encontrar un método similar; no obstante, esta caricatura fue bastante provocativa: Es fácil que los lectores asocien al presidente negro Obama con un “mono negro” que huele a discriminación racial. Hasta ahora, la Casa Blanca todavía no ha comentado sobre esta caricatura que “da origen a asociaciones ilimitadas”.
El día 17, Obama firmó en Dennver del estado de Colorado el proyecto de estímulo económico de la Casa Blanca para salvar la economía norteamericana en recesión por la crisis financiera. Este proyecto por un monto total de 787.000 millones de dólares es el más grande programa de egresos del gobierno norteamericano después de la Segunda Guerra Mundial. El mismo día, la Casa Blanca también puso en funcionamiento el sitio web oficial para el proyecto de estímulo económico, para que los contribuyentes consulten y supervisen el uso del enorme monto de fondos. No obstante, tras entrar en vigencia el proyecto de estímulo económico, los índices Dow Jones de Estados Unidos volvieron a caer a un nuevo nivel bajo.
La Administración Obama se propone gastar en 18 meses el 75% del monto total de los fondos del proyecto de estímulo económico e iniciar a nivel nacional decenas de miles de nuevos proyectos, lo que significa que el correspondiente sitio web abordará la tarea de tratar una enorme cantidad de informaciones buscadas. Pero esta acción no dejó satisfecho al autor de la caricatura sobre el “chimpancé”, de modo que dio a conocer su “gran obra”. Este señor recurrió con frecuencia en el pasado a “medios alegóricos” para publicar caricaturas provocadoras de discrepancias; se buró despiadadamente de los homosexuales por el derecho de matrimonio y de la vida privada de estrellas de los círculos artísticos y deportivos.
Fuente: puebloenlinea
Figura futura” de Obama retratada por medios: prematuramente senil
Una, dos o más guerras y la recesión económica podrían formar más arrugas en la cara de Barack Obama, la ansiedad y preocupación que le espararían podrían quitarle el vigor que dispone al principio, según ha comentado un grupo de expertos, al pronosticar que la pesada presión que sufre tras la investidura le retrataría al nuevo presidente estadounidense un figura categóricamente diferente: con una cara de arrugas y el cabello gris.
De acuerdo con el psicólogo Make Kubin, la presión que uno sufre durante largo tiempo es capaz de dejar vistigios en el cuerpo, razón por la que se han operado notables cambios en la fisonomía de los presidentes salientes. Por ejemplo, el ex presidente Bill Clinton apenas había tenido pelos blancos al asumir el cargo, pero los ocho años de trabajo arduo le teñían el cabello de blanco. Por su parte, George W. Bush se ve consumido tras los ocho años del mandato presidencial.
Michael Jensen ha recopilado los datos sobre la salud de los presidentes de EEUU desde la década 1920. Los resultados de los estudios de estos archivos han demostrado que el cumplimiento del madato presidencial acelera el envejecimiento, e incluso podría duplicarlos.
Si es correcto lo que ha dicho el experto, tras ocho años de mandato, cuando Obama tenga 55 años de edad, se vería parecido a una persona de 63 años. “Obama es joven ahora, sin embargo, tras ocho años de mandato, generalmente , se envejecerá por 16 años, y aumentarán los riesgos de morir o enfermarse”, dijo.
Los resultados de la investigación del experto también muestran que si se soluciona bien la presión y se adhiere al modo de vida saludable, se puede desacelerar el proceso del envejecimiento.
Fuente: puebloenlinea
La bestia de Obama
No se trata de su mascota ni de su guardaespaldas, ni mucho menos es un insulto o un apodo, tampoco una opinión como la reciente de Aznar que lo considera “exótico” en la revista Vanity Fair.
Se trata nada menos de una limusina tan blindada que incluso libraría al presidente hasta de un impacto de meteoritos según bromea la prensa americana, no solamente a prueba de granizos, balas ni siquiera de mísiles simplemente. Toda protección es poca no sea que el universo atente de forma natural contra el recién electo “presi” de los Estados Unidos, el protagonista político de 2008 tras unas interminables elecciones USA, el hombre elegido para salvar al mundo de la crisis y de todo lo que se tercie.
