Andres Roemer está en la XVII Feria Internacional del Libro, sumamente activo, tratando lo más posible de dar a conocer su libro “No. Generación next”, dando entrevistas y contactando a radio y televisión. Aprovecha un espacio para una entrevista, donde el académico especializando en filosofía del derecho analiza la sociedad y la juventud contemporánea, obsesionada con lo efímero.
“El mejor hombre es el que sigue”, reza la publicidad de cierta tienda que resume a la perfección la filosofía de esta.
Siempre en la historia se habla de generaciones: la ‘Generación X’, la ‘Generación del Internet’, ¿Por qué hablar ahora de una ‘Generación next’? Primero, mucha gente habla de la generación, de los boomers, de la next, pero casi siempre lo ponen en referencia a la edad y los tiempos que nos tocaron vivir.
Esto no es una excepción en este libro, sin embargo la línea es desdibujada, no es una línea de un año a otro año, no es de los que nacieron de tal año a tal año.
Como lo explica el libro, la línea, sobre todo desdibujada, tiene más que ver con lo que dice el filósofo Benjamín Disraeli de que hay dos tipos de mundo: unos que aparentemente tienen todo, que son ricos, se preocupan de la dieta, de adelgazar, de la gula, del exceso, de utilizar el shopping como terapia, de consumir relaciones; y la otra, que desafortunadamente es la más grande en muchos sentidos, es la que se preocupa por lo que va a comer hoy.
Que vive injusticias, desigualdades, inequidades. Este libro de la ‘generación next’ se refiere a la contemporaneidad que vivimos en referencia a la primera de las dos naciones, la que aparentemente es más rica en todo, pero padece mayor depresión, mayor insatisfacción, y a eso se refiere la generación next.
Y por supuesto aquí es irte del campo de futbol al palco y ver y observar qué está pasando con el amor, qué esta pasando con el compromiso.
El libro empieza con yo caminando por avenida Revolución y me encuentro con un espectacular que dice “El mejor hombre es el que sigue”… pero también es el mejor celular, el mejor amigo, la mejor plática, la mejor vida.
¿Cuáles es la gran pregunta que se hace este libro entre otras? El por qué si tenemos más de todo somos menos felices.
Con datos duros, con falta de relaciones estables. Entonces, en este libro lo que trato de hacer es entrar a la reflexión, dejar el tiempo nominal de los minutos, los días, las horas, abordar el tiempo real de lo que sentimos, de lo que debemos reflexionar sobre lo que nos está pasando.
Delinear lo que está pasando en esta nación que te menciono versus el pasado.
Quisiera que me explicaras un poco más de esta idea de las dos naciones. Simplemente es que hay ricos y pobres.
Hay gente que está invadida totalmente por el consumismo, por el qué dirán, por el qué marca me pongo, por cómo me aprueba la gente, donde las relaciones tienen mucho que ver por el en qué código postal te encuentras, cuál es tu estatus, con quién te llevas, con quién no te llevas, qué ropa te pones, qué tipo de palabras utilizas, tanto verbales como no verbales.
Ésa es la primera nación, que se podría llamar la novena nación, no importa el número.
Que es la más rica pero que tiene la paradoja del progreso, que tiene todo menos lo más profundo que son las relaciones emotivas estables.
¿Qué se puede hacer para cambiar esto? De entrada y así lo dice al inicio el libro, no son ‘los tiempos los que nos tocaron vivir’.
Todos tenemos una corresponsabilidad, mi responsabilidad, que probablemente ahí no termina sino empieza, tiene que ver con que detengamos el tiempo y nos preguntemos qué nos está sucediendo en las relaciones de compromiso, con el sentido de la vida, con el aquí y en el ahora.
De entrada yo creo que lo primero es pensar sobre pensar. En este tipo de terapia lo primero que te tienes que dar cuenta es que hay un problema.
Y ya con base en reconocer el problema puedes empezar a hacer las cosas.
¿Crees todavía que el libro, los libros, tengan el poder de cambiar al mundo? Sí, de hecho espero que pronto te enteres de un proyecto muy padre que se va a llamar Ciudad de las Ideas.
De hecho hay un libro que se llama ‘Betting on ideas’ de Reuven Brenner, que aquí venía mucho a dar clases a Monterrey, y la primera página dice algo al respecto de lo que preguntas: ‘Una idea es lo más peligroso que puede existir’.
Hay ideas en el mundo, hay una organización que cada año desde 1997 le pregunta a cien mentes muy brillantes, sobre todo científicos, la misma pregunta; y la de este año es: ‘¿Cuál es tu idea más peligrosa?’ Tú puedes decir que Darwin, Marx, Einstein, Freud, Pablo, por citarte algunos, han transformado al mundo con sus ideas.
Mi ambición podría ser eso o más, pero mi realismo es mucho más modesto. Pero si puedo contribuir aunque sea en este diálogo para mejorar, adelante.