¿Qué es eso del karma? Se ha hablado mucho del Karma y generalmente se hace referencia a él como una suerte de castigo. Nos acordamos del Karma cuando sucesos desagradables nos acontecen. ¿Pero qué es…?
Hablar de Karma en términos de castigo es parte de la tradición judeo-cristiana de comprender a Dios como ese que castiga ante nuestros actos de “pecado”. Es hablar del dios barbado que está mirando para enseñarnos a través del sufrimiento infringido caprichosamente por él. Nada más errado que eso. La palabra Karma tiene su traducción del Sánscrito en acción y reacción. Concepto del que también habla la Física por ejemplo.
A toda acción corresponde una reacción y esto es comprobable día a día en nuestra vida cotidiana. ¿Cómo? Por ejemplo: cuando más nos enojamos con el entorno, cuanto más nos resentimos con los otros por culparlos de nuestros fracasos, nos encontraremos día a día con gente que nos maltrate.
Cuanto mayor comprensión tenemos hacia nosotros y los demás, nos relacionaremos con gente más amable y comprensiva.
Si nos corremos hacia otra área tomando otro ejemplo como es tirar una piedra a un lago, éste no es indiferente a esa piedra, se producen en el agua movimientos ondulatorios expansivos en el lugar en el que la piedra cayó, se produce una reacción.
Todo lo que hacemos, pensamos,(acción) tiene una reacción de igual intensidad.
Solo basta que cada uno mire a su alrededor y lo comprobará.
Esta Ley de Acción y Reacción es la que se comprende acabadamente a través de la Terapia de Vidas Pasadas.
No importa que alguien crea o no en la reencarnación. Cuando se hace el trabajo “eso” aparece, ¿y que vemos?:
Aquellos problemas, dificultades, fracasos , repeticiones que vivimos hoy se deben a “lecciones de vida” no aprendidas vida tras vida.
Así como en esta vida siempre repetimos el mismo vínculo con parejas, con amigos, en el trabajo, a pesar de tratarse diferentes personas, es porque eso no resuelto en esa área se repite vida tras vida y es lo que debemos resolver comprendiendo hasta sus últimas raíces ese conflicto.
Cada vida que vivimos es una nueva oportunidad para hacer nuestra tarea y evolucionar, si no lo logramos, involucionamos.
Si en un auto se rompe la biela, por ejemplo, y lo dejamos sin arreglar, a la larga se irá rompiendo otra pieza y luego otra y así hasta que nada del motor ya servirá (involución).
En una Terapia de Vidas Pasadas se comprende, lo que se arrastra sin resolver y que es lo mismo que padecemos ahora, el karma individual, cual fue la causa del conflicto, donde cada uno se quedó estancado por no haber comprendido ó por haber sufrido un trauma sino también es determinante, comprendemos también y fundamentalmente el sentido de la vida, el para qué y nos respondemos a las preguntas fundamentales ¿de donde venimos y a donde vamos?
El Karma también es “crédito” adquirido. A mayor evolución, menos dificultades habrá que atravesar y Valores más Elevados guiarán nuestra vida.
Miremos un ejemplo de karma de país e individual: todos quienes vivimos en este país estamos gobernados por el mismo presidente, el mismo ministro de economía, y sin embargo y a pesar de esto, hay gente que gana mucho dinero (no me refiero s ls corrupción, eso es para otro tema) gente que gana algo de dinero y gente que no gana nada de dinero. Ante la misma situación cada persona independientemente de su nivel socioeconómico, da una respuesta diferente. ¿Cómo es eso? ¿Cómo se explica?
Precisamente la Ley del Karma da luz a esta pregunta que no se responde desde lo general, sino desde cada vida, cada ser humano responde en forma diferente a los mismos estímulos externos.
Asi como hay un Karma individual hay un karma de país, de ciudad, un karma de familia, hilos que teje El Creador armando el escenario sobre el que cada uno hará su aprendizaje.
