“A toro pasado …” La influenza, después de la tormtenta viene la calma pero también la reflexión ¿Fue para tanto?
Si no vuelve a surgir una amenaza de este tipo, también es importante conocer por qué actuaron los gobiernos como actuaron en estos días en que a la población se le pidió mucho.
Evidentemente, es más fácil hacer juicios a posteriori que a priori. Más aún cuando en el recuento de daños a la salud tenemos hasta ahora menos de 50 fallecidos y la amenaza de cientos de miles de muertes ha quedado sólo en eso: en amenaza.
Gran diferencia con lo que vivió el mundo hace casi un siglo, cuando en la semana del 8 de septiembre de 1918 fallecieron 68 personas y ya el 25 de enero de 1919 los muertos eran 125 mil 562 y el total de vidas cobradas por esa influenza española acabó en la friolera de medio millón de personas.
¿Habrá rebrote? Esa es una de las muchas preguntas que quedan en el aire.
Otra: ¿Exageraron el gobierno federal y el del DF?
Otra más: ¿Por qué de Peña Nieto no vimos ni sus luces? (hasta ahora que reapareció… ¡y con corbata puesta!).
Y una cuarta: ¿Fue por miedo o por solidaridad que la población nos volcamos en obediencia y solidaridad hacia el gobierno?
Son preguntas pertinentes, primero, porque si las cosas no quedan claras y una amenaza así vuelve a surgir, el cheque en blanco al gobierno no llegará.
Recordemos el cuento de Pedro y el lobo.
Y, segundo, si no vuelve a surgir una amenaza de este tipo, también es importante conocer por qué actuaron los gobiernos como actuaron en estos días en que a la población se le pidió mucho.
Los ciudadanos sacrificaron planes, los empresarios, proyectos, y asumieron pérdidas en un año de por sí ya difícil. Hubo gente que perdió empleos; otros —como médicos y enfermeras— tuvieron que trabajar horas extra; las madres y los padres se vieron obligados a dar machincuepas para mantener a los niños entretenidos entre cuatro paredes y sin escuela…
En fin que, detrás de cada mexicano, hay una historia que contar a propósito de esta influenza que cimbró al país. Y cada uno de esos mexicanos querrá entender bien a bien por qué tuvieron que hacer estos sacrificios.
Por el lado del gobierno del DF no queda claro, por ejemplo, cómo es que la alerta pasó, de un momento al otro, de fase naranja, que puso un freno de mano a sectores restauranteros y de entretenimiento, a la amarilla, que abrió de par en par las puertas de todos los establecimientos. ¿Hay en ello una lógica científica y médica o es, más bien, como ha dicho el secretario de Gobierno de la ciudad, José Ángel Ávila, que el entretenimiento y la diversión no son por ahora necesarios?
Lo anterior fue la explicación de Ávila a Sergio Sarmiento de por qué abrir los restaurantes en horario de 7 a 10 de la noche. La respuesta se antoja más de tinte moral (¡en gobierno de izquierda!) que de corte médico, porque, mientras los sectores de entretenimiento permanecieron cerrados o bajo reglas absurdas, otros focos de aglomeración, como el transporte público, siguieron funcionando con relativa normalidad.
La explicación oficial para bajar la alerta es que se dio por obra y gracia de un Comité Científico que, hasta ahora, permanece como una especie de holograma virtual. El secretario del DF ha dicho que dicho Comité está compuesto por científicos destacados de México y el mundo… pero seguimos sin conocer una sola de las razones científicas que sustenten la disminución de la alerta más allá de que “ha disminuido el riesgo de contagio”.
Y si intentamos encontrar información al respecto, en la página del GDF, hallaremos mucha sobre el semáforo de alerta y nada de los sustentos científicos.
La única manera en que se evitarán los juicios serios (no los que rezan que qué influenza ni que ocho cuartos) hechos a toro pasado será si vemos ánimo de transparencia en las autoridades para dar a conocer por qué se actuó como se actuó ante un evento que, entendemos, nos tomó a todos por sorpresa.
La explicación oficial para bajar la alerta es que se dio por obra y gracia de un Comité Científico que, hasta ahora, permanece como una especie de holograma virtual.
Fuente: www.exonline.com.mx / Ana Paula Ordorica

oye ese ya estube checando eso y me di cuentas que es una gran mentirota man…..
por que esta demaciado claras las cosas