RadioContempo Magazine

Lee, Escucha, Opina!

El Social Media y de las redes sociales. Caso niña Paulette ¿Qué movió a las personas en Twitter y Facebook? ¿Redes sociales igual a confianza ciega? Al final de cuentas no fue secuestro

¿Redes sociales igual a confianza ciega?

Poniendo el tema en la mesa: la credulidad y confianza de las personas en las redes sociales llega al nivel que hemos visto en este lamentable hecho, a todos se nos contó la historia de un secuestro y no hubo tal, lo que hubo fue un asesinato que está por aclararse.

La confianza que se generan entre los integrantes de una red social es el resultado de un proceso de comunicación a largo plazo. Cuando esta confianza se sale de control y se genera tomando como base una histeria colectiva, lleva a las personas al grado de aceptar cosas que no aceptarían en otras circunstancias; sin discriminar ni analizar.

Partiendo de la hipótesis: “La gente tiene necesidad de creer y por eso confía en las personas de las redes sociales”. Manuel Mandujano

Paulette, un final lamentable

La historia es de muchos conocida: La desaparición el pasado 21 de Marzo de la niña Paullete, su viral promoción por Twitter, facebook, correos, publicidad escrita, televisión y radio. Sobra mencionar la difusión que tuvo de boca en boca. Fue uno de esos eventos que acaparó la atención de México en su gran mayoría, al menos en la mayoría de los que navegan en internet y ve televisión.

Tras la denuncia de la desaparición de Paulette de su departamento en Huixquilucan, Estado de México, se generó un activismo inusitado en las populares redes sociales Facebook y Twitter que apoyaron en todo momento la búsqueda esperando un final feliz. Pero no fue así.

Con menos de una semana de activación, más de dos mil usuarios se inscribieron para averiguar el paradero de la hija más pequeña de la familia Gebara Farrah. Bajo la leyenda “Este grupo es para difundir la foto y la info del paradero de Paulette” el portal de acceso gratuito publicó varias fotos de la niña, así como correos electrónicos y teléfonos del padre Mauricio Gebara. Sin embargo, es la participación de la comunidad en línea la que enriqueció dicho portal con foros de discusión en los que la propia gente enviaba mensajes de apoyo, cadenas de oración y hasta intentaba resolver algunos cabos sueltos de la investigación.

En lo personal, no me inscribí al grupo en Facebook, por considerar que el que yo me diera de alta en dicho grupo, no iba a tener ningún efecto en localizar a la niña. Tampoco reenvié los correos que me llegaron, pero sí estuve al pendiente del tema, informándome.

Apenas ayer por la tarde, un nuevo debate dentro de Facebook alertaba a los visitantes: “¿Crees que los padres (de Paulette) saben dónde está?” en el que la mayoría de los usuarios ya sospechaba sobre una de las seguidas discusiones que se habían generado en torno el caso: si la niña había salido de su departamento o no. Algunos usuarios, como Lyliana Williams, sentenciaba “Las expresiones corporales o lo que es lo mismo el lenguaje no verbal de los padres dicen muchas cosas, no se ve dolor, se ve preocupacion, pero no por la niña, se ven nervios, pero no de angustia”.

Mientras tanto, el nombre de Paulette aparecía ya registrado más de 350 veces por hora, lo que representaba un tema de suma importancia para los usuarios de Twitter desde México, un lamado trending topic.

“Ya encontraron a la princesa. ¡Qué tristeza!”

Uno de los primeros mensajes que avisó en redes sociales sobre la ubicación del cuerpo de la niña, perteneció a Mariana Agam Miranda, quién inmediatamente rezó por Paulette en el texto: “Ya estás en las manos de Dios”. La ubicación de la menor no fue por mucho el fin del caso en las redes sociales, pues en lugar de disminuir su actividad, fue el detonante para que cientos de usuarios dejaran un mensaje de despedida para la niña, y continuar con el desenlace del caso.

No fue hasta que las autoridades judiciales del Estado de México encontraron varias incongruencias en las declaraciones de los testigos involucrados, que se decidió el arraigo de los padres y de las dos empleadas domésticas, mismo que desencadenó en la recreación de los hechos con la presencia de los padres en el propio departamento de Lisette Farrah, madre de la niña, en donde los agentes involucrados encontraron el cuerpo de la niña entre el colchón y la base de la cama.

Sin embargo, el activismo continúa en las diferentes páginas y réplicas en internet. Los usuarios siguen invitando a los demás a mantenerse informados de los más recientes acontecimientos en torno al caso, que ha despertado un gran interés mediático en todo el país.