Fijense en un hecho tan común hoy en nuestro país: mucha gente emigra sin embargo a pesar de que todos van a países con más posibilidades de trabajo y desarrollo, no a todos los que se van les va bien. A muchos les va igual que como les iba acá. Es porque no han resuelto aún el Karma que los ligó a este país y por el que vivieron o nacieron acá. El conflicto con “ganar” sigue presente y eso se repetirá a menos que quien decida irse tenga muy claro que lo lleva.
Otras personas se alejan de este país por un problema afectivo con la idea de que en otro lado se relacionará mejor, y a la a larga rearma sus lazos familiares con otros personajes. Sólo puede haber modificación si alguien al menos se da cuenta de como es el laberinto de su vida.
Con todo lo explicado ¿qué relación hay entre Terapia de Vidas Pasadas y Karma? Precisamente, la Terapia de Vidas Pasadas es una herramienta terapéutica eficaz porque cada uno comprende y vive las causas de las
repeticiones, comprende su Karma . Por otro lado y fundamental por cierto, es que la Terapia de Vidas Pasadas nos acerca a cada uno a la Verdadera Esencia del Ser. Se comprende el sentido de la vida como Pasos del Alma que puede evolucionar más tarde o más temprano. Eso depende del libre albedrío que tenemos como hijos de la Creación.
Lejos de ser un concepto religioso (con minúscula), el Karma, la Terapia de Vidas Pasadas, son herramientas milenarias que nos acercan a la Re-Ligión, al Re Ligare cada uno con su verdadero ser.
Le queda a cada persona la responsabilidad de hacer Su Vida plena con Su Sentido o quedarse en el terreno de la sospecha del sentido sin indagar su Ser.
Fuente: www.enplenitud.com
¿Por qué la moda es más que moda? Vestirse o, mejor dicho, arreglarse, es una actitud propia del ser humano: existen sociedades desnudas, pero no desarregladas
Vestirse o, mejor dicho, arreglarse, es una actitud propia del ser humano: existen sociedades desnudas, pero no desarregladas. A través del atuendo y las joyas se afirma una intención estética y de socialización, porque vernos atractivos y diferenciarnos son elementos que juegan un rol fundamental en la motivación para elegir prendas cada día. Es decir, en conjunto enmarcan el cuerpo en un contexto social: no solemos confeccionar nuestra ropa, sino comprarla, y esto no lo hacemos pasivamente, sino que seleccionamos y combinamos lo que deseamos para modificar nuestra apariencia, expresarnos, pertenecer o diferenciarnos.
El vestido hace que el cuerpo se convierta en un texto interpretable, porque, como decía James Laver, nunca se trata de una frivolidad: siempre significa algo, aunque ese «algo» en gran medida sea inconsciente. Es parte de un mensaje corporal que expresa valores sobre varios conceptos, entre otros:
• género: hombre, mujer, homosexual, travestido.
• edad: joven, señora, viejo conforme con su edad, viejo que se siente adolescente, viejita aburrida.
• ocupación: policía, médico, secretaria, albañil, ejecutivo, ama de casa, mamá —recordar los famosos mom jeans.
• posición económica: bolsa del mercado; bolsa de moda, pero pirata; la misma bolsa, pero original Louis Vuitton; y, más aún, ¿cómo saber si la bolsa es pirata?
• rol productivo: los puños blancos de la camisa indican que una persona hace trabajo intelectual y no emplea las manos, mientras que, como el ama de casa no tiene una ocupación productivamente relevante, carece de «uniforme», pero se viste como tal.
• estilo de vida: los tenis Puma de quien se va de fin de semana, el traje del oficinista o el delantal de la señora que asume la cocina como «su» lugar de pertenencia.
• posición política —en algunos casos—: los «camisas negras» italianos que indicaban con ese color su adhesión al fascismo.
• pertenencia étnica: indígena, negro, pachuco.
• convicción espiritual: sacerdote, darketo, musulmán.
