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Lo que fui ¿lo que seré? Infinidad de veces buscamos algún culpable para responsabilizarlo de las desgracias que nos suceden. ¿Infancia es destino? Lo que está mal, pues nos da miedo enfrentarnos a ese yo.

infancia ¿Cuántas veces has sentido que tu vida no marcha bien? Lo peor de todo es que no sabes por qué. La respuesta no es sencilla. La psicoanalista Taly Glatt Rosenthal, miembro de la Sociedad Psicoanalítica de México, señala que las primeras relaciones que tenemos en la vida –ya sea con nuestros padres, familiares o amigos– trazan uuna parte fundamental del futuro que viviremos como adultos.

Al principio no estaba de acuerdo con el axioma que plantea Sigmund Freud: “Según tu infancia, será tu destino”, me parecía demasiado radical porque, supuestamente, cada uno de nosotros va construyendo su vida conforme adquiere experiencias personales y laborales, la-brando así nuestro futuro. Sin embargo, descubrí que mi teoría tenía ciertas inconsistencias.

No obstante, una duda me atormentaba: si ya estamos inscritos en un destino, ¿de qué sirve buscar ayuda?, ¿en qué nos podría beneficiar un análisis?

Glow!: ¿Qué tan acertada es la frase “infancia es destino”?

Taly Glatt Rosenthal: Los primeros contactos que tenemos son muy significativos, pues van matizando nuestras futuras relaciones; es ahí cuando aprendemos ciertos patrones que vamos a utilizar a lo largo de la vida, y resulta difícil cambiarlos. No es que esté mal, es lo que conocemos; sin embargo, hay muchas conductas que no nos gustan y no sabemos por qué están en nuestras vidas. Las primeras relaciones las establecemos con nuestros padres o con ciertos familiares cercanos y, de ahí, vamos adquiriendo hábitos que a lo largo del tiempo desarrollamos y que forman parte de nuestro carácter y de nuestra personalidad. Por lo tanto, no resulta desproporcionado sugerir que la infancia está íntimamente vinculada con el destino.

G: ¿No es más una cuestión de carácter?

TGR: No es que sea una cuestión de carácter. Los psicoanalistas creemos que toda esta cuestión se refiere a una serie complementaria, es decir, se suma el carácter, el temperamento, la infancia, las buenas y las malas experiencias: es un todo. Sin embargo, no es una regla. Hay personas que tuvieron una infancia terrible, llena de obstáculos y malas experiencias, pero en su vida adulta son profesionalmente exitosos o han formado una familia armoniosa, aunque también puede ocurrir lo contrario. Ahí entra lo que cada uno quiere hacer con su propia vida, el libre albedrío.

G: ¿Cuánta responsabilidad tienen los padres en el futuro de sus hijos?

TGR: Creo que es una mezcla de todo. Se trata de ciertos factores que se juntan y no puedes excluir ninguno. Por ejemplo: el bebé nace y está al cuidado de sus padres al 100 por ciento. El niño poco a poco crece, se va independizando, va adquiriendo responsabilidades, obligaciones, etcétera.

No obstante, es importante tener a estas figuras primarias cerca de nosotros, porque marcan nuestras experiencias futuras.

No necesariamente porque tuviste una mamá desobligada vas a ser de esa manera; ahí es cuando intervienen otras experiencias, así como tu temperamento. Es importante lo que pasa dentro de tu casa, pues es lo primero que sabemos, es nuestra primera fuente, es lo básico; pero las amistades, el trabajo y otras circuns-tancias también forjan nuestras historias.

G: ¿Cómo se puede superar una infancia difícil, o bien, una infancia de sobreprotección absoluta?

TGR: El psicoanálisis ayuda a significar y a reelaborar el pasado. Ejemplo: la mujer que vivió su infancia en un ambiente de violencia intrafamiliar, muy probablemente en su etapa adulta tienda a relacionarse con hombres violentos. Sin embargo, a pesar de las críticas que sufre, ella no puede darse cuenta de la situación que vive. Al pasar el tiempo, la mujer afirma: mi pareja se volvió golpeador o “me salió” alcohólico, “me salió así”. Es importante señalar que esto no es la Rueda de la Fortuna, pues uno mismo es quien elige cómo y con quién vivir, pero si traemos cargando nuestro costalito del pasado, podemos repetir los patrones paternos, en este caso, la violencia intrafamiliar.

Es fácil engancharte, no es que no veamos los defectos sino que, debido a los patrones de conducta que traemos, esas acciones violentas las vemos como algo normal. Sin embargo, no siempre buscas la misma conducta, puedes encontrar lo opuesto, pero el punto es que todo está relacionado con lo que aprendemos en la infancia.

G: ¿Cómo puede ayudar el psicoanálisis?

TGR: El psicoanálisis pretende hacer conscientes esas partes inconscientes para que asumas: “Tiendo a relacionarme con hombres abusivos porque así era mi padre, y me enseñaron que si te pegan es porque te aman”. Es difícil entenderlo cuando no te encuentras en esa situación, aun sabiendo que hay gente que vive así toda su vida. A medida que conocemos nuestro pasado y le damos otro enfoque, le otorgamos un valor diferente a las cosas y las entendemos de forma distinta. Cuando conocemos esas actitudes inconscientes nos es posible discernir mejor las cosas. Parece complicado, pero cuando ves todo más claramente te das cuenta de que no es una forma sana de vida, y vas cambiando esas conductas tan arraigadas.

Proceso de sanación

Enfrentarse a uno mismo es un proceso complicado, aunque no imposible. No es tan fácil darse cuenta de los patrones de conducta que venimos arrastrando desde la niñez. Aunque sepamos que estamos actuando de una manera errónea, no basta con decir: “Ya no lo voy a hacer” o “ya no me voy a relacionar con tales personas”. Éste es el momento cuando se requiere un apoyo profesional. El punto clave en todo esto es asumir que se necesita ayuda.

La doctora Glatt señala que cualquier conducta –positiva o negativa– se transmite a los hijos. “Ejemplo: cuando uno es una profesional, espera que sus hijos también lo sean. Para ello, les vas inculcando que hay que estudiar y ser res-ponsables, les enseñas valores morales y mil cosas para que sean excelentes en el área que ellos escojan. No es que les repitas todo el tiempo que quieres que ellos tengan una profesión, sino que con tus actitudes les demuestras que eso es lo que esperas de ellos“, asegura la especialista.

