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Comentando la Nota – Hola… de nuevo

Aquí estamos nuevamente con ustedes, con un podcast más de Comentando la Nota. Y para que escribir más, mejor comencemos!

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febrero 17, 2009 Publicado por | Comentando la Nota | , , , , | Dejar un comentario

¿Por qué nos gusta tanto el chocolate? Tranquilidad, euforia, felicidad y sedación

chocolate Lo deposita en su boca y siente cómo, al deshacerse, va cubriendo su lengua, su paladar, sus mejillas y cada uno de sus rincones; cómo ese sabor dulce, o a veces amargo, estimula sus sentidos produciendo placer, gozo, con su aroma, su textura, su regusto. En un sola frase, satisface todos sus deseos.

El chocolate es un alimento que a muchos encanta, ya sea por su dulce sabor, por la calidez que infunde cuando se le bebe caliente o por todas la asociaciones de placer con que se relaciona; porque hablar de él es hacerlo de adicción, enamoramiento, disfrute, pasión, satisfacción, excitación, apapacho y goce. Por eso es el manjar que va de lo nutritivo a lo dañino y, por tanto, prohibido. Según la creencia popular, comer chocolate puede provocar acné, obesidad, alergias, caries y, además, dependencia. No obstante, este último punto es tema de discusión, pues mientras algunos afirman que su capacidad de causar euforia es innegable, otros estudios científicos, realizados precisamente y en función de estos decires, manifiestan que el ansia de comer chocolate es más un patrón social que una necesidad real, pues se tendrían que consumir 15 kilos diarios para tener en el organismo la cantidad necesaria de sustancias que podrían causar adicción.

Entonces, ¿por qué nos gusta tanto el chocolate? Ello puede deberse a las sustancias que este rico alimento contiene y que, efectivamente, producen ciertos efectos en el organismo:

Tranquilidad, euforia, felicidad y sedación: por un lado, el chocolate contiene triptófano, un aminoácido que, después de ingerirse, va directamente al cerebro, donde propicia la segregación de serotonina, un neurotransmisor que favorece el sueño y provoca un efecto de tranquilidad, paz y felicidad; por otro lado, posee feniletilamina, una anfetamina natural que, cuando llega al cerebro, produce euforia y bienestar emocional. Por eso, cuando nos sentimos tristes o afligidos, tenemos un deseo intenso de comerlo. Ahora bien, esta golosina posee pequeñas cantidades de anandamida, un compuesto químico que también tiene la marihuana —cannabis— y que provoca una sensación de intensa relajación; no obstante, para que los niveles de esta sustancia tengan efecto, se tendría que consumir mucho más que una tableta o comerlo en estado puro.

Alivio del síndrome premenstrual: cuando una mujer come una barra de chocolate, está consumiendo grandes cantidades de magnesio, mineral que se recomienda —400 miligramos al día— para estabilizar los niveles de azúcar en la sangre y reducir los síntomas del SPM.

Efecto estimulante: independientemente de sus efectos eufóricos, devorar un trozo de chocolate hace que tengamos una mayor agilidad mental, debido a los altos niveles de carbohidratos y a la teobromina que contiene; esta última es un alcaloide —como la cafeína— que afecta al sistema nervioso central y que funciona como diurético.

Saciedad: debido a la gran cantidad de grasas que contiene, degustar un chocolate nos produce una rica sensación de satisfacción, que, a su vez, nos causa placer.

Así que, la diferencia entre darnos el gusto de saborear un chocolate o pecar con él se encuentra en la cantidad y no necesariamente en el alimento en sí.

Fuente: www.algarabia.com

febrero 17, 2009 Publicado por | Actualidad, Especiales, Esta noche cena Pancho, Estilo | , , , , , , | 2 comentarios

Protocolo del chat de negocios

script-messenger-plus-live-linked-chat Todos lo usamos para comunicarnos con amigos y conocidos pero hay una porción de personas que lo usan en su trabajo de una forma tan bizarra, como si estuvieran chateando con sus cuates o amigas de café, error más grande en la comunicación laboral no puede haber.

El chat online ha sido usado tradicionalmente para hacer amigos o permanecer en contacto con ellos. Sin embargo, con el tiempo se ha convertido en una herramienta de la comunicación empresarial y comercial. En este sentido, el chat te permite hablar con clientes, colegas, e incluso superiores. En cuanto a sus características, es rápido, conveniente desde el punto de vista económico, y sus funciones se producen en tiempo real.

En primer lugar, deberás crear una cuenta exclusiva para tus asuntos profesionales, distinta de la que usas para tus pláticas personales. Esto evitará que tus clientes te vean conectado cuando estás en casa y, al mismo tiempo, te prevendrá de las intrusiones de familiares molestos durante las horas de trabajo.

En consecuencia, ya sea que estés usando una cuenta de AOL, Yahoo, o MSN, existe un protocolo que debe respetarse, especialmente si tienes la intensión de crear tu propio chat de negocios.
Crea una identidad

A la hora de elegir un nick o un nombre de usuario, evita aquellos propios de adolescentes, como “Jack Sparrow” o “Cool dude 24”. En vistas de mantener tu dignidad profesional, procura que el nick sea simple y profesional.

Si el nombre elegido ya está siendo usado por otro usuario, prueba agregando un número único delante o detrás del mismo. Por ejemplo, agrega el número de patente de tu automóvil para hacer que tu nickname sea único y fácil de recordar. Asimismo, puedes agregar tu rubro de actividad a tu nombre; por ejemplo: “Ricardo_ventas”, si trabajas en el departamento de ventas.

Características de disponibilidad

Las aplicaciones de la mensajería instantánea te permiten establecer tu estado de conexión como “disponible”, “Ausente”, “No Conectado”, y otras por el estilo. Algunos mensajeros te permiten crear mensajes personalizados como “Estoy de reunión hasta las 14.30”. Ten en cuenta que no caerá simpático que no contestes a las requisitorias de tus contactos si tu estado es “disponible”, pero tú te encuentras en cualquier otra parte menos en la computadora. En consecuencia, no te olvides de mantener siempre actualizado el estado de tu mensajero.