De manera adicional, el vestido organiza las experiencias sociales: una misma persona se ataviará de manera radicalmente distinta para presentarse en su trabajo, en una boda o en un viaje de descanso. Según Umberto Eco, quien usa corbata no puede negar que quiere mandar un mensaje, porque un autoanálisis breve revela que, en nuestro vestido, lo que sirve estrictamente para cubrir no supera la mitad. El resto, como las solapas, el cinturón, los tacones, el dobladillo y la joyería están ahí porque «comunican» algo.
Dado que en Occidente no nos presentamos en sociedad desnudos, el atuendo bien puede considerarse nuestra condición primaria. Y dentro de este contexto hay un elemento que caracteriza la forma como nos arreglamos: la moda.
Un poco de historia
La moda no se produce en todas las épocas ni en todas las civilizaciones. Tiene un inicio localizable, que va de la mano del nacimiento del mundo moderno occidental. En efecto, en la prehistoria, el hombre vestía con pieles. Desde épocas remotas y hasta el siglo XIV, la gente hacía su ropa en casa y la forma de vestir no cambió casi nada. De pronto, varios factores llevaron al nacimiento de ese sistema de producción y difusión de lo efímero: la aparición de plebeyos ricos —burgueses— que usaron su imagen para distinguirse, el aumento del comercio en las ciudades, la posibilidad de ascender socialmente, la especialización del gremio de sastres y la afirmación de una nueva conciencia individual, entre otros. Y muy lejos del blusón medieval amplio, del siglo XIV, el atuendo masculino incorporó una especie de mallas ajustadas y el jubón se estrechó en el talle, pero se abombó en el pecho, lo que estableció la figura masculina dividida en dos, que impera hasta hoy.
Así, desde hace 700 años, el mundo ha vivido bajo un régimen que implica la obligación no escrita de vestirse «a la moda»: conforme a reglas que cambian en periodos breves, cada vez más cortos, y se basan en el gusto por lo «nuevo». Como se trata de un sistema de regulación y presión social, la sanción por transgredir lo que se considera «el vestido adecuado» es la de sufrir la burla o el rechazo social. Baste pensar lo que ocurriría si un presidente luciera shorts al dar un informe ante los diputados. Sin embargo, la moda también representa un nuevo espacio liberador para presentar el «yo privado».
Mucho más que tela
Esta nueva forma de expresión social reforzó la función comunicativa del vestido: lo hizo «servir», ante todo, como un signo cambiante de comunicación, que diferencia e identifica a quien lo porta… y que hay que aprender a leer. La relativa democracia de los cuerpos desnudos, tan iguales entre sí, desaparece cuando la moda interviene, porque, como dice Virginia Woolf en su Orlando, «cambia nuestra visión del mundo y la visión que el mundo tiene de nosotros». Es decir, ya sea que una persona lleve la última tendencia de París o que decida usar lo que sus papás vestían, controla lo que dicen, esperan y opinan de ella los demás.
Así, el énfasis incesante en el despilfarro y el cambio de diseño trascienden la superficialidad. A partir del largo de la falda, la altura del escote, lo ajustado de la cintura, los colores y cortes de las prendas, la moda revela las ideas de una época, la forma en que una sociedad se ve a sí misma en un momento específico. Por eso es atinada la ya clásica reflexión de James Laver, cuando dice que una tendencia o prenda es indecente diez años antes de que llegue a las tiendas, un año antes es audaz, un año después es desaliñada, diez años después es espantosa, 20 años después es ridícula, 30 años más tarde es divertida, 70 años después es encantadora, cien años después es romántica y 150 años después es hermosa. Sin duda, es una fotografía tan nítida de un momento y un grupo humano que sólo se entiende cabalmente en su circunstancia específica.
El espejo más actual
De esa misma forma, la moda de hoy toma la esencia de nuestro tiempo y la plasma en tendencias que revelan principios de fondo. ¿De qué manera?