G: Durante la terapia, y tras un proceso de introspección, ¿cómo se inicia el replanteamiento de la vida?

TG: No hay una respuesta específica, puesto que no se trata de una receta de cocina, lo único que te puedo decir es que en dos días no vas a cambiar, es un trabajo que implica tiempo y a veces dolor, pues se trata de reelaborar el pasado para poder vivir un mejor presente. Yo suelo decirles a mis pacientes: “No pretendas cambiar en una semana o en tres meses lo que has hecho durante quince o veinte años”. Hay que ir conociendo tu pasado, a través de un procedimiento que puede ocasionar sufrimiento y angustia, te tienes que desprender de ciertas expe-riencias de la infancia.

Además, no les puedo dar una lista o una receta mágica de lo que deben hacer, eso sería como decirte que tengo la respuesta de tu vida, y todos sabemos que no es así. Lo que sí podemos hacer es encontrar juntos las respuestas, hallar lo que quieres para tu vida y qué es lo que no te gusta de tu vida, identificar aquello que te molesta, lo cual resulta muy distinto que decirte: “Pues mira, lo que a mí me gusta y no me gusta de tu vida es tal o cual cosa”. No pienso, ni quiero asumir el papel de juez. La única “receta”, por llamarla de algún modo, que tengo el día de hoy, es ayudarte a elaborar y resignificar tu pasado para tener un presente con pocas repercusiones y un futuro con mejores oportunidades.

Fantasmas del pasado, ¿vida sin futuro?

Freud enfatiza en su ensayo Recordar, repetir y reelaborar, que la mayor parte del pasado infantil queda olvidado y sólo conservamos ciertos esbozos condensados en los recuerdos encubridores, es decir, memorias que cristalizan varias experiencias y han sido deformadas. Agrega que el paciente analizado, en general, no recuerda nada de lo reprimido, lo actúa. Por medio de la compulsión y la repetición no puede más que poner en acción aquello que ha sido olvidado en la conciencia.

Fuente: www.glow.com.mx

marzo 18, 2009 Publicado por | Actualidad | , , , , , | Dejar un comentario

Terapia de electroshocks un“reseteo”, como reiniciar la computadora para que funcione bien. Pero en cambio hay daño cerebral, pérdida de memoria; escalofriante reportaje de cómo en la actualidad se recurre a este método para olvidar el dolor‏

toques Desterrada del mundo de la psiquiatría por casi 40 años, la terapia a fuerza de electricidad es ejecutada a diario en São Paulo. No es un secreto y mucho menos un ritual a puertas cerradas. Por el contrario, se practica todas las mañanas, de lunes a viernes, en una sala del Instituto de Psiquiatría del Hospital de Clínicas de São Paulo, un monumental centro de salud pública señalado como el más grande de América Latina.

El tratamiento de electroshock, llamado científicamente electroconvulsoterapia o sólo ect, se practica desde principios de los años cuarenta en Brasil. Y pese a estar prohibido durante años, en este hospital jamás se le suspendió desde que se compró el primer aparato, en un rapto de vanguardia, en 1941. Lo novedoso, sí, es que desde hace unos meses se está convirtiendo en una terapia de moda, que cada vez recluta más adeptos y por la que se pagan hasta 430 dólares por sesión, y que, además de una costumbre en boga, en algunos casos es una práctica elitista.

Y no es la excepción, sino más bien el remake de una moda que golpea con fuerza a las puertas de los psiquiatras. Al Hospital de Clínicas de São Paulo son remitidos pacientes de todo el territorio brasileño. Allí la ect es una de las especialidades y se aplica tanto bajo la cobertura privada como bajo la del servicio de salud pública. Así ocurre también en Río de Janeiro, donde se aplica en clínicas privadas o en el Instituto de Psiquiatría de la Universidad de Río de Janeiro.

El electroshock es prescrito en Brasil para casos de depresión grave con una asiduidad tan llamativa como lo fueron las recetas de Prozac en los noventa. Las similitudes son muchas: lanzado en 1986 en Estados Unidos para combatir los síntomas de depresión profunda, el Prozac se le bautizó como “la píldora de la felicidad”, el mismo eufemismo con el que el común de los pacientes del Hospital de Clínicas de São Paulo alude al aparato de electro-shock. Y las analogías no son forzadas: hasta los profesionales que administran el tratamiento con electrodos aprovechan la duda ajena para deslizar las propias: “Debe tenerse cuidado con el electroshock y no transformarlo en la panacea para todos los males mentales, como ocurrió con los antidepresivos”, advierte el psiquiatra Rafael Ribeiro, del Hospital de Clínicas, donde defiende y aplica ese tratamiento desde hace tres años.

Si el paciente que llega a un consultorio del ala de psiquiatría del Hospital de Clínicas delata síntomas de depresión sostenida y ya cumplió sus primeros 16 años de vida, bien puede ser encaminado a la sala de electroshock. Lo mismo puede ocurrir si esos síntomas no son sostenidos, pero sí graves o incluyen amenazas de suicidio. O si se trata de un caso de trastorno bipolar, esquizofrenia o mal de Parkinson. O si la deprimida es una mujer embarazada que no podrá tomar antidepresivos sino hasta después de amamantar.

“En el imaginario popular, la ect se ha convertido en un método de tortura, ha sido estigmatizada, pero la realidad es que cinco por ciento, o un poquito más, de los pacientes psiquiátricos, acaba por realizarse electroshock; y la verdad es que ésta es el ala más movida del hospital”, explica el psiquiatra Sergio Rigonatti, jefe del Instituto de Psiquiatría del Hospital de Clínicas. En los años cuarenta los pacientes que eran tratados con esa técnica en este hospital no superaban los 10 por semana, cantidad que se mantuvo casi igual hasta finales de los noventa. Hoy, ya en el siglo xxi, los hombres y mujeres que esperan para ser conectados llegan a 100 por semana.

La antesala a la única habitación destinada a los electroshocks es una de las más concurridas del megahospital de Clínicas, un monstruo que alberga seis institutos especializados y 2 200 camas, playas de estacionamiento para centenas de autos y 352 mil metros cuadrados construidos. Ubi-cado en el barrio Cerqueira César, el mismo donde se levantan los grandes hoteles, los consulados y las sedes centrales de los bancos, suele ser comparado con el Mercy de Chicago, señalado como uno de los 100 mejores centros de salud estadounidenses.

