Comidas de oro: las más caras del mundo, los contrastes, de la carencia al exceso; ni bueno ni malo el mundo es así

Ahhh! Que rico es comer! ¿Eso lo dijo Sancho Panza? No! Lo digo yo! Y a parte de ser una necesidad, el comer para algunos es un placer, y entre placeres, hay mucha diferencia, algunas de esas diferencias hacen más absuro este mundo.Hay de caprichos a caprichos y en gastronomía como en todo, hay algunos que alcanzan precios prohibitivos para la mayoría.

Pero el “hambre de lujo” tiene su contraparte en el mercado, y sólo se sacia con productos exclusivos, que pocos paladares pueden costearse.

Un ejemplo podría ser el jamón ibérico de bellota, que nuevamente está al alcance de las exportaciones, y que alcanza precios de hasta 180 dólares por libra, sin embargo, “es nada” comparado con estas otras delicias, que alcanzas tarifas insospechados.

Pero vale la pena comentar más de este jamón. La carne untuosa y fragante de cualquier jamón de cerdo ibérico que luzca el marchamo de la Denominación de Origen Jamón de Huelva, resbala en la boca dejando tras de sí aromas exquisitos.

Todos lo jamones y paletas son identificados, marcados y precintados de manera indeleble e inviolable, para poder garantizar en todo momento la Calidad Total de la pieza seleccionada.

La estrechez de la caña, el color de la uña y lo estilizado de su silueta son los auténticos rasgos de identidad de los jamones ibéricos.

En el perfil de los jamones con Denominación de Origen Jamón de Huelva, predomina la longitud sobre la anchura; la cara externa presenta el cuero perfilado en “V”, mientras el costado contrario aparece recubierto por la inevitable flora micótica blanca o gris azulada, rasgo inequívoco del lento y característico proceso de maduración en bodega.

Los jamones y paletas con Denominación de Origen Jamón de Huelva, presentan al corte numerosas vetas de grasilla entreverada entre su carne magra, cuyo color fluctúa entre el rosa y el rojo púrpura, según sea su grado de curación y añejamiento.

Además, presenta brillantez a consecuencia del bajo punto de fusión de la grasa proporcionada por la bellota.

El Consejo Regulador controla que la presentación, etiquetado, empaquetado y conservación de los jamones y paletas, se atengan a lo establecido en el reglamento y en el manual de imagen corporativa.

La Denominación de Origen Jamón de Huelva ampara los jamones y paletas de cerdos ibéricos alimentados de forma natural y en régimen extensivo.

Los jamones y paletas se presentan por añadas que coinciden con la fecha de remate de los cerdos ibéricos. Así un cerdo ibérico de bellota engordado en la montanera que empezó en otoño de 1995 y que se remato en los primeros meses de 1996, se clasifica en la añada de 1996:

* Jamón y Paleta Ibéricos de Bellota, que destaca por su excelencia gastronómica. Proceden de cerdo ibérico alimentado en régimen de montanera, exclusivamente con bellotas y pastos naturales. Se identifican con precinto y vitola de color rojo.

* Jamón y Paleta Ibéricos de Recebo. Proceden de cerdo ibérico también alimentado en régimen de montanera con bellotas y pastos naturales, además de con piensos autorizados por el Consejo Regulador. Se identifican con precinto y vitola de color azul.

* Jamón y Paleta Ibéricos de pienso criado en libertad. Proceden de cerdo ibérico alimentado exclusivamente con piensos autorizados por el Consejo Regulador. Se identifican con precinto y vitola de color amarillo.

Veamos otras excentricidades:

Oro comestible

Como el calcio y el hierro, el oro es un mineral que puede comerse, aunque no es parte esencial de nuestra dieta. Por libra resulta costoso, pero un poco de oro de 23 quilates en polvo (unos 80 mg) cuesta 30 dls en la tienda Fancy Flours (Bozeman, Montreal), allí también venden pétalos de oro -45 dólares por 150 mg- y paquetes de 25 hojas de oro por 75 dólares.