Piensa antes de presionar Enter

Siempre echa una mirada a tu texto antes de presionar Enter. En situaciones en las que las emociones se apoderan de ti, una palabra equivocada podría convertir una situación difícil en una explosiva. Además, es atinado chequear la ortografía antes de enviar cualquier mensaje.

Si, en cualquier momento, accidentalmente presionas el botón sin haber leído el texto enviarlo, envía un mensaje que enfatice, entre estrellas, la corrección que quieres señalar. Este paso extra en tus procesos de comunicación denotará que eres una persona cuidadosa.

Sé educad@

En el mundo de la mensajería instantánea, no serás juzgado por el color de piel, ojos, cabello, ni por tu peso, edad, o vestimenta —incluso nadie te juzgará por tu acento—. En lo que sí serás juzgado, en cambio, será en tu forma de escribir y en tus protocolos de mensajería instantánea.

Termina tus comunicaciones con frases al estilo de “Hasta pronto”, “Gracias por su tiempo”, “Tenga usted un buen día”. Una vez que hagas esto, espera ser correspondido en los mismos términos por la otra persona antes de dar por terminada la sesión de chat.

Es posible rechazar o posponer en forma educada la demanda irrazonable de un cliente, entablar lazos de empatía con un colega, pedir disculpas a tu jefe, y al mismo tiempo sonar educado, profesional, y atinado mediante la correcta elección de palabras. A continuación, algunas frases comunes que puedes usar durante tus sesiones de mensajería instantánea:

* “Lo lamento, permíteme redirigirte a mi (inserta el título correspondiente), quien será capaz de ayudarte con mayor eficiencia”.

* “¿Cómo puedo serte de utilidad?”

* “Gracias por ser tan paciente”.

* “Realmente valoramos su aporte”.

* “Inmediatamente volveré contigo”.

* “Me alegro de poder ayudarle”.

* “Le gustaría que revisará algo más por usted”.

* “Me ocuparé del asunto ahora mismo”.

Fuente, texto, color, y animaciones

Escribir tus mensajes en letras mayúsculas puede considerarse como mala educación —ya que da la impresión de que estás gritando o siendo agresivo—. Asimismo, ten cuidado del tamaño de fuente que eliges. Por lo general, una fuente de 10 ó 12 suele ser lo más usado —y lo que se espera en una plática profesional—. Cuando eliges un estilo de fuente, opta por algo conservador como Arial o Times New Roman, en color negro. No uses esas fuentes extrañas, como Monotype Corsica, en hermosas letras grandes y en color rosado.

Lenguaje y tono

Durante la sesión de chat de negocios, la ortografía, la gramática, y la tonalidad del mensaje son fundamentales.

Asegúrate siempre de que prevalezca un tono positivo en tus mensajes. Utiliza pronombres en primera y segunda persona para crear este tono positivo. Al mismo tiempo, deberás tener cuidado —prestar atención, mejor dicho— a la hora de estructurar tus oraciones. El lugar da decir cosas como “Si completas el reporte”, opta por “Cuando completes el reporte”. La primera suena agresiva y puede hacer que la otra parte se ponga a la defensiva.

Al usar la tecnología de la mensajería instantánea, no debes olvidar la gramática básica que has aprendido en la escuela primaria. Utiliza las letras mayúsculas para iniciar todas tus oraciones, y para escribir nombres y sustantivos propios. Y si vas a escribir en Inglés, recuerda que el pronombre “I” va siempre en mayúscula, más allá del lugar que ocupe en la oración. Ten cuidado con los errores ortografía. Será bueno que tengas a mano una lista con la correcta escritura de las palabras que suelen causarte problemas.

Jerga, argot, y abreviaturas

Cuando se los usa en los chats y en los mensajeros instantáneos, éstos pueden ayudar a reducir la cantidad de tipeo, pero puede resultar muy poco profesional para la persona con la que te estás comunicando. Hasta que llegues a conocer mejor a tu contraparte o la veas usar abreviaturas y argots, es mejor mantenerte alejado de todo este lenguaje. Si la otra persona no está familiarizada con esta clase de jerga, podrías confundirla. Por su parte, los emoticones son útiles para establecer el tono de una conversación, aunque será preferible que te apegues sólo a aquellos más conservadores —como una simple sonrisa J—.

Puedes recurrir a abreviaturas que resulten aceptables y comprensibles para ambos integrantes del chat, especialmente cuando ambas partes están dentro de una misma organización. Lo apropiado de su uso variará según las distintas culturas de las empresas, y también dependerá de la relación con la otra parte. En cualquier caso, procura siempre lucir profesional.

Escucha y presta atención

Usadas alternadamente y en forma apropiada, palabras como “ok”, “seguro”, “dale”, “genial”, te ayudarán a dar a entender a la otra persona que estás escuchando lo que dice. Asimismo, puedes usar frases como “te escucho”, “estoy escuchando, continúa por favor” o “Entiendo lo que dices”. Mantente alejado de guturales como “mmmmh” y “ah” para mostrar tu grado de atención; no parece muy profesional.

Siempre es atinado ser cooperativo durante el chat. Por ejemplo, si un cliente te hace una pregunta difícil, en lugar de responder “no tengo idea” o “me ha vencido”, di algo como: “Buena pregunta, Sr. Ricoletti. Espéreme un minuto y averiguaré”. Estas simples letritas podrían ayudarte a alcanzar un trato o, al menos, a convertirte en el representante de ventas preferido del Sr. Ricoletti.

Evita las sesiones de chat múltiple, especialmente mientras platicas con clientes o con tu jefe. En este sentido, podrías perder un punto importante en los mensajes de la otra persona o perder el hilo de la conversación.