El País informa que cuando el 20 de enero, Barack Obama recorra el camino que separa el Capitolio de la Casa Blanca, después de haber jurado su cargo, lo hará en una nueva limusina blindada, un prototipo de Cadillac en el que General Motors (sí, los de Opel & Cía., los de los expedientes de regulación de empleo) ha trabajado durante meses con el servicio secreto. Mitad coche de lujo, mitad vehículo acorazado, esta limusina está acondicionada para proteger al presidente de cualquier tipo de ataque, incluido un atentado con armamento químico, ya que el interior está totalmente sellado y sus puertas tienen 20 centímetros de grosor. A pesar del secretismo con que está trabajando General Motors, en Internet ha proliferado una serie de fotografías robadas del coche, al que en algunos foros de amantes del automovilismo ya se ha bautizado como La Bestia. Es, más que una limusina al uso, un cuatro por cuatro blindado con ventanas de enormes dimensiones.
El hecho de que las fotos fueran tomadas en lo que parece una prueba en carretera y que el vehículo no esté acabado de pintar, le da un aire similar al de los coches post-apocalípticos de la película Mad Max. Las cadenas de televisión CNN y Fox News aseguraban, bromeando, que el vehículo podría mantenerse intacto después de que “impactara un meteorito contra él”. Ni el servicio secreto ni General Motors han desvelado el coste total de este coche. Con su tonelaje, deberá consumir diésel, que en EEUU tiene un precio considerablemente superior al de la gasolina.
Por cierto, General Motors en Estados Unidos ha anunciado que subasta 200 de sus coches históricos o modelos únicos de su coleccion GM Heritage Center con el fin de obtener ingresos extraordinarios para paliar la crítica situación financiera. Esperan alcanzar unos 5 milloncejos de dólares en la subasta que tiene lugar desde este domingo hasta el día 18. Entre los coches figura un Cadillac blanco descapotable fabricado en 1998 por el Papa Juan Pablo II, con asiento hidráulico en forma de trono que curiosamente no llegó a circular por no pasar los controles de seguridad del Vaticano.
Fuente: www.blogdelosimposibles.wordpress.com
Obama, ¿reactivará pronto la economía?
Hablemos de economía y de política un momento, porque ya sea que lo creamos o no, lo que está sucediendo en Estados Unidos nos afecta y el pensar que nuestro bienestar como individuos y como país depende de las decisiones que tome un ser humano es para sentirse obligado a estar enterados.
En este tenor de ideas, no sé si sabes que el presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, ha prometido el programa nacional de obras públicas más grande jamás visto para ayudar a reactivar la economía de Estados Unidos, pero la polémica está abierta en torno a qué medidas serían más efectivas y más rápidas de implementar.
Los economistas esperan que Obama firme no bien asuma el 20 de enero un paquete de gasto multianual, que podría ser superior a 750,000 millones de dólares, casi el 5% del PIB estadounidense.
Esto podría agregar más de 1 billón de dólares a la economía en el tiempo, dependiendo de cómo se gaste. Junto con las enérgicas medidas de la Reserva Federal, esto ayudaría a frenar un declive que ya es el peor desde la década del 80 y que podría seguir empeorando.
“Vienen estímulos fiscales masivos”, escribieron los economistas de Morgan Stanley Richard Berner y David Greenlaw, quienes estiman que estas medidas ayudarán a limitar la contracción de la economía norteamericana el próximo año a un 1.9% y a restaurar el crecimiento a un 2% en el 2010.
La expectativa de que un estímulo fiscal acortará una recesión que ya lleva un año y ha frenado mayores pérdidas en los mercados de acciones. Pero aún no se conocen los detalles de lo que el equipo de Obama pondrá sobre la mesa y el debate sobre lo que debería hacerse todavía está abierto.
Más dinero en los bolsillos de las personas impulsa la actividad económica siempre y cuando sea gastado.
Algunos programas ponen el dinero en las manos de la población más rápido que otros y en manos de personas que es más probable que lo gasten a que lo ahorren.
Como resultado, generalmente se considera que el gasto directo del gobierno es más efectivo que la disminución de impuestos, porque permite un mayor gasto del dinero.