Según Nancy Quist, dueña de la tienda, todas las presentaciones se venden bien. Reposteros y barman lo usan para ocasiones especiales. El pastel ‘opera’ por ejemplo, lleva chocolate adornado con láminas de oro. Y en las fiestas elegantes la gente suele espolvorear con él las copas de champaña o martini.

“El oro es una decoración de lujo. Es muy popular en los Oscar, lo usan para las bebidas y para cubrir galletitas con la figura del premio” dice Quist.

Trufas blancas

Esta variedad de hongos era considerada por griegos y romanos como afrodisíacos. Su alto precio se debe a la dificultad para encontrarlas: nadie ha podido domesticarlas, así que deben localizarse usando el olfato de perros y cerdos.

Crecen subterráneamente cerca de las raíces de los robles. Los truficultores o buscadores de trufas trabajan en solitario y guardan en secreto las zonas donde se producen.

Las trufas blancas de invierno, conocidas como trufas Alba por su origen italiano, son las más caras, rondando los 6,000 a 10,000 dls por libra. Menos caras son las trufas blancas de verano y las trufas negras.

Sarah Freedman-Izquierdo, coordinadora de compras en el mercado gourmet Marky’s de Miami, afirma que “la gente que compra trufas es porque sabe cómo cocinarlas, gente que es muy conocedora”.

Aconseja prepararlas de forma sencilla, “Nada complicado, nada que oculte su sabor”, salteadas en aceite de oliva o mantequilla y servidas en pan.

Caviar

Este favorito en las fiestas neoyorquinas, bodas y otras celebraciones, es sinónimo de lujo. El caviar o hueva de esturión proviene de los peces que habitan el mar Caspio; Rusia, Kazajstán e Irán son los principales exportadores.

El caviar de beluga es el mejor de todos y el más caro -4,000 dólares la libra-. Sin embargo, debido a la sobrepesca la población del esturión beluga ha disminuido rápidamente, por lo que EU ha prohibido su importación.

El caviar osetra, hueva pequeña de color pajizo es la segunda opción por su calidad. Una onza de este caviar cuesta 147 dólares, “tiene un sabor suave y cremoso, no es muy salado.

Es adictivo, y si lo acompañas con pan blini ruso, te lleva al cielo” apunta Mark Zaslavsky, copropietario de Marky’s.

“¿Por qué la gente compra alimentos costosos? ¿Por qué compran autos caros, grandes casas y joyería? Porque todos queremos lo mejor” responde Zaslavsky, quien califica al caviar como “el sabor del éxito.”

Azafrán

El azafrán, la especia más cara en el mundo, se vende por gramo, pequeñísimas cantidades de estigmas (de la parte superior del pistilo) rojos en un lujoso empaque.

La tienda Spice House en Chicago vende un gramo de azafrán de categoría superior por 6.79 dólares, una versión más fina -categoría coupé- se vende por 8.29 dólares.

La flor de azafrán se cultiva principalmente en España, Irán, Grecia e India. Cada flor tiene sólo 3 estigmas, por lo que se necesitan muchas flores para conseguir una pequeña cantidad.

Casi media hectárea de tierra con cientos de miles de flores produce una libra de estigmas de azafrán.

El azafrán ha sido un ingrediente fundamental en las cocinas desde tiempos antiguos, y se usa generalmente para preparar rissotto, bouillabaisse y paella. Afortunadamente las recetas sólo necesitan una pizca para conseguir sabor.

Si piensas comprar asegúrate que sea de calidad, los malos productores suelen dejar los estambres de la flor para añadir peso, diluyéndose así el sabor de los estigmas rojos que le da su sabor característico.

Carne de Kobe

La carne de buey de Kobe es muy apreciada por su delicioso sabor y suave textura. La encontrarás en restaurantes especializados en carne y sushis, también en tiendas minoristas, donde 4 onzas de filete mignon te cuestan unos 50 dólares.