1. subraya lo relativo: ya no hay «un» foco de moda, sino muchos, todos importantes: los negros del Bronx, el show-business, la calle, la pasarela, los gays, las «antimodas»…
2. desculpabiliza el consumo: asume una lógica capitalista basada en la seducción del aparador, la modelo o el anuncio.
3. es globalizada a morir: se asume como positivo y deseable que en las tiendas se vendan prendas con etiqueta china, inglesa o colombiana —y cada vez más accesibles y baratas, aunque también desechables: nuestras abuelas no tenían en su ropero tantas prendas como nosotros en nuestros clósets… ¡y lo que su ropa duraba!
4. se centra en la imagen, pero ésta carece de sentido, es un mero objeto de consumo: puedo comprar una prenda hippie o punk sin saber qué significaron en su época.
5. desea el cambio per se: el amor por la novedad es el eje rector, lo que implica relegar a segundo plano la tradición y la permanencia.
6. está dominada por la tecnología: con telas inteligentes que se secan solas, se autocalientan, cambian de color o se iluminan.
7. exalta la individualidad, la comodidad y el placer como valores primordiales: rinde culto a la juventud y a los principios ligados a ésta.
8. busca y encuentra nuevos mercados a los cuales dirigir sus productos: las mujeres de más de 40 años, los niños fashion, los hombres, en general, y los metrosexuales en particular.
Por todo lo anterior, quienes analizamos las tendencias repetimos como un mantra la frase atribuida a Honorato de Balzac: «Es tonto ver sólo moda en la moda». Sin duda, es mucho, mucho más.
La moda en occidente: un cronograma
S. XIV. varios factores llevan al nacimiento de un sistema de cambio constante en el vestido de las clases pudientes: la apariencia de ambos sexos es alargada, los zapatos son puntiagudos —de hasta 45 centímetros de largo.
S. XV. el atuendo adopta una línea ancha. Para lograrla se usan zapatos de punta cuadrada; los hombres rellenan sus ropas con heno, mientras las mujeres llevan prendas que se abultan en el vientre con el fin de parecer permanentemente embarazadas.
S. XVI. la moda es más uniforme: el atuendo es exagerado y se sostiene con cojinetes; muchas damas usan chapines —plataformas de hasta 70 centímetros de alto—; las mangas son intercambiables, para modificar fácilmente la imagen.
S. XVII. el vestido aristocrático de ambos sexos incluye gorguera —cuello circular, blanco y ancho—; la moda masculina incluye moños, encajes, tacones; la calvicie de Luis XVIII pone de moda las pelucas, símbolo de estatus.
S. XVIII. el corsé y el miriñaque —armazón de metal que ensancha la falda— idealizan el cuerpo femenino ancho, símbolo de fecundidad; las «muñecas de moda» diseminan las nuevas tendencias; el hombre usa casacas, pelucas y postizos.
S. XIX. el hombre renuncia a la extravagancia y adopta el traje sobrio, con sombrero de copa y bastón. La moda se vuelve dominio femenino, obligación pero también derecho; en EE. UU., Amelia Bloomer propone pantalones anchos bajo la falda, pero enfrenta la reprobación social; el modisto Charles Worth crea la alta costura al presentar en París colecciones diseñadas libremente, por anticipado.
1900. con crinolinas y corsés apretados se da forma al ideal femenino, similar a un reloj de arena: busto elevado, vientre plano y trasero voluminoso. Además, las mujeres acentúan sus caderas con almohadillas y llevan sombrero y guantes.
Los 10. con la I Guerra, el atuendo de la mujer se vuelve práctico: la falda se acorta a media pantorrilla y por primera vez enseña las piernas sin pudor. El hombre se viste con pantalones anchos, bastón y sombrero.
Los 20. al volver la paz, la vida se celebra en un ideal andrógino, de pelo corto y sin curvas, promovido por Coco Chanel a través de ropa cómoda y elementos masculinos. Todo el mundo busca faldas rectas y vestidos sin talle.