“Hay un consenso general de que el gasto directo tenderá a ser más efectivo que las devoluciones fiscales -déle a las personas reembolsos fiscales y ellos, sencillamente, ahorrarán”, dijo Kenneth Kuttner, profesor de economía del Williams College en Massachussetts.
Pero es más fácil implementar rápidamente recortes impositivos, y dependiendo de qué tributo sea elegido, puede dirigir la ayuda a las familias más pobres con más probabilidad de que lo gasten que los ciudadanos con más dinero.
“Las autoridades podrían implementar rápidamente una suspensión de seis meses de los impuestos sobre las nóminas de empleo e inyectar 425,000 millones de dólares a la economía”, dijeron los economistas de Morgan Stanley en el reporte.
Los impuestos sobre las nóminas financian la Seguridad Social y el Medicare (el organismo y programa estatal de asistencia sanitaria a personas mayores de 65 años).
Rendimiento por dólar
Cada dólar extra que ingresa al sistema además tiene beneficios adicionales para el conjunto de la economía, en lo que los economistas llaman “multiplicadores”.
La inversión en el llamado stock de capital, definido como cualquier cosa que pueda ser usada para aumentar la producción o la productividad, puede obtener un buen rendimiento para el dinero federal, pero a menudo le toma años para desarrollarse y entregar resultados.
La semana pasada, Obama prometió “crear millones de empleos desarrollando la mayor inversión nueva en nuestra infraestructura nacional desde la creación del sistema federal de autopistas en la década de 1950″.
Esa era una referencia al sistema de vías rápidas interestatales, que el entonces presidente Dwight Eisenhower inició en 1956 y que tardó casi 40 años en ser completado.
Además, tampoco está claro cuántos proyectos están verdaderamente listos para empezar a dar resultados de manera inmediata.
“Las inversiones en infraestructura tendrán una retribución a más largo plazo en un aumento de la producción porque estamos aumentando el ’stock de capital’ de la nación, pero hay un debate sustancial sobre el tamaño de este impacto de largo plazo”, dijo Menzie Chinn, profesor de economía en la Universidad de Wisconsin.
“La economía es más eficiente cuando pierdes una hora menos en el tráfico, o no tienes que cerrar una parte de la ciudad porque las alcantarillas colapsaron”, dijo.
En una presentación ante el Congreso en julio, Mark Zandi, economista jefe de Moody’s Economy.com, expuso los multiplicadores que él estimaba se aplicaban a un rango de medidas que va desde recortes en los impuestos a gasto del Gobierno.
Zandi encontró que los recortes en los impuestos entregaban el rendimiento más bajo por dólar, con un reembolso impositivo equivalente a un dólar rindiendo 1.02 dólares con una demora de un año. Los recortes de impuestos permanentes rindieron menos de 50 centavos de gasto adicional, según el economista.
Gasto real
En contraste, los incrementos de gasto real equivalen a 1.36 dólares si se distribuyen como ayuda a los gobiernos estatales; a 1.59 dólares si el dinero se destina a infraestructura; a 1,64 dólares para beneficios de desempleo extendidos y hasta 1,73 dólares por un incremento en cupones de comida.
“El dinero va a gente que ya ha sufrido una baja en sus estándares de vida y casi todo se gasta”, dijo Chad Stone, economista jefe del Centro de Presupuestos y Políticas Públicas, un centro de estudios liberal en Washington.
Si el gobierno federal quiere hacer una contribución más general a la economía puede ser subsidiando gobiernos estatales y locales cortos de dinero.
Stone estima que los gobiernos estatales actualmente enfrentan déficit presupuestarios de 200,000 a 250,000 millones de dólares, ya que la recesión reduce la recaudación impositiva.
La mayoría de los estados están exigidos por ley a tener presupuestos equilibrados, y muchos ya han empezado a recortar importantes servicios sociales.
“Si pueden darles el financiamiento que les permita evitar recortes en gastos sin incrementar los impuestos, eso podría conducir a muy buenos resultados”, dijo Stone.
Fuente: www.cnnexpansion.com


