En la sala de espera, hay un empresario cuarentón adicto al alcohol y a la soledad; un joven universitario que antes de los 20 dice haber dado de bruces con la realidad, recién salido del secundario; un actor que no se resigna a haber agotado sus 15 minutos de fama y dos comerciantes que comparten la desilusión frente a una realidad económica que no les favorece. Hay también un ama de casa que desde que quedó viuda tiene demasiado tiempo libre, entre los cursos de arte y el gimnasio, y no logra controlar sus estados de excesiva euforia o terrible depresión, y un adolescente con un comportamiento que sus padres endil-gan al diablo. Un ingeniero del norte brasileño a quien un donante anónimo le dio un corazón que —asegura— se le hace difícil de cargar. Y un albañil que espera la sesión de electroshock número 13, porque desde que perdió un hijo en un accidente de moto siente que se ahoga en un horror invencible, que lo llevó —explica— a arrojarse de uno de los techos de una casa que ayudó a construir. Con diferentes matices, todos tienen historias reales con frustraciones pronunciadas e historias clínicas con diferentes antidepresivos que en algún momento dejaron de surtir efectos. Y un denominador común: la ausencia de esperanzas en la psiquiatría tradicional.

A las nueve de la mañana, las 12 butacas de cuero azul eléctrico de la sala de electroshock comienzan a poblarse. Un matrimonio de unos 40 años que llega a las 9:07 se sienta y espera en dos de las cuatro sillas de cuero amuradas a la pared más alejada de la mesa ratona que ofrece un ejemplar del día de cada uno de los diarios más influyentes de São Paulo y decenas de revistas de actualidad, moda, economía y turismo. A las 9:20, el televisor de plasma de unas 32 pulgadas es encendido por una sonriente enfermera y la voz del presentador del noticiero invade las conversaciones en voz baja. Ya a las 9:30, quienes llegan hasta allí deben aguardar de pie, sobre el piso frío de símil mármol de colores estridentes, una combinación de naranja y gris que choca con el violeta furioso de las dos puertas abiertas de par en par de la antesala. Para entonces, la voz del locutor es desplazada por los gritos y el ruido de los besos artificiales del culebrón que cada paciente sigue con fiel regularidad.

Hasta las reglas son las mismas, aunque se intentó darles un tinte de modernidad para una práctica acusada —fuera de esta sala— de estropear tantos cerebros. “No están permitidas las dentaduras postizas ni prótesis dentales móviles, las joyas, los lentes de contacto, las uñas pintadas ni el spray o gel de cabello”, recuerda una enfermera a todos los presentes.

El Ministerio de Salud de Brasil aceptó oficialmente el regreso del controvertido tratamiento hace siete años, pero aún observa con reticencias su práctica: exige que sea llevada a cabo en un ambiente hospitalario, con autorización por escrito del paciente o algún familiar y una batería de estudios previos a cada sesión, como electrocardiogramas, tests respiratorios, neurológicos y odontológicos. Luego de todo eso se exige, además, la anestesia.

En los generadores de electro-shocks actuales, las convulsiones son causadas por las ondas eléctricas de un aparato que funciona normalmente a 120 voltios. En los utilizados en el Hospital de Clínicas de São Paulo, la corriente eléctrica crece y decrece súbitamente, de modo tal, que los impulsos artificiales son brevísimos, con una duración máxima de ocho segundos. Pero la ceremonia entera demanda casi una hora, sin contar las de espera en la antesala. Después de esa espera, el paciente, ya calzado con zapatos de suela de goma, es llevado hasta una habitación austera, pintada en tonos pastel, en la que cinco camas separadas por un biombo yacen en medio de un silencio atronador. Durante la mañana de cualquier día hábil, las cinco camas están todo el tiempo ocupadas por quienes aguardan el tratamiento o se están recuperando de sus efectos. La ceremonia es larga, pero simple: el paciente se acuesta en la cama asignada; una enfermera ausculta su corazón, mide su presión arterial mientras lo interroga sobre eventuales dolores o malestares. Después, llega el psiquiatra que acompaña al paciente hasta otra habitación, más pequeña y opaca, en la que sólo hay una cama y dos aparatos grises y en apariencia vetustos en la cabecera. El aparato que se usa primero sirve para practicar el electrocardiograma y el otro, el protagonista, se utilizará minutos después, una vez que un anestesista haya dormido al paciente por 15 minutos. Recién entonces, el psiquiatra apoya las dos extremidades con forma de mancuernas del segundo aparato en las sienes o la frente del paciente. La conexión no llega sino hasta después de 10 segundos, durante los cuales el paciente puede permanecer inmóvil o mover apenas algún dedo, un pie, algo que anuncie el curso de la convulsión esperada. Ya no hay convulsiones explícitas como las de hace 70 años, debido al uso de la anestesia general. Una vez pasados 15 o 20 minutos de acción de los electrodos, el paciente se despierta, otra vez en la habitación de los biombos, frente a una bandeja sobre la que lo esperan un té caliente y unas galletas con las que romperá el ayuno iniciado la noche anterior. Después, será conducido en una silla de ruedas hasta la antesala de colores furiosos y, desde allí y con un familiar, seguirá hasta la vereda, donde se mezclará otra vez entre los transeúntes apurados y el tránsito caótico de una ciudad que desconoce su secreto.

Durante la media hora que sigue no recordará nada de lo que le aconteció en ese pasado inmediato. “Hay pocos casos en los que el paciente no recuerda nada durante meses. Incluso pierde la memoria de hechos clave en su vida y que lo estaban perturbando; padece de olvidos significativos”, admite el doctor Rigonatti, luego de explicar que la movilidad en silla de ruedas es sólo para garantizar que al paciente no le ocurrirá ningún accidente hasta quedar fuera del hospital, y evitar así eventuales demandas judiciales.

“Existen casos en los que el paciente quita de su mente cosas que lo lastimaban, que le causaron depresión, porque uno de los efectos colaterales del tratamiento de electroshocks es la pérdida parcial y temporaria de la memoria, aunque no de toda ella, sino de episodios”.