Los 30. tras el crack , del 29, las faldas bajan y se adopta una feminidad tradicional, para recuperar los valores previos a la Guerra. El traje sastre convive con el vestido glamoroso de hombros anchos y cinturón, que se complementa con brasier , que destaca el busto y faja ceñida.
Los 40. la II Guerra Mundial trae consigo el racionamiento de telas y la influencia militar; al acabar el conflicto, surge el new look , de Dior, que reafirma el romanticismo tradicional: cintura marcada, falda con crinolina, tacón de aguja.
Los 50. los jóvenes rebeldes adquieren fuerza social y aumenta la moda de masas. Las damas son elegantes, con guantes, sombrero y falda ajustada, mientras que las chicas llevan falda con crinolina o pantalones de mezclilla, botas y chamarra de cuero.
Los 60. aparece la minifalda, que reafirma a una mujer sexualmente libre; los hippies, confrontan a los adultos a través de estampados de flores y colores osados; se usan prendas y telas de inspiración espacial.
Los 70. se adopta un estilo ecléctico: faldas de retazos, mezclilla acampanada, prendas de punto, estilo disco. A fines de la década, los punks protestan contra conceptos generalizados de belleza y moda a través del cuero y los pelos de punta.
Los 80. hay furor por las marcas; la moda es extravagante y extrema; las oficinistas fomentan el estilo dress for success: traje sastre de falda, pero con inspiración masculina, en el que destacan las hombreras grandes. Los hombres imponen la tendencia más libre de trajes claros y sacos arremangados.
Los 90. como reacción contra el exceso previo, se impone el minimalismo: less is more se expresa en prendas básicas de colores neutros; los piercings y tatuajes pasan de los grupos marginales a todas las esferas sociales.
Primera década del siglo XXI. surge un estallido de color en las telas y una exageración en los estampados; la tendencia ecológica se muestra en piel de imitación y las prendas orgánicas; las copias pirata compiten con las grandes marcas.
Fuente: Algarabía
¿SIENTES DOLOR SIN MOTIVO APARENTE? SE LLAMA DOLOR NEUROPATICO y es una disfunción en el sistema nervioso central, lee esto te interesa
¿Estás desconsertado-a por que sientes un fuerte dolor todo el día y no sabes la razón? La respuesta podría estar en el sistema nervioso. La diabetes, el herpes, las lesiones por accidentes o incluso las quimioterapias generan un impacto tal en los nervios, que pueden quedar lesionados y enviar al cuerpo señales equívocas de dolor, ardor o toques eléctricos. Este padeciemiento se llama dolor neuropático, y para muchos de quienes lo padecen es imposible llevar una vida normal, pues algunos no resisten, nisiquiera, el roce de las sábanas ¿te identificas? ¿Quieres saber más sobre este padecimiento? Entra a esta página y echale un vistazo www.dolorneuropatico.com
A que te suena peace and love, Janis Joplin, Jimi Hendrix, Joan Baez Country, Joe Mc Donalds, Joe Cocker, Santana, Woodstock, LSD y una dosis de Rock. Siiiiii acertaste: al movimiento hippies que se sustentaba en la tracendencia y la belleza del universal
A finales de 1966, el estado de California declaró al LSD como una sustancia de uso controlado, lo que era de esperarse suscitó movilizaciones y protestas de los hippies, pues éstos se negaban a ser considerados criminales por celebrar la trascendencia de la conciencia, la belleza del universo y del ser.
FLORES EN TU PELO.
El Golden Gate Park de San francisco fue el escenario de un happening llamado Human Be-In, que reunió a varios miles de jóvenes libertarios en torno alas premisas clave del ideario hippie: vida comunal rechazo alas instituciones, ala moralidad clase mediera y a la guerra, apertura sexual y expansión de la conciencia através del uso de drogas. Algunos de los oradores de este evento fueron el apóstol de la psicodelia, Timothy Leary y el poeta Allen Ginsberg quien encarnó la transición entre los beatniks y los hippies.