¿Qué es lo que nos queda a quienes lo vimos desde internet?

Éste podría ser un caso de estudio para los estudiantes de mercadotecnia, publicidad, estudiosos del Social Media, del Social Marketing y de redes sociales en general. ¿Hasta qué punto debemos dejarnos influir por un mensaje en una red social? ¿Debemos confiar en lo que se escribe en Facebook y Twitter por más dramático que sea y por más fibras emocionales que nos toque? Sobre todo, no olvidemos un punto importante, la mayoría de lo que se escribe en redes sociales, no sabemos quién lo escribe y con qué fin real.

En el mundo real ¿Le crees a un extraño? Cuestión de reflexionar, tema que seguirá dando de qué hablar en los siguientes días. No olvidemos que una de las razones de ser del Social Media es el establecer relaciones de LARGO PLAZO BASADAS EN LOS INTERESES COMUNES DE LAS PERSONAS, y éste, no fue el caso.

La fragilidad en el sentimiento colectivo es muy fácil de manipular y el llevar a que las personas se unan a una causa es por demás secilla aparentemente.

Si es que esto fue un teatro bien montado en Twitter, Facebook y demás medios con el fin de distraer a la opinión pública debemos reflexionar al respecto.

Ahora..

Las redes sociales tienen sus puntos a favor y sus puntos en contra, pero como todo, el criminalizarlas desde la ignorancia por hechos lamentables como éste, es exagerado y claramente inútil. No somos expertos, pero si todo fue un teatro bien orquestado en Twitter y Facebook ¿Podría ser catalogado como abuso de confianza? ¿Qué opinan? ¿O es responsabilidad de cada persona que retuitea o reenvía un mensaje en Facebook?

Las redes sociales las formamos todos. “El límite de lo que permites como usuario en las redes sociales es directamente proporcional a tu confianza en las personas”. Guillermo Pérezbolde.

Guillermo Pérezbolde (@gpbolde), director de mercadotecnia interactiva en Mente Digital (empresa que ofrece soluciones integrales en eMarketing y social media)

Manuel Mandujano reportero de Merca2.0

Fuentes: www.eluniversal.com.mx      www.merca20.com

Bookmark and Share

Todo contenido vertido en este sitio es meramente informativo, como una herramienta para poder contribuir a mejorar algunos aspectos y así incrementar tu calidad de vida. Si te interesa ampliar la información del mismo, te sugerimos buscar la ayuda de un experto en el tema o bien en los buscadores de Google.

Advertisement

marzo 31, 2010 - Publicado por | Actualidad, Plug-in | , , , , ,

3 comentarios »

  1. La verdad se ve que los testimonios de esta madre son completamente falsos, como es posible que una niña desaparezca y de la noche a la mañana vuelva aparecer y muerta en su propia casa. es acaso un truco publicitario, porque creo que para montar todo este show y ademas los medios como siempre los atraigan y apoyen este tipo de echos creando mas morbo de algo completamente bajo, si paso donde estan las autoridades?? es un caso mas de impunidad y donde es pasado por alto por la gente de dinero, y que viene a hacerse rica en nuestro pais!!!! o una familia deprabada que no asusta a la misma sociedad carente de valores!!

    Comentario por Matild | abril 5, 2010 | Responder

  2. Me parece que eso de confiar en la gente también se da mucho en la vida diaria, sobre todo cuando se trata de un acto como el sucedido. Los padres dicen que la hija desapareció y muchos se unen a ese dolor, en las redes como en la vida real, sólo que precisamente el internet le da el plus de inmediatez y globalidad: estoy de acuerdo en no generalizar, lo lamentable sería que a partir de esto uno desconfie de información del tipo. No hay duda de que hubo abuso y mentira de alguien, pero eso queda en los padres, no en los internautas.

    Comentario por Aline | abril 1, 2010 | Responder

  3. No creo que las redes sociales hayan afectado -de manera negativa- el caso Paulette, todo lo contrario: si no se hubiera difundido tanto, quiza la policía no hubiera intervenido de forma tan rápida, ais como otros medios masivos de comunicación… quiza usaron plataformas como facebook o twitter como una “cubierta de padres preocupados” y la difusión fue un afecto boomerang para los mismos pues, casos como estos hay muchos pero no todos con dicha cobertura; Aun así no deja de ser una situación lamentable.

    Comentario por Ariadna | marzo 31, 2010 | Responder


Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 51 seguidores