De altura más bien baja, barriga prominente, pelo gris y sonrisa fácil, Rigonatti no tiene apariencia de médico. Más bien de vendedor de seguros y, sobre todo, es una persona amable. En la década de los años ochenta ganó entre sus colegas el apelativo de “Tigre” por su defensa enfervorizada del electroshock. Pero 18 años después, aquellos colegas le tienden la mano en los pasillos y hasta confiesan respetarlo debido a sus logros. Los pacientes, por su parte, lo definen como una especie de dios que devolvió cordura a sus vidas. Él, convertido en referente de consulta obligada dentro de la psiquiatría y miembro del Consejo Federal de Medicina de Brasil, dice que si dedicó su vida a la psiquiatría y a la terapia de electroshock fue porque se lo pidió su maestro antes de morir, el médico Antonio Carlos Pacheco Silva, fundador del Instituto de Psiquiatría del Hospital de Clínicas, quien adquirió el primer aparato de electroshock usado en Brasil, y que murió convencido de que con sólo un puñado de dólares dejaría en manos de sus discípulos un ingenioso quitapenas eléctrico, el secreto de la redención de mentes perturbadas. Y así lo creyó quien ahora preside el ala de psiquiatría de unos de los hospitales más colosales del mundo.

—¿A quiénes se recomienda el tratamiento de electroshock?

—A los pacientes con depresión grave, gravísima, y con psicosis. En algunos casos a los epilépticos o a las embarazadas con depresión, porque mientras que los medicamentos afectan al feto, la electricidad no, porque no es transmitida por la placenta. Aquí administramos el tratamiento hasta en pacientes con transplantes de corazón.

—¿Por qué funciona el electroshock?

—Nadie sabe, pero una explicación sencilla sería que la electricidad se ingiere en la actividad de la neurona, que tiene bombas que sacan cosas para afuera y ponen otras adentro. Entonces, se cree que es ahí donde funciona, en la membrana de las neuronas y en la sinapsis, ayudando en ese proceso de sacar cosas que complican y dejar el paso libre a otras, como los medicamentos. Porque lo que sí está comprobado es que en pacientes en los que antes del electroshock los medicamentos no surtían efectos, tras el tratamiento logran tenerlos.

Otra explicación más casera pero gráfica de Rigonatti recuerda aquel golpe seco que solía propinarse a los antiguos aparatos de tv, y que ayudaban a recuperar la imagen en blanco y negro.

—Ahora —continúa—, algunos dirán que es como un “reseteo”, como reiniciar la computadora para que funcione bien.

El médico de los gestos amables sabe que son pocos los defensores del electro-shock. Sabe también —y lo dice— que fue utilizado como método de tortura dentro de hospitales psiquiátricos. Y fuera de ellos, como lo hicieron los aparatos represores de la última dictadura militar de Argentina o en la ex Unión Soviética.

Ernest Hemingway también fue tratado con electroshock y se opuso a ese tratamiento hasta el día en que se suicidó de un escopetazo. La lista de los escritores que por una razón o por otra debieron soportar el cosquilleo en la sien exhibe nombres prolíficos y reconocidos: el mexicano Juan Rulfo o el brasileño Paulo Coelho son sólo dos ejemplos. Ambos repudiaron luego el tratamiento. Al revés de lo que ocurre con la escritora y compositora de Río de Janeiro Mathilda Kóvak, para quien la terapia eléctrica fue una salvación. “Tuve una depresión de 30 años, en los que me iba hundiendo en un dolor interminable, hasta que me recetaron el electroshock. Y, en la cuarta sesión, ya era otra persona, salí de la oscuridad en que vivía. Sinceramente, no sé porqué no me lo recetaron antes”, dice ahora la mujer, dedicada a la literatura infantil y a su programa de radio.

“Hay mucho daño cerebral, pérdida de la memoria y el índice de muertes debido al tratamiento ha aumentado, mientras que el índice de suicidios no ha disminuido. Creo que el electroshock no debería usarse en ningún caso”, se contrapone el psiquiatra Collin Ross, creador del programa antitraumas aplicado en hospitales de Texas, Michigan y California. La mayoría de los pacientes tratados en São Paulo llega al Hospital de Clínicas por recomendaciones de psiquiatras que trabajan en consultorios de salud pública. Son minoría, casi 30% del total, quienes solventan de sus propios bolsillos los 250 dólares promedio que cuesta allí la sesión de electroshock. “Pero de una forma o de otra, el hospital logra recuperar el dinero, porque luego el sistema público reembolsa los gastos, aunque no siempre se aclara que es por electroshock, debido a que son tantos los pacientes que atendemos que sería imposible justificar a todos”, se empeña en explicar un vocero del hospital. Quizá por ello, desde el Servicio de Salud Mental, Alcohol y Otras Drogas, dependiente del Ministerio de Salud, el psiquiatra Pedro Delgado no calla su advertencia: “Creo que se está volviendo demasiado banal el uso del electroshock”. En Río de Janeiro, en cambio, la mayoría de los tratados con ect son hombres y mujeres que pueden pagar las sesiones valuadas hasta en 430 dólares, como ocurre en la coqueta mansión en la que funciona la Clínica de Gávea, donde llegan semanalmente escritores y figuras conocidas de la farándula carioca. “Aquí, el electroshock se convirtió en un tratamiento de élite”, dice la psiquiatra Julieta Guevara de la Clínica de Gávea.

Cuando llega por fin a la calle, todavía en sillas de ruedas, Arminda dos Angeles no es capaz de describir la sesión de electroshock. Tampoco recuerda su vida pasada. Sólo sabe que durante la tarde irá a caminar horas por el Parque Ibirapuera, que es a São Paulo lo que el Central Park es a Nueva York. Y que allí, cada miércoles, volverá a mirar árboles y flores como si fuese la primera vez. “Las ve desde hace meses, pero se olvida”, susurra Abel. Y comienza a recordar en voz alta la historia de ambos, como para que ella la tenga en presente: “Siempre dijimos que íbamos a tener un hijo al año siguiente, cuando el restaurante se estabilizara. Siempre dijimos que en unos meses íbamos a viajar. Pero nos robaron, una y otra vez, y nunca pudimos salir a flote. Hasta que nos cansamos, más ella que yo. Ella se enfermó de depresión, de una amargura inmensa que no la dejaba moverse, que incluso la paralizó físicamente. No podía mover los brazos. Vendimos todo, y fue peor. Sin trabajo, sin dinero, sin edad para tener hijos o viajar. Sólo con el ruido de los tiros, las imágenes de los ladrones golpeándonos. Ella no pudo superarlo jamás. Y gasté todo el dinero en sus tratamientos psiquiátricos, en curanderos, en pastores evangélicos y salvadores que no la salvaron. Hasta hoy, que estamos atados uno al otro, y los dos a una máquina de electricidad que parece revivirla cada semana. La primera sesión fue terrible para los dos. Ella se durmió dopada, pero yo pensé que quizá no regresara nunca, porque algunos amigos y una vieja psicóloga de ella me habían dicho que el tratamiento hasta podía matarla. Se me erizó la piel pensando que podíamos no tenernos más el uno al otro. Pero luego pensé que perdido por uno es lo mismo que perdido por mil, y después de 10 años de probarlo todo le dije a Arminda que no nos íbamos a desatar ahora por cualquier cortocircuito”.