Durante el verano de 1967, 200 mil hippies se reunieron en el distrito de Haight-Ashbury de San francisco para presenciar el Monterrey Pop Festival, que catapulto a varias estrellas del rock de ambos lados del atlántico en la segunda mitad de la década. The Animals, Who, Simon Garfunkel, Jefferson, Airplaney, sobre todo, Janis Joplin y Jimmy Hendrix y que por cierto, muy a tono con el espíritu del peace and love, se caracterizó por transcurrir armónicamente y con un inesperado saldo blanco.
El Monterrey Pop Festival popularizó la subcultura hippie en toda la unión americana y lapso en el centro de la atención pública, que lo mismo elogiaba su ánimo fraternal y pacifista que criticaba su permisividad, el uso y abuso de las drogas y su actitud en contra del trabajo.
Los tres días del festival Monterrey señalaron la apertura formal del verano del amor una espectacular reunión de jóvenes provenientes de toda la unión Americana que buscaba una explicación alternativa a los porqués de la existencia y se entregaban a un modus vivendi idílico, con comida gratis, drogas gratis, amor gratis, para todo aquel que lo quisiera. La mayor parte de los asistentes aprovecharon sus vacaciones veraniegas para unirse a esta experiencia comunal.
Durante 1968, la unión Americana vería un recrudecimiento del conflicto de Vietnam y, coincidentemente una serie de cambios trascendentes en materia de derechos civiles, como el asesinato de Martin Luther King y la firma del acta de los derechos civiles de 1968, que abolía oficialmente la discriminación racial.
Mas tarde a principios de 1969, los hippies mostraron en la practica los alcances del flower power al adueñarse del peoples park en Berkeley, California y oponerse a los planes de demolición que fraguaba el entonces gobernador del estado y futuro presidente de los EE.UU. Ronald Reagan, mediante actos de resistencia civil, como la simple distribución y plantación de flores.
DENLE UNA OPORTUNIDAD A LA PAZ
La cúspide del movimiento hippies tendría lugar el 15 y 17 de agosto de 1969 en el poblado de Bethel, a unos kilómetros de Woodstock Music Art fair, a fin de disfrutar apoteósicas intervenciones musicales de artistas como Richie Havens, Joan Baez, Country Joe Mc Donalds, Joe Cocker, Santana y Jimi Hendrix, y protestar contra la creciente intervención estadounidense en Vietnam -que cada día resultaba mas costosa financieramente y en términos de popularidad al gobierno estadounidense. Woodstock, evento musical masivo, que fue epitome de los postulados ideológicos de una generación que creía posible vivir y convivir en paz con medio millón de personas sin mas ímpetu que el estado de plenitud del ser y la comunión con los semejantes y la naturaleza – aderezados desde luego, con una infalible Juanita, LSD y una buena dosis de rock.
Pero como al perecer las cosas buenas no duran mucho, unos meses después del esplendor de los tres días de paz, amor y música, el mundo empezaría a despertar de la inocencia hippie y, al abrir los ojos, vería su rostro manchado con tinta de la sangre y de la muerte en diciembre de 1969, The Rolling Stones decidieron cerrar su gira americana con un concierto gratuito en la pista de carreras de Altamont, en Livermore.
El recital convoco alrededor de 300mil personas y resultó ser mas problemático de lo esperado por el abundante consumo de cerveza, y drogas, se protagonizaron varios sucesos violentos. Hacia el fin de la interpretación de Under My Thumb, un joven negro de nombre Meredith fue apuñalado en cinco ocasiones, lo que derivo su muerte. El desastroso concierto seria visto por muchos como el epitafio del flower power de la paz y el amor, de toda una era de ideología; de hecho de la década de los 60.
Los accidentados decesos de Jimi Hendrix y de Janis Joplin causados por complicaciones asociadas con el consumo de drogas, y del guardián de las puertas de la percepción de Jim Morrison, mostraron el sombrío reverso de la moneda; La expansión de la conciencia y la comunión fraterna con el cosmos através de los paraísos artificiales, tan románticamente exaltadas, no