No lo apures

Otorga a las personas el tiempo suficiente para responder. Enviar mensajes en forma constante y reiterada es una manera segura de hacer que te ignoren en el futuro. Las preguntas múltiples enviadas a un destinatario antes de darle la posibilidad de responder pueden parecerse más a un interrogatorio que a una conversación.

Cuidado con el humor

El humor es algo muy específico de cada cultura. En consecuencia, existe toda clase de diferencias personales y culturales entre personas de distintos lugares, de modo que lo que puede parecerte gracioso a ti podría resultar impertinente, estúpido, e incluso ofensivo a otros. Por ejemplo, LOL puede ser aceptable durante la sesión de chat con un colega. Tu jefe, sin embargo, podría tomárselo a mal porque está acostumbrado a ser más formal.

Conoce a tus compañeros de chat

Un chat de negocios puede ser una manera excelente de construir relaciones con colegas y clientes. No obstante, para sacar el mayor provecho de esa maravillosa herramienta, deberás ponerte a trabajar duro y de inmediato si no quieres quedarte atrás. En cualquier caso, aprende a conocer a tus clientes, jefes, y las preferencias de cada uno. Y si alguien se siente más a gusto con una llamada, entonces mejor levanta el teléfono.

Fuente: www.enplenitud.com

febrero 17, 2009 Publicado por | Actualidad, Líderes, Plug-in | , , , , | Dejar un comentario

I Can’t get no satisfaction (no tengo satisfaccion alguna)

depHoy en día no nos conformamos con nada, no podemos con lo que tenemos y aún queremos más. Y en esa vorágine sinfín no obtenemos ni una pizca de felicidad, porque ésta no está en los objetos, ni en el placer, ni en el dinero… ni siquiera en el sexo. Por eso, el título de su artículo  es tan cierto.

Y no hay que ir muy lejos para encontrarla; esta vez le tenemos varios artículos que seguramente le aumentarán su dosis de felicidad diaria:

Se feliz, no busques de más, conténtate  con  los post de radio contempo, porque recuérdate, ¡perdón!, acuérdate de lo que dice Borges: “No es necesario que busquemos la desdicha. Ella, de todos modos, nos encuentra”.

Fuente: www.algarabia.com

febrero 17, 2009 Publicado por | Actualidad, Armonía In&Out, Así es uno | , , | Dejar un comentario

Los hijos adolescentes de Hugh Hefner salen a la luz pública y hablan acerca de enfrentarse a su famoso apellido, los consejos sobre sexo que les ha dado su padre y cómo se harán cargo de Playboy cuando asuman el mando

los-hijos-de-playboy ¿Quien de nosotros no he “leído” una revista Playboy? Bueno como nadie dijo “yooo, nunca” Aquí les mostramos un aspecto nada conocido de este imperio del conejito. Los herederos de Hugh Hefner. Sus verdades, el mito, su forma de pensar, en fin, una entrevista muy interesante

1. ¿QUÉ SUCEDE CUANDO LA GENTE DESCUBRE QUE SE APELLIDAN HEFNER?

COOPER: Es al mismo tiempo una bendición y una carga. No es que no sea un tipo sociable, porque la verdad disfruto pasar el tiempo rodeado de gente. Pero cuando entro a algún lugar, siento que en cuanto los presentes descubran cómo me llamo, sin duda voy a ser juzgado, tanto negativa como positivamente. Por ejemplo, si hago algo mal o cometo algún error o me enojo con alguna persona, muchos pensarán que lo hago porque me siento superior a los demás. Pero no es el caso, aunque eso representa la molestia de apellidarme Hefner.

MARSTON: Siempre habrá alguien que piense que somos unos mocosos consentidos que se creen mucho, pero cuando alguien te prejuzga de esa forma resulta divertido tanto hacerlos cambiar de opinión como seguirles la corriente un poco. Pareciera que tenemos una especie de poder sobre las personas porque somos una especie de íconos, por lo menos por la herencia que corre por nuestra sangre, e incluso hay quienes están esperando que los guíes porque nos consideran algo así como unos líderes. Es divertido romper el molde y mantener un perfil muy bajo. Me gusta tanto seguir a otros como que otros me sigan.

2. AL HABER CRECIDO TANTO EN LA MANSIÓN COMO EN LA PUERTA DE AL LADO, VINO LA RESPONSABILIDAD DE HACER TRAVESURAS A LA ALTURA. CUÉNTENME ALGUNAS DE LAS MEJORES.

MARSTON: Siempre nos gustó hacer un poco de alboroto. Recuerdo una noche de películas, hace como diez años. Atamos un cordón casi invisible a una billetera de donde asomaba un billete falso de 100 dólares. Dejamos la cartera en medio del Salón Principal, por donde pasaba toda la gente. Nosotros nos ocultamos en el balcón y cuando alguien intentaba agarrar la cartera, nosotros tirábamos de ella. La gente se quedaba perpleja, pero volvían a intentarlo. Así los traíamos escaleras arriba hasta que se daban cuenta que todo era una broma.

COOPER: Nos metimos en muchísimos problemas cuando éramos más chicos. A veces, cuando otras compañías rentaban la propiedad para hacer fiestas, nosotros nos colábamos junto con nuestros amigos. Nadie lo sabía, pero utilizábamos camuflaje o ropa negra. Nos escondíamos entre los arbustos para no perdernos la acción y jugábamos con walkie-talkies. Nos burlábamos de la gente que había bebido demasiado. Imitábamos sonidos de aves y llamábamos su atención. También les disparábamos con rifles de aire. Yo decía por el walkie-talkie: “¿Ven a esa chica borracha del vestido rojo? ¡Dispárenle a la cuenta de tres! ¡Uno, dos…!”, y la chica gritaba, aterrada. Podíamos darnos el lujo de eludir las cámaras de seguridad porque sabíamos dónde estaban colocadas.