Esta carne proviene del ganado japonés Wagyu, criado en la región de Hyogo. También hay Kobe americano, una alternativa más económica que producen los ganaderos del país. “El ganado Wagyu está genéticamente seleccionado por la calidad de su carne –marmoleada, tierna, jugosa y suculenta-” a diferencia de otras características que distinguen a otras razas, explica el ganadero Dan Morgan.

Joe Lazzara, propietario de la tienda Joe’s Butcher Shop, vende ambas variedades, el filete de Kobe japonés cuesta 110 dólares por libra, mientras que un corte similar de la variedad americana cuesta la mitad. Lazzara recomienda cocinarlo con cuidado, primero a alta temperatura y luego a un calor más bajo, de esa manera la grasa se derrite y cubre la carne con el sabor.

Café del Civet o “kopi luwak”

Este raro café tiene la cualidad de haber sido consumido antes de que llegue a nuestros labios. Un felino de la India llamado civet o luwak come los granos de café pero no los digiere, luego de que los granos pasan por su sistema digestivo los recolectores los lavan… al parecer, las enzimas digestivas del animal le quitan acidez al grano, mejorando así el sabor del café.

Peter Longo, propietario de la tienda neoyorquina Porto Rico Importing Co., vende esta variedad, cobrando 50 dólares por una octava de libra, 90 dólares por un cuarto de libra y 175 dólares por media libra, tostadas según el gusto del cliente. “Tiene un sabor suave y deja un gusto picante después. Es excelente” afirma.

Vainilla

Casi todos creemos que conocemos la vainilla, pero la auténtica es tan cara que sólo es superada por el azafrán en cuanto a especias se refiere.

Los granos de vainilla provienen de una orquídea tropical originaria de México, aunque hoy Madagascar e Indonesia son los mayores productores.

Es costosa porque sembrarla y cosecharla es una labor dura, explica Patricia Rain, autora del libro “Vainilla” y propietaria de Vanilla Company.

“Cada flor se poliniza manualmente, y cada grano se recoge a mano” agrega. Luego los granos se secan y curan durante varios meses para intensificar su sabor.

Seis granos de vainilla cuestan 14.95 dólares, y una botella de extracto de 4 onzas se vende por 8.25 dólares en la tienda de Rain.

La vainilla artificial es mucho más barata que la auténtica, pero no tiene en el  mismo sabor robusto. “Es como el café o el chocolate, vale la pena conseguir el mejor. Si amas su sabor, buscarás el auténtico producto” apunta la experta.

Foie gras

El foie gras o hígado de pato (o ganso) ha sido una exquisitez desde los romanos, quienes lo empapaban en miel y leche.

Actualmente, los activistas que defienden los derechos de los animales censuran la práctica de obligar a comer a gansos y patos mediante tubos.

Pero las implicaciones éticas de esta cruel práctica no han detenido a los amantes del foie gras.

Guillermo y Junny González (que aprendieron el arte de su preparación en Francia) mantienen la granja Sonoma Artisan Foie Gras, donde crían patos para foie gras y venden sus productos a mayoristas y minoristas.

“No hay nada como eso, no puedo encontrar las palabras para describirlo. Tiene un sabor único y una textura sedosa que no puede ser imitada” dice Guillermo.

Los franceses son los más devotos al foie gras, pero chefs en Asia y América lo han incorporado a sus menús.

Hoy los restaurantes fusión los sirven de muchas maneras, aunque tradicionalmente se servía como aperitivo, sobre pan tostado.

Pez tigre dorado

En el 2007, un restaurante en China compró un rarísimo ejemplar gigante de pez tigre dorado por 75,000 dólares, creyendo que el pez era augurio de buena suerte.

El pez, capturado en la costa sur de China, medía casi 6 pies de largo y pesaba 105 libras.

El precio original era de 103,500 dólares, pero el restaurante pudo negociar y pagar unos miles menos.

Fuente: http://www.cnnexpansion.com