Abel cuenta que cada vez que su mujer intenta volver a cocinar, la casa corre peligro de arder en llamas. Aquella que una vez fue una gran cocinera suele olvidarse ahora de las recetas y, peor aún, de las ollas vacías en el fuego. Y explica que esos olvidos son parte del tratamiento y que él los acepta con resignación. “Desde que ella recuperó la voz, en la segunda sesión de la ect, todos los días me despierta con la misma pregunta: “¿Hoy me hacen el electroshock?”. Me lo pregunta 10 minutos después, a la media hora, 20 veces cada día. Y cuando le digo que no, me pide que le avise cuando llegue el momento, que me apure, que la lleve al hospital. Es lo único que la moviliza, salir de casa, conectarse a los cables”. Después, ayuda a su mujer a subir al auto y se encaminan para el parque, donde ella comenzará un paseo que creerá que es el primero, mientras él reza para que no sea el último.

Fuente: www.gatopardo.com

marzo 18, 2009 Publicado por | Actualidad | , , , , | 1 comentario

Sharp Shooting Remote Control, ahora cambia de canal apuntando y disparando

control-remotoHay gadgets que de plano son el monumento a la ociosidad y al gasto inútil, muestra de ello es éste.

Y es que con tanta basura en la tele estos días, el cambio de canales puede ser seriamente catártico. De hecho, algunos programas de televisión son tan molestos que quisieras literalmente desaparecerlos con un solo mando a distancia.

Para conferir un sentido divertido a una popular actividad como el zapping, llega este control remoto. Con éste uno puede cambiar al canal anterior si apunta el mando hacia abajo y al siguiente, hacia ariba. Creando para cualquiera que guarde una relacion de amor/ odio con la programacion televisiva.

Sólo para reforzar el carácter absolutamente infantil de este ingenioso producto, este control remoto viene con un efecto de oro-insignia del sheriff. Esto significa que puedes sentarte con tus botas en el aire, girando tu revólver mientras piensas “aniquilar en duelo a muerte” al progama que estas viendo en la televisión. ¡Que payasada!

Fuente: www.firebox.com

marzo 18, 2009 Publicado por | A Callar!, Plug-in | , , , , , , | 1 comentario

El fotógrafo holandés Erwin Olaf nos muestra con esta peculiar y elocuente colección de fotos llamada “Fashion Victims”. Las conductas de consumo que nos ejerce cierta tendencia a la esclavitud‏

Fashion Victims es un término acuñado por Oscar de la Renta] – que se utiliza para identificar a una persona que es incapaz de identificar los límites reconocidos de estilo.

Las Fashion Victims son víctimas porque son vulnerables a los caprichos y al materialismo, dos de los excesos ampliamente reconocido de la moda y, en consecuencia, están a merced de los prejuicios de la sociedad o de los intereses comerciales de la industria de la moda, o de ambos.

De acuerdo a Versace , “Cuando una mujer altera su look en demasía de temporada a temporada, ella se convierte en víctima de la moda.” (Agins, Teri (2000). The End of Fashion: How Marketing Changed the Clothing Business Forever. Harper Paperbacks. pp. 116. 0060958200).

Las víctimas de la moda, por su característica incapacidad de reconocer los límites, pueden aspirar hasta el extremo de lo que está disponible, la búsqueda de productos caros (o copias de estos productos), en la creencia de que la pantalla hacia el exterior de esos artículos le darán admiración en proporción a sus actuales o aparente costo. Debido a esto, “el término” víctima moda ‘se convirtió en el último insulto hecho a la “aspiración“. (Arnold, Rebecca (2001). Moda, deseo y ansiedad. IB Tauris & Co Ltd. pp. 10. IB Tauris & Co Ltd. pp. 10. 1860645550. 1860645550)

Encontrarás la galería de Erwin Olaf acerca de las víctimas de la moda en el apartado ‘photography’ además de todas sus obras, especialmente recomendadas: ‘royal blood’, ‘mature’ y ‘Laboral Escena, Gijon, Spain’ las impresionantes fotografias de esta última obra hacen referencia a pintores clásicos españoles.

Otro apartado interesante en la web es ‘Commisioned’ donde encontrarás sus campañas comerciales, incluida la de Diesel que le dio el salto a la fama.

Fuentes: www.erwinolaf.com y www.wikipedia.com

marzo 18, 2009 Publicado por | Actualidad, Estilo | , , , , , , , | Dejar un comentario

¿Disfrutas la soledad? Disfrutar de vez en cuando tiempo contigo mismo favorece la salud mental y te ayudará a reflexionar sobre tu condición de vida

soledad Disfrutar de vez en cuando tiempo contigo mismo favorece la salud mental y te ayudará a reflexionar sobre tu condición de vida. Un excelente consejo para las personas que presentan Diabetes es aprender a estar solos y disfrutar de esos momentos relajados en los que pueden olvidarse de todo a su alrededor. Lograrlo no es sencillo pero con un poco de práctica lo conseguirás.

Por lo general todas las personas están inmersas en un ritmo de vida muy ajetreado, con muchas tareas al día y escaso tiempo para disfrutarse a sí mismas y de las cosas que les gusta hacer. Esto provoca estrés, el cual puede desencadenar en problemas de salud en general.