3. MARSTON, TÚ TIENES 18 Y ESTUDIAS LA UNIVERSIDAD. COOPER, TIENES 17 Y ESTÁS EN LA PREPARATORIA. MUCHOS HAN DE ASPIRAR A CONVERTIRSE EN SUS AMIGOS PARA ENTRAR EN LA CASA DE SU PAPÁ, EL SUEÑO HECHO REALIDAD DE CUALQUIER ADOLESCENTE. ¿CÓMO LIDIAN CON ESO?

MARSTON: Todo mundo menciona la Mansión, claro. Es un estereotipo. Piensan: “¡Oh, cielos! ¡Hay senos por todos lados! ¿Qué puede ser mejor que eso?”. Todo el mundo sueña con eso. No importa cuál sea su fantasía sexual, es lo que la Mansión Playboy representa para ellos. La verdad he descubierto que alguien me quiere utilizar cuando demuestra demasiada curiosidad. Una vez tuve un buen amigo al que traje a la Mansión e invitamos a algunas chicas. De pronto él empezó a caminar por todos lados, hablando de la casa como si hubiera vivido en ella. Poco a poco comprendí que la gente que te utiliza suele ser más retraída y es más difícil detectarla. Sin embargo, comienzas a acumular pistas sobre su comportamiento hasta que dices: “OK, ya entendí”.

COOPER: Cuando era más chico desarrollé un mecanismo de defensa. Me sentía incómodo cuando la gente me preguntaba por la Mansión. Ahora, cuando escucho cosas como “¡Esta propiedad está fuera de este mundo!”, no es más que una señal de que la gente no entiende nuestro estilo de vida. Sin embargo, cuando vienes aquí todos los días y comes aquí, comienzas a apreciar las cosas con normalidad. Alguien externo podría decir: “¡quiero ver a los monos!”, pero yo no. Yo prefiero ir a jugar boliche.

4. USTEDES, CHICOS, SUELEN ENTRAR Y SALIR DE LA MANSIÓN A TRAVÉS DE UNA PUERTA SECRETA EN LA PARED QUE CONECTA CON LA CASA A LA QUE SE MUDARON JUNTO CON SU MADRE HACE MÁS DE DIEZ AÑOS, CUANDO SUS PADRES SE SEPARARON. ¿QUÉ ES LO QUE PENSARON EN ESE MOMENTO?

COOPER: En ese momento no entendía lo que pasaba con el asunto de la separación. Yo tenía como seis años e iba en segundo grado, Marston estaba en tercero. Todo comenzó a aclararse cuando crecimos, pero de momento no supimos cómo reaccionar. Ahora nos damos cuenta de que las circunstancias en las que vivimos están fuera de lo común: nuestros padres están separados pero viven puerta con puerta. Tenemos una relación formidable con cada uno. ¿Qué más podemos pedir? Somos muy afortunados.

MARSTON: Corrimos con gran suerte. Ellos estarán conectados para siempre, no importa lo que suceda. No entiendo por qué no están divorciados, como mucha gente supone, ya que su relación no es para nada sexual y mi padre tiene montones de novias distintas. Supongo que le complace saber que tendrá para siempre a la mujer que tanto amó. Quizá tenga que ver con nosotros. Al final, las cosas no podrían estar mejor.

5. ¿CÓMO SE DIVIDEN SUS RESPONSABILIDADES COMO PADRES? ¿QUIÉN LLEVA LA VOZ MANDANTE?

COOPER: Cuando éramos pequeños y nos metíamos en problemas, ambos nos llamaban la atención. Papá hablaba seriamente con nosotros, mientras que mamá era quien nos castigaba. Nuestras charlas con él siempre han sido muy relajadas. Él cree que es mejor buscar un entendimiento que gritarnos. Él dice: “a ver, chicos, esto es lo que hicieron mal, veamos la forma de corregirlo”. Siempre he pensado que funciona bien, aunque no es un padre tan dedicado y eso ha sido algo que nos ha costado trabajo asimilar. A veces, ves a otros chicos yendo con sus padres a un juego de los Lakers y quisieras tener un poco más de eso.

MARSTON: Hemos ido a algunos partidos de los Lakers, pero quisiéramos ir a más. Sucede que mi padre es demasiado hogareño. No ha sido el mejor porque ha ido creciendo junto a su compañía y ahora está completamente involucrado en ella. Ha sido un padre un poco desapegado y eso le ha brindado cierta suspicacia para apreciar las cosas porque cuando tomas cierta distancia con las cosas que pasan, puedes ser mucho más imparcial. Por otro lado, mamá ha sido un poco como el saco de golpear. Hemos hecho lo que hemos querido con ella. Podríamos ser unos auténticos patanes y ella siempre ha estado ahí para nosotros. Es algo que no hemos conseguido con papá.

6. DURANTE LAS ÚLTIMAS CINCO DÉCADAS, MUCHOS CHAVOS HAN TENIDO QUE ESCONDER SUS PRECIADAS PLAYBOY DE SUS PADRES. EN EL CASO DE USTEDES, ¿QUÉ HAN TENIDO QUE ESCONDERLE A SUS PADRES?

COOPER: Por fortuna, hemos tenido una relación bastante abierta con ambos. Nunca hemos tenido que ocultarles nada. Quizá nuestro caso sea distinto, porque cuando traemos amigos a la casa de antemano ya estoy pensando: ¿dónde los meteré que no haya senos o fotografías de ellos? Para mí fue normal crecer rodeado de senos.

MARSTON: Pero también hay mucha diversión en los domingos de sol, cuando las playmates se broncean desnudas y juegan voleibol en topless. Mamá intentó que aquello se terminara cuando nosotros nacimos, pero después se volvió a hacer. Aunque se supone que no deberíamos andar por ahí cuando sucede.

7. ¿QUÉ ES LO QUE USTEDES CONSIDERAN QUE ES LA PORNOGRAFÍA?

COOPER: Odio que la gente diga que Playboy es pornografía, porque es un término peyorativo, que no se puede definir exactamente. Nadie sabe dónde comienza la pornografía. No me gusta que se relacione a la revista con ello.

MARSTON: No creo que Playboy sea porno. Me fastidia que lo piensen. Creo que es una salida muy fácil que inventó la derecha religiosa. Creo que la pornografía es definida de acuerdo con el gusto de quien mira. No es tan sencillo como definir el blanco y el negro. La palabra en sí misma apesta. Es un prejuicio creado por los más puritanos.

8. ¿CUÁL HA SIDO SU EXPERIENCIA MÁS SURREALISTA AL CONTEMPLAR FOTOS DE SU MADRE DESNUDA, O CUANDO SUS AMIGOS LAS HAN VISTO?

MARSTON: ¡Qué incómodo es para mí! Se trata de mi madre desnuda. Imagíname viendo la televisión junto con mis amigos y, encima de la televisión, una gran fotografía de mi mamá sin ropa. No quiero saber lo que ellos estarían pensando.

COOPER: Dejé de entrar a esa habitación, la biblioteca de la Mansión, por eso. Me sentía sumamente incómodo. Entraba solo, pero jamás con mis amigos. Es la habitación incómoda de la casa.

9. TÚ PAPÁ ES UN TIPO CON HÁBITOS. DESPUÉS DE SU SEPARACIÓN, ESTABLECIÓ QUE UNA VEZ A LA SEMANA HUBIERA UNA NOCHE FAMILIAR PARA FORTALECER LA UNIÓN ENTRE TODOS. ¿CÓMO HAN CAMBIADO ESAS REUNIONES CON EL PASO DE LOS AÑOS?

playboyCOOPER: Las reuniones comenzaron hace como cuatro años. Al principio nos sentábamos a mirar episodios de Los Simpson, South Park y Family Guy. A veces jugábamos juegos de mesa, que a Marston le gustan más que a mí, y cenábamos juntos. Pero llegas a un momento en la adolescencia en que ya no disfrutas pasar tanto tiempo con tus padres. No es que te vuelvas rebelde, pero tu prioridad se vuelven tus amigos. Creo que fue muy duro para papá. Comenzamos a fallarle y, sí, reconozco que fue nuestro error no hacer un esfuerzo por estar ahí.

MARSTON: Si pudiera regresar el tiempo, no dejaría de ir a las reuniones familiares. Te cae el veinte cuando creces. No creo que entendiéramos cómo le afectó a papá que dejáramos de ir a las reuniones, e incluso cómo nos pegó emocionalmente a nosotros. Recuerdo que jugábamos mucho a un juego de mesa llamado Lo siento, ¿qué mejor metáfora podría haber?

10. ¿EN QUÉ SON MEJORES QUE SU PAPÁ?

MARSTON: (Risas) En muchas cosas. Soy mejor que él en videojuegos, también lo supero en backgammon, lo que lo saca de sus casillas. Cada vez que le doy una paliza, está punto de llorar. Seguramente, se va a enojar cuando lea esto. También soy mejor que él en los deportes. Iba a decir que bailando, pero algo ha pasado últimamente, me he robado sus pasos. Es muy bueno bailando porque sus movimientos son pésimos. Sin querer, es muy moderno. Es un fenómeno de las discotecas venido de otro planeta.

COOPER: Trato de imitar lo mejor que puedo sus pasos de baile. Es mucho más que llevar el ritmo, cuando mi padre está bailando parece decir: “¿qué hay de nuevo, nena?”. No parece tener una idea acerca de cómo moverse, parece que le están dando ataques, sus codos están fuera de control. Pero las chicas se vuelven locas. A mí me daría pena, pero a él no, porque con eso consigue lo que quiere. Nadie baila como mi papá.

11. HABLEMOS DE GENÉTICA. A ÉL LE GUSTA DECIR QUE USTEDES TIENEN MUCHO DE ÉL, ¿ESTO ES CIERTO?

MARSTON: Creo que ambos tenemos un poco de papá y mamá. Ella tiene una personalidad muy fuerte y mi hermano y yo también. Ella es asertiva y nosotros también, bastante, aunque intentamos ser mucho más diplomáticos. A mí me apena compararme con mi padre, pero sé que a él le gusta. Me gusta escribir. Cuando algo me interesa, lo llevo a cabo, que es un poco la actitud con la que él creó Playboy. Cooper tiene un poco más del lado salvaje de papá. Seguramente irá a muchas fiestas.

COOPER: Heredamos mucho de él, aunque pasamos más tiempo con mamá que con papá. Independientemente del parecido físico, somos más abiertos y no tan cautos como mamá. Marston, como papá, está muy interesado en todo lo que tiene que ver con derechos humanos. Es muy disciplinado y una persona en la que puedes confiar plenamente, igual que mi papá. Sin embargo, cuando mi papá era niño estaba involucrado en el cine, le gustaba dibujar y escribir, como a mí. Cuando tenía 11 o 12 años, publiqué un periodiquito llamado The Cooper Times y dejé copias en las puertas de todos los que vivían en la Mansión. Yo no sabía, pero mi papá hacía lo mismo cuando era chico, en su vecindario en Chicago.

12. ¿QUÉ HA SIDO LO MÁS DESTACADO QUE HAN HECHO EN EL CINE, COMO HERMANOS HEFNER?

MARSTON: Una de nuestras mejores cintas, que hice cuando yo también hacía películas, antes de que Cooper se interesara, se llamaba La Mansión. No tenía argumento. Sólo dimos una vuelta por la propiedad, grabando. Yo perseguía a mi hermano y a su cómplice y los grababa haciendo cosas en diferentes puntos de la casa.

COOPER: Así han sido nuestras películas: sketches bobos. También hicimos un videomusical junto a Austin, uno de nuestros amigos, algo así como una fonomímica de la canción “Miss Murder”, de AFI. En él, puedes ver fotos de mi papá como fondo. Logramos cerca de 200 mil visitas en YouTube.

13. ¿QUIÉN DE LOS DOS SERÁ MÁS PROCLIVE A TENER VARIAS NOVIAS?

MARSTON: Yo no. No puedo imaginar algo parecido.