La soledad es vital para lograr una buena salud mental, que al mismo tiempo se equilibre con la física. Estar solo te ayuda a reflexionar sobre tu cuerpo, tu organismo y tu condición de vida, así como de tus metas, qué has hecho bien en cuanto a tus tratamientos, qué te falta por hacer, etcétera.

Comienza tomándote una hora al día para estar solo, con el objetivo de dedicar tu pensamiento a situaciones positivas y que no te causen angustias. No trates de arreglar el mundo, ni de ponerle solución a problemas laborales. Dedica este espacio a pensar en ti.

Puedes hacerlo mientras das un paseo, te das un baño, o simplemente descansas en tu habitación favorita. Escuchar música relajante te ayudará mucho ya que favorece la concentración y disminuye la tensión.

Otros consejos para encontrar esa salud mental por medio de la soledad y relajación es levantarte tarde un día a la semana, así repondrás energías gastadas durante la semana y tu cuerpo descansará.

Asimismo aprende a tomarte unos días de vacaciones cada determinado tiempo. Trabajar sin descanso afecta tu salud física y mental, lo cual desencadena ciertas enfermedades.

Recuerda que la salud mental va de la mano con la física. No descuides ninguna de las dos.

Fuente: www.yocondiabetes.com

marzo 18, 2009 Publicado por | Armonía In&Out | , , , , , | Dejar un comentario

Zona Libre: Marzo II. Lo mejor de la música independiente y el estilo de Jorgestrada aquí en RadioContempo Magazine

Aquí está la segunda entrega del mes, déjate llevar por Jorgestrada a lo mejor de la música independiente. Además de su estil propio. Garantía de unos excelentes momentos musicales.

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marzo 17, 2009 Publicado por | Zona Libre | , , , | Dejar un comentario

Estrés postraumático: ¿Sufres insomnio, falta de energía, no puedes concentrarte y te sientes abatido? Pueden ser reacción posterior a un suceso extremo y necesitas ayuda profesional.‏

estres-post Cuando se ha sido víctima directa o indirecta de un delito violento, una catástrofe o un accidente aparatoso, es muy probable que se padezca lo que en psiquiatría se conoce como trastorno por estrés postraumático.

Las víctimas de secuestros, inundaciones o asaltos se sienten mal aunque el evento haya quedado en el pasado. Al padecer este trastorno, no se puede funcionar normalmente. Los síntomas se presentan más allá de la propia voluntad. No basta el intento de familiares y amigos para procurar que uno se sienta mejor con frases como “lo bueno es que estás vivo”, ó, “ya olvida el asunto”.

Los síntomas suelen ser muy similares a los de la enfermedad de la depresión, como insomnio, falta de energía, incapacidad para concentrarse y abatimiento. Sin embargo, no se trata de una depresión. Este trastorno se presenta siempre como reacción posterior a un evento inesperado –de carácter externo– al que se ha estado expuesto y en el que se ha respondido con un temor, una desesperanza o un horror intensos.

Lo más doloroso es que el acontecimiento traumático se reexperimenta persistentemente por medio de recuerdos recurrentes e invasores de lo que sucedió. Se presentan sueños sobre el suceso en los que se experimenta el terror una y otra vez. Suelen aparecen sentimientos súbitos como si el hecho traumático operara de nuevo. Se padece un malestar psicológico intenso al exponerse a situaciones que recuerden algún aspecto del hecho traumático como puede ser su aniversario o el sitio donde ocurrió. Pueden aparecer reacciones físicas frente aquello que le recuerde el evento traumático; por ejemplo, una mujer que ha sido violada en un ascensor se pone a sudar cada vez que entra en uno.

La víctima trata de evitar los estímulos asociados con el trauma, o muestra una falta de capacidad general de respuesta. Hace un esfuerzo para impedir tener pensamientos o sensaciones que le recuerden lo ocurrido, esfuerzo inútil porque su propia mente parece acosarlo con una actividad, a veces, frenética.

Puede presentar desinterés en actividades significativas o tener una sensación de distanciamiento o extrañamiento respecto a los demás mostrando un afecto restringido; por ejemplo, incapacidad de vivir experiencias amorosas. Es común oír “fulano no es el mismo desde que le ocurrió aquella desgracia”. Detrás de esta indiferencia, se oculta el trauma con toda su dosis de miedo y dolor.

También es probable que tenga una sensación de acortamiento del futuro; no cree que vaya a vivir muchos años y deja de hacer planes. Puede presentar irritabilidad o explosiones de ira debido al malestar continuo en el que se encuentra. Hay dificultad para concentrarse, ansiedad continua y respuestas exageradas de sobresalto e hipervigilancia. Después del sismo de 1985, mucha gente despertaba continuamente durante la noche.

Se dice que el tiempo lo cura todo, que ayuda a olvidar. Es posible, pero en muchos casos, éste puede ser demasiado largo. A una joven que ha sido secuestrada o violada le puede tomar varios años recuperar algo de tranquilidad, si es que la recupera. Superar este trastorno no es fácil ni rápido, pero existe ayuda. Si usted se ha reconocido en estos síntomas o tiene un familiar cercano que los esté padeciendo, acuda con un profesional de la psiquiatría. Como toda herida, sanar tomará su tiempo, pero éste se acortará si recibe atención médica. El suceso traumático ya le lastimó bastante, no permita que le fastidie el resto de su vida.

Fuente: www.fernanda.com.mx

marzo 17, 2009 Publicado por | Armonía In&Out, Así es uno | , , , , , , , , | Dejar un comentario

Leonid Afremov. nació en la misma ciudad donde Chagall, y estudio en la escuela de pintura de Kandisky un pintor moderno que se consolida como los grandes

Leonid Afremov, el artista, nació en la ciudad de Vitebsk,  Sorprendentemente Leonid nació en la misma ciudad como Marc Chagall, el famoso artista, que también fundó la Escuela de Arte de Vitebsk, junto con Malevich y Kandinsky. Leonid Afremov se graduó de la Escuela de Arte de Vitebsk en 1978 y es uno de los miembros de la élite.

Palabras de Leonid Afremov

“He intentado diferentes técnicas durante mi carrera, pero sobre todo se enamoró de la pintura con aceite y paleta-cuchillo.  Cada obra de arte es el resultado de un largo proceso de pintado, cada lienzo es nacido durante la búsqueda creativa, cada cuadro está lleno de mi mundo interior. Cada una de mis pinturas trae el estado de ánimo diferente, los colores y las emociones.  Me gusta expresar la belleza, la armonía y el espíritu de este mundo en mis pinturas. Mi corazón está completamente abierto al arte. Por lo tanto, me gusta crear y hermosas pinturas inspiradas desde el fondo de mi alma. Cada una de mis obras de arte refleja mis sentimientos, la sensibilidad, la pasión y la música de mi alma. . Verdadero arte es inspirado por la vida y la humanidad. Creo que el arte nos ayuda a estar libre de la agresión y la depresión”.

“Actualmente mi obra se está recogiendo todo el mundo. Hay muchos coleccionistas complace en EE.UU., Israel, Italia, Francia, Inglaterra, España, Norvay, Canadá, Australia, Nueva Zelandia y otros países. Actualmente es justo lo suficiente para escribir mi nombre en un motor de búsqueda de Internet para descubrir el valor y la magnificencia de mi arte”.

marzo 17, 2009 Publicado por | Cultura | , , , | 4 comentarios

La HRP-4C es más que una innoación tecnológica. Es una delicada muñeca que nos acerca más al sueño de máquinas más perfectas y familiares

En la imagen vemos a un ciber-humano, más exactamente una mujer cibernética. Algo así como la próxima generación del “homus erectus”. Su profesión: modelo. Su nombre empero no es nada sexy. “Ella” responde al nombre de HRP-4C y fue diseña según el promedio de medidas de una nipona. Aquí vemos a HRP-4C cuando se presenta al público Tsukuba, una ciudad cercana a Tokyo. La singular modelo ya recibió el primer contrato. A fines de marzo presentará lo último de la moda en las pasarelas japonesas.

Al parecer Tokio se está tomando en serio la meta de tener un robot en casa para el 2015, cada vez más vemos increíbles robots con aspecto humano haciendo. Esta vez se trata de HRP-4C un robot humanoide que parece salido de la serie de Evangelion.

Lejos de ser un robot de ayuda o competir con Asimo, es un moda-bot desarrollado para la industria del entretenimiento (por eso si estilo anime) que se presentó en Instituto Nacional de Tecnología y Ciencia Industrial Avanzada de Tokio. Con aspecto de una niña este humanoide cuenta con 42 motores de movimiento programado para imitar los movimientos de los modelos de carne y hueso. Tiene 1.58 metros de altura (la altura media de las mujeres japonesas de 19 a 29 años) y pesa 43 kilogramos.

El HRP-4C debutará el próximo 23 de marzo en un desfile de modas en Tokio, mientras que el Instituto ya trabaja en su siguiente modelo de robot, HRP-5C que tiene un costo de desarrollo que supera los 3 millones de dólares.

Aquí una galería, la más completa que te podemos ofrecer, de esta muñequita:

Fuentes: varias páginas que se consultaron

marzo 16, 2009 Publicado por | Plug-in | , , | Dejar un comentario

Los reyes del supermercado. La Universidad de Viena ha demostrado que, en el supermercado, los hijos influyen en los padres mucho más de lo que se afirma. La estrategia no deja de ser un factor importante, tanto para niños como para adultos.

11692790 El hecho de que los niños sean capaces de influenciar a los padres en sus compras diarias no es algo nuevo, como tampoco lo es la consciencia de los supermercados y sus consecuentes estrategias con el fin de incrementar sus ventas, como la conocida maniobra de colocar coloridas estanterías de chicles y caramelos al lado de las cajas registradoras.

Pero la Universidad de Viena ha ido más allá con un estudio recientemente publicado en la revista especializada Journal of Retailing and Consumer Services (Diario de Venta y Servicio al Consumidor). Mediante una cuidadosa observación de patrones de consumo en familias con hijos, han determinado que la influencia de estos últimos determina el doble de las compras que los propios padres admiten.

“Por ejemplo”, explica el Dr. Claus Ebster, catedrático de marketing en la facultad de economía de la Universidad de Viena y autor del estudio, “si al salir del supermercado, preguntamos a los padres qué han comprado por influencia de sus hijos, y ellos contestan que tan sólo dos productos, la realidad es que, al menos, habrán sido cuatro los productos adquiridos a raíz de ese influjo.”

Observación directa, el mejor método

A esta conclusión se ha llegado mediante un metódico proceso de investigación. “Hemos seguido tres pasos”, expone Ebster. “Primero, observación. Hemos supervisado a varias familias en supermercados sin que ellos se dieran cuenta de nuestra presencia, examinando su comportamiento. En segundo lugar, los hemos entrevistado al terminar sus compras. Y en tercer lugar, hemos comparado sus respuestas con nuestras propias conclusiones a partir de la observación”.

La influencia de los niños tiene una gran importancia en las decisiones de los padres, especialmente cuando éstos realizan sus compras de manera espontánea. La mayoría de las compras (entre el 60 y el 80%) se deciden en el mismo establecimiento, y por ello es fácil para los pequeños influir en los adultos con sus peticiones y deseos.

Consejos para los mayores

El campo de investigación del equipo de la Universidad de Viena ha sido el supermercado, donde el interés de los niños se centra principalmente en artículos como juguetes o dulces. “Este tipo de productos se encuentran en las estanterías estratégicamente colocados a la altura de la cabeza de los niños, para que los vean antes y se apresuren a solicitarlos”, afirma el catedrático.

Por ello, el mejor consejo para los padres es hacer uso de los carros de compra. “Cuando los niños están sentados en el carro, se encuentran de frente a los padres, y su campo de visión es más limitado, por lo que piden mucho menos”.

Incluso en el caso de los más modernos carros de compra en los que los niños se sientan mirando al frente, la medida no deja de ser efectiva, ya que los dulces y juguetes ya no se encuentran a la altura ideal en las estanterías para provocar las ansias de los pequeños. Aún así, no deja de verse “una cierta estrategia” en el diseño de estos vehículos, en opinión del profesor de marketing.

Otros campos en los que los niños tienen gran influencia son la tecnología y los destinos vacacionales.

Consejos para los pequeños

Pero el estudio no se limita a dar consejos a los padres, sino que también hace un guiño a los niños en sus intentos de conseguir lo que se les antoja en el supermercado. Según el estudio, con educación y cortesía, los padres tienden a ser más permisivos con los hijos.

Está comprobado que los enfados, berrinches y pucheros no sirven sino para el efecto contrario, y las peticiones dubitativas y vacilantes invitan a los adultos a ignorar (o “pretender ignorar”) el mensaje de los infantes.

Con buenas palabras, simples, amables, pero directas, los niños tendrán muchas más posibilidades de salirse con la suya, puesto que ponen en marcha una “reacción psicológica” en los padres que les llevan a inclinarse a cumplir los deseos de los pequeños.

Una efectiva pista para animar a los niños a mejorar sus modales, si bien para algunos padres “seguramente no sea tan buena idea el darla a conocer”, sonríe  Ebster.

Fuente: www.dw-world.de

Autor: Lydia Aranda Barandiain

Editor: Claudia Herrera Pahl

marzo 16, 2009 Publicado por | Merkdotcnia, Mi Dinero | , , , , , | 1 comentario

“NO CULPABLE” Primera aparición de Josef Fritzl frente a tribunal. Finalizó en la austriaca St. Pölten el primer día del juicio. Se espera una sentencia para el viernes próximo.

josef-fritzl1¿Recuerdas el atroz caso del austriaco Josef Fritzl, acusado de incesto, violación repetida y privación de libertad continuada, entre otros cargos?

El martirio de Elisabeth Fritzl

Fritzl también encerró a su madre Josef Fritzl. El austriaco de 73 años que secuestró y violó a su hija, encerró a su madre en una habitación en el ático de su casa, donde permaneció prisionera de su hijo hasta su muerte‏

Pues resulta que se declaró inocente de la acusación de homicidio de uno de los siete bebés procreados con su hija Elisabeth, a quien mantuvo encerrada durante 24 años.

“¡No culpable!”, exclamó el austríaco, de 73 años, cuando se lo acusó de homicidio con el agravante de denegación de ayuda por la muerte del bebé, al que se le negó tratamiento médico en el sótano donde estaba cautivo.

josef-fritzl2Fritzl mantuvo encerrada a su propia hija durante 24 años, sin que pudiera ver la luz del sol, en el sótano de su vivienda de Amstetten. Allí la violó constantemente y tuvo con ella siete hijos, de los que uno enfermó gravemente. Según la acusación, el hombre dejó morir al bebé, negándole tratamiento médico, porque temía que sus crímenes fueran descubiertos. Tres de los hijos-nietos de Fritzl permanecieron en el sótano con su madre, en tanto que los otros tres fueron adoptados por Fritzl y su esposa.

Su doble vida salió a la luz el 26 de abril de 2008, cuando permitió a Elisabeth abandonar su particular prisión para poder ocuparse de su hija mayor, Kerstin, que había ingresado unos días antes en una clínica de la localidad y se hallaba gravemente enferma. En los días posteriores a su detención, análisis genéticos demostraron su paternidad.

Fritzl también se declaró “no culpable” ante el cargo de esclavitud. En cambio, aceptó su culpabilidad total o parcial respecto a las acusaciones de violación, incesto y privación de libertad. Sus respuestas fueron pronunciadas en voz baja pero firme.

Especialmente cruel

andrea-humer“Se trata de la actuación de una persona, no del crimen de toda una localidad, ni de toda una nación”, subrayó la juez presidente del tribunal, Andrea Humer, al inicio de la sesión. Cuando Fritzl fue arrestado, los medios lanzaron al aire la pregunta de hasta qué punto sus familiares y vecinos desconocían lo que estaba sucediendo en el sótano.

La fiscal, Christiane Burkheiser, hizo hincapié en la especial crueldad del caso. Contó que, bajo un pretexto, Fritzl hizo bajar en 1984 a su hija Elisabeth, de entonces 18 años, al sótano sin ventanas preparado anteriormente por él. Allí la encadenó y la violó en reiteradas ocasiones. Burkheiser afirmó que, durante nueve meses, mantuvo a su hija en el ambiente completamente oscuro y sin ventanas como si fuera una esclava. “Llegaba, la poseía y se volvía a ir”. Pasados los años, Fritzl amplió el sótano en dos pequeños cuartos más debido al nacimiento de los niños.

La fiscal informó de manera especialmente detallada sobre el caso del mellizo Michael, nacido en 1996, que murió poco después de su nacimiento debido a una enfermedad en las vías respiratorias. A pesar de las desesperadas súplicas de su hija, Fritzl se negó a llevar al bebé a una clínica. El niño murió pocos días después y fue incinerado en una estufa por Fritzl.

¿Cadena perpetua para Fritzl?

rudolf-mayerSin embargo, el abogado de Fritzl, Rudolf Mayer, rechazó que su mandante fuera tildado de “monstruo”. Afirmó que él mismo fue insultado y amenazado en reiteradas oportunidades por defender a Fritzl. Según declaró este renombrado abogado, Fritzl no actuó por puro instinto sexual, sino porque deseaba tener una segunda familia. Ya antes del juicio, el abogado manifestó sus esperanzas de que el jurado olvide todo lo que hubiera leído previamente sobre Fritzl para “seguir el desarrollo del proceso sin prejuicios”. “Si lo hubiera hecho sólo por el sexo, no habría tenido hijos”, agregó.

Mayer rechazó los cargos de esclavitud contra Fritzl, ya que dijo que la esclavitud comprende un afán de lucro del esclavista. También rechazó los cargos de asesinato del bebé. “En esos días Fritzl bajó varias veces al sótano para echar un vistazo al niño”, señaló.

Fritzl entró en la mañana en la sala escondiendo su rostro tras un archivador azul, vestido con un abrigo gris claro y un pantalón gris oscuro, y no respondió a las preguntas de un periodista austríaco. El juicio ha atraído hasta la localidad de St. Pölten, capital de la provincia de Baja Austria, a unos 200 reporteros de todo el mundo.

En caso de ser declarado culpable de homicidio, Fritzl se enfrenta a una condena de cadena perpetua. En el caso de los demás cargos, la pena máxima es de 15 años. Durante los próximos días está previsto que testifique su hija Elisabeth, mediante un mensaje de video de 11 horas de duración, que no estará abierto al público a fin de proteger la privacidad de las víctimas. Se espera que la sentencia sea pronunciada este viernes.

Fuente: www.dw-world.de

marzo 16, 2009 Publicado por | Actualidad | , , , , | 2 comentarios

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