COOPER: Tampoco yo. No creo que sea algo bueno. Se supone que uno sale con una chica para lograr una conexión con ella. Mi mamá me ha hablado acerca de tener una especie de puerta corrediza en el corazón –una chica entre y una sale– y lo mal que está hacer eso. Ella me ha subrayado que tenga sólo una novia a la vez.

14. SU PAPÁ PERDIÓ LA VIRGINIDAD EN SUS AÑOS DE UNIVERSIDAD, PERO ES DIFERENTE PARA LOS CHAVOS DE HOY EN DÍA. ¿CÓMO ESTÁN USTEDES EN ESOS TERRENOS? ¿SU PAPÁ LES HA DADO ALGÚN CONSEJO AL RESPECTO?

COOPER: Ambos estamos del otro lado. En realidad, yo crucé primero la línea. Mi papá dijo: “si lo van a hacer, asegúrense de que los sentimientos con la chica sean mutuos y practiquen sexo seguro”. Y así fue.

MARSTON: Sí, estamos del otro lado. Es el tipo de cosas que planeas durante mucho tiempo y cuando estás ahí, dices: “¡por fin! ¡Esta es la quintaesencia que definirá el resto de mi vida” y entonces… no es así.

15. A ESTAS ALTURAS DE SU VIDA, ¿QUÉ TANTO SE DIVIERTEN EN LA MANSIÓN?

MARSTON: La fiesta de Halloween es muy divertida porque la Casa Encantada que se monta en la cancha de tenis es muy impresionante. Puse en ella las cosas más atemorizantes y la gente se encoge de miedo. También me agrada bailar en las fiestas. Sin embargo, también está el viejo tío Joe, quien está encargado de la seguridad y a quien conozco de toda mi vida, que no me quita los ojos cuando estoy coqueteando con alguna chica. Es rudo.

COOPER: ¡Ya lo creo! Además, el departamento de video graba todo lo que sucede durantes las fiestas. Es como si, hum, mi mamá pudiera vernos todo el tiempo, porque hay toda un ejército de espías a su servicio, porque es la gente con quien crecimos. Es como preocuparnos por las fotos incriminatorias que nos tomarán. La casa nunca deja de vigilar.

16. ASÍ QUE LA VIDA COTIDIANA EN LA MANSIÓN NO ES MUY DISTINTA A LA VIDA EN LA CASA BLANCA, SON AL MISMO TIEMPO LUGARES DONDE VIVIR Y UN CONTINUO AJETREO.

MARSTON: Mi mamá siempre se encarga de recordarnos que esto es más parte de una corporación que un hogar. A menudo nos dice: “¿Saben cuánto debe pagar su padre por estas habitaciones?”. Pero la verdad es que aquí crecí y quiero mucho a la gente que trabaja en la Mansión. Son todos muy agradables e interesantes: la gente de la oficina, los mayordomos, la gente de seguridad, con quienes hemos tenido nuestras diferencias pero a final de cuentas nos llevamos bastante bien. Incluso el hecho de que nos sorprendan haciendo fechorías –si es que nos sorprenden– es divertido.

COOPER: La mayor parte de las veces se enojan con nosotros porque hacemos cosas que no deberíamos. Otra veces ni siquiera sabemos por qué nos sorprendieron. Es divertido. Cuando teníamos ocho o nueve años, cuando no entendíamos lo que era el sexo y los desnudos, había Playboy TV en el cuarto de juegos. Para asustar a nuestros amigos lo sintonizamos como cinco segundos y después lo quitamos. Recuerdo que era el canal 10. Entonces, cuando quisimos hacerlo de nueva cuenta, hasta contamos: “Una, dos, ¡tres!”, y de repente, la televisión saltó del canal 9 al 11. Nunca supimos qué pasó, si fue obra de mamá o si los guardias de seguridad lo bloquearon.

17. SUS FECHAS DE NACIMIENTO TIENEN UNA SUERTE DE MAGIA MATEMÁTICA. MARSTON, COMO SU PADRE, NACIÓ EL 9 DE ABRIL Y COOPER EL 4 DE SEPTIEMBRE, QUE SIMBOLIZA, EL EQUIVALENTE NUMÉRICO INVERSO EL UNO DEL OTRO, 9/4 Y 4/9, ¿QUÉ CREES QUE ESO SIGNIFIQUE?

MARSTON: Creo que significa que nacimos para coexistir en perfecta armonía y en el futuro trabajaremos en un mismo equipo. Lo que más valoro es lo bien que nos alimentamos el uno al otro en un contexto social. Aunque tenemos gustos distintos, siempre decimos que seremos un gran equipo cuando crezcamos.

COOPER: Creo que el asunto de nuestras fechas de nacimiento es irónico. De hecho, mi mamá y mi abuela son 8/6 y 6/8, respectivamente. Pero bueno, un ejemplo de lo bien que trabajamos en equipo: hace poco estuvimos en Barcelona, donde la edad para beber es más abajo que en los Estados Unidos y tomar vino durante la cena es visto como algo bastante normal. Estábamos cenando con unos amigos y yo bebí un vaso de vino, pero quería uno más. Le dije a la chica que estaba a mi lado que mirara mi reloj porque le iba a enseñar un truco de magia. Eran las 10:45 y yo dije: “voy a hacer que este reloj marque las 12”. Mientras ella veía mi reloj, Marston se robó su vaso de vino y me lo dio. El reloj nunca marcó las…

MARSTON: ¡Pero ella nunca se dio cuenta! Magia de hermanos.

18. ¿SE IMAGINAN DIRIGIENDO PLAYBOY ALGÚN DÍA?

MARSTON: Para serte honesto, me gustaría primero dedicarme a mis cosas. Pero si a la compañía le urgiera que yo me involucrara, lo pensaría. Nuestra hermana, Christie, está muy dedicada al negocio en este momento. Ella es fabulosa, la amo. Pero a mí me gustaría cambiar un poco la dirección. En los 60, tuvimos a muchos luchadores a favor de los derechos humanos realizando entrevistas y escribiendo artículos para la revista. La lucha continúa allá afuera. Quizá el movimiento a favor de los derechos civiles no sea tan grande en este momento, pero creo que podemos hacer más artículos que hagan pensar a la gente, sobre temas que a otros atemoriza tocar, y seguir a los grandes líderes.

COOPER: Yo sí quiero involucrarme con la compañía. La encuentro muy interesante y además, me gustan los negocios. Creo que todo debe cambiar y Playboy no debe ser la excepción. Si tuviera que dar mi opinión sobre los contenidos, me agradaría que las chicas fueran presentadas como en los 50 y 60, con mucha más clase. A Playboy le hace falta un espíritu retro.

19. ¿SE IMAGINAN HACIENDO DE LA MANSIÓN SU PRINCIPAL RESIDENCIA?

MARSTON: No. Me gustaría más una casa mucho más sencilla en el campo, con una esposa, un perro y una hermosa vista. Eso me haría mucho más feliz.

COOPER: ¿De verdad? Creo que yo sí lo haría. Me gusta mucho la Mansión. Me fascinan Los Ángeles y, si pudiera vivir ahí, querría una propiedad grande. Creo que la Mansión es cómoda y la siento como mi casa. Me gustaría vivir aquí.

20. BIEN, COMO PRÍNCIPES QUE SON DEL REINO, ¿POR QUÉ NO COMPARTEN CON NOSOTROS ALGUNOS CONSEJOS PARA DISFRUTAR DE LA LEGENDARIA PISCINA EN LA GRUTA?

MARSTON: La Gruta es uno de los sitios más extraños de la casa, casi como entrar en la dimensión desconocida. Hay algo mágico en ella, quizá porque es muy sexy y te hace sentir como un casanova. En ese lugar, las mujeres se ponen románticas. Sin embargo, un día después de una gran fiesta, es común que un tampón aparezca flotando de quién sabe dónde y ahí es donde se acaba el romanticismo.

COOPER: Es muy cierto. Después de una fiesta el agua queda bastante turbia y no quisieras acercarte a ella, aunque de inmediato la drenan. Es por eso que no asusta nadar dentro de ella. El equipo de limpieza entra en ella con trajes de buzo y máscaras de oxígeno. La oxigenan, la llenan de cloro al grado de que cuando te metes te arden los ojos. Se tardan horas, pero queda muy limpia, gracias a Dios.

Fuente: www.playboy.com.mx

febrero 17, 2009 Publicado por | Actualidad, Líderes | , , , , | Dejar un comentario

Disney: el maestro del embrujo. Para nuestros padres, abuelos, contemporáneos y descendientes, las películas de los Estudios Disney constituyen un referente obligado que ha servido para ilustrar nuestras vidas pero, sobre todo, nuestra infancia‏

disneyNo obstante, detrás de las bellas historias de animales y princesas subyacen otras poco conocidas y ciertos claroscuros. En este artículo revisaremos algunos aspectos insospechados del patriarca Walt, creador del imperio Disney y de su legado, bastante desmitificado en el presente, pero no por ello menos atrayente.

Nacimiento en la tierra de las promesas

Es indiscutible que todos hemos crecido con ellas, casi todos contamos, al menos, con una entre nuestras favoritas y podemos mencionar detalles que marcaron positiva o negativamente nuestra infancia. Me refiero, desde luego, a las películas de Disney, muchas de ellas cuestionadas en el presente, pero que, sin excepción, continúan seduciendo a niños y adultos por igual. Sin embargo, a pesar de la aparente dulzura, es evidente que su lectura, a la luz de los años, arroja resultados no tan positivos.

Walter Elias Disney nació el 5 de diciembre de 1901 en Chicago, en el seno de una familia un tanto conflictiva —su padre era un hombre sumamente violento y, al contrario de su hijo, era decididamente torpe para los negocios—. La época en la que el pequeño Disney creció se caracterizó por la esperanza en el poderío estadounidense promovida por Theodore Roosevelt, presidente que asumió el poder justamente en 1901 y que era un fiel creyente de que el trabajo duro, el progreso y el liderazgo eran inherentes al modo de vida estadounidense —repertorio de ideas conocido como Square Deal—. Según esta concepción, el teléfono, la aviación y, por supuesto, la industria fílmica sólo podían ser resultado del ingenio yanqui y estaban dispuestos a que cada estadounidense los disfrutara e hiciera ostentación de ellos.

En su juventud, Disney se trasladó a Missouri, un lugar donde su trabajo se vería fuertemente influenciado por la riqueza multicultural que ahí se concentraba: franceses, irlandeses, ingleses, afroamericanos y muchos alemanes —se editaban a la sazón cerca de 19 periódicos en lengua germana—, lo que hizo vislumbrar al inteligente joven el potencial de los cuentos de hadas que formaban parte de la tradición narrativa de los inmigrantes establecidos en la región. De hecho, Cenicienta, El sastrecillo valiente, La bella durmiente y Blanca Nieves y los siete enanosfueron todos relatos de cuño alemán, los que, visiblemente alterados por los animadores de la casa Disney, se convirtieron en éxitos mediáticos que reforzaron la ideología del magnate Walt.

La Alicia que pocos conocen

Mucho se ha escrito acerca de los inicios de la carrera de Walt Disney. De hecho, los fanáticos de las caricaturas identifican este periodo con el antecesor de Mickey, el conejo Oswald, notablemente parecido al roedor símbolo del capitalismo.

En 1919, nada parecía indicar que el novel caricaturista recién emigrado a Kansas tuviera dotes sobresalientes. Sin embargo, gracias al auge de los carteles que mostraban escenas casi idílicas de la vida cotidiana del ciudadano común, las cuales se vendían como pan caliente y empezaron a formar parte del imaginario estadounidense, se pudo reconocer el talento de Disney, al que Norman Rockwell le dedicó una de sus obras con la siguiente inscripción: «Para Walt Disney, uno de los artistas realmente grandes, de un admirador».

Más sorprendente resulta escarbar en el pasado de Disney y comprobar en etapas tempranas su obsesión por el detalle, al igual que su enorme capacidad de mezclar recursos —ésta, por cierto, muy adelantada a su época.

Así, a principios de la década de 1920, Walt, en sociedad con su hermano Roy, produjo la serie Alice Comedies, con la que deseaba superar el fracaso económico de su primera versión de Alicia en el país de las maravillas,  que lo había dejado deprimido y en bancarrota. El carácter innovador de las aventuras de una pequeña y vivaz rubia de rostro angelical determinó que el futuro de Disney estuviera en California.

A más de 80 años de realizada esta serie, no deja de llamar la atención lo novedoso de la técnica: la protagonista, Alicia, de enormes caireles rubios —muy a la Mary Pickford—, es una niña real que interactúa con una serie de criaturas animadas. Para lograr tal efecto, la protagonista, Virgina Davis —quien este año cumplirá 90 inviernos—, debía moverse en un escenario blanco, donde era retratada cuadro por cuadro, y la película resultante se empataba con la animación. El éxito del procedimiento empleado por Disney dio para 57 historias. Después, el singular animador centraría su atención en los animales y creó al novedoso conejo Oswald. Lo demás, ya es historia.

Un lado tan oscuro como la tinta

Si bien es cierto que el joven Walt poseía un instinto único para los negocios y una visión excepcional para el entretenimiento, mismos que pudo desarrollar a sus anchas en Hollywood, también es real que muchas de sus taras y contradicciones han trascendido a lo largo de los años, opacando la leyenda del self-made man que por décadas se difundió: era un hombre moralista, aunque no un devoto esposo, pues gustaba de considerarse soltero incluso años después de haber contraído nupcias; solía dar un trato paternal y casi déspota a sus empleados, algunos de ellos de gran valía y que pusieron en un predicamento a su patrón. Disney era, además, un magnate receloso de los sistemas políticos y, sobre todo, de la mayor amenaza que se cernía sobre el mundo libre y su imperio económico: el comunismo.

Pero casi ningún aspecto resulta tan criticable para los detractores de Disney como su recalcitrante puritanismo, perceptible en el mismo parentesco que los animalitos guardan entre sí en sus historias. En los años 70 circuló en las universidades latinoamericanas con bastante energía el libro Para leer al pato Donald, escrito por los intelectuales franceses Armand Mattelart y Ariel Dorfman, en el cual cuestionaban y criticaban los relatos protagonizados por el neurótico palmípedo, y subrayaban que Disney no reflejaba más que los afanes hipócritas de una empresa empeñada en despojar de todo asomo de sexualidad a los personajes creados por ella misma y difundidos a través de sus historietas. De ahí que, por ejemplo, Donald tuviera tres sobrinos, una eterna novia y, a su vez, un tío archimillonario, pero ningún padre a la vista.

Entre todas las críticas que pesan sobre el trabajo de Disney, parecen ser una constante a lo largo de las décadas las que se refieren a la poca o nula fidelidad que en ocasiones guardan sus relatos respecto a las historias originales que les sirvieron como inspiración. Sirva de ejemplo La sirenita (1989), relato de la pluma de Hans Christian Andersen que en las manos de Disney perdió todo el sentido trágico que el autor danés le había impreso. El final propuesto por los hollywoodenses estudios despojó al personaje principal de sus sublimes intenciones y, en cambio, lo condujo al happy ending tradicional. No podía ser de otra manera, pues los dioses de la animación tenían una misión para la pelirroja Ariel, que en adelante sería una de las «princesas» más redituables de la casa.

Pero, qué podían importar semejantes descalificaciones al «brujo» de la creatividad y las ganancias, cuando nuevos éxitos estaban en puerta. Una vez posicionada su casa productora como una verdadera fábrica de sueños, sólo faltaba darle materialidad a esa industria para vender la ilusión completa: por largos años, el magnate de la animación había acariciado la idea de un lugar para familias, un magical park que, por supuesto, tuviera todos los elementos fantásticos de sus historias y personajes. La II Guerra Mundial puso en espera tan ambiciosos planes, pero no pudo enterrarlos.

El sitio, que desde luego privilegiaría en su nombre a su todopoderoso creador, Disneyland, comenzó a construirse en julio de 1954 en Anaheim, California, y fue inaugurado oficialmente un año después, el 17 de julio, en medio de una gran expectación alimentada ferozmente por los medios estadounidenses.

Así, tal como Mickey no pudo detener la marcha de las escobas que inundaban la habitación de El aprendiz de brujo, en aquella Fantasía de 1940, Walt Disney fundó un poderoso reino de diversiones cuyas ramificaciones se extienden a Francia y Japón, y que seguramente continuará creciendo sin que sus oponentes puedan impedirlo.

Con su fallecimiento, en 1966, a causa de cáncer de pulmón, los estudios atravesaron largos años de crisis que incluyeron fracasos taquilleros y películas prescindibles, las cuales, sin embargo, a la luz de los años pueden contemplarse como enormes logros artísticos; ejemplos de esto son Bernardo y Bianca (1977) y El zorro y el sabueso (1981). El bache pareció superarse en 1989, cuando se revitalizó la producción fílmica con La sirenita; en 1994, con El Rey León, alcanzó la cima nuevamente. Desde entonces, y gracias a la ayuda de Steve Jobs, de Pixar Animation Studios, la cadena de taquillazos —y deformaciones de las historias originales— ha continuado sin trazas de perder fuerza.

Pero, ¿qué es finalmente la casa Disney sino una industria cultural, en el sentido más amplio? Nadie mejor para demostrarlo que un brujo, cuyos aprendices difícilmente superarán su ejemplo.

Fuente: www.algarabia.com

febrero 17, 2009 Publicado por | Actualidad, Líderes | , , , , | 3 comentarios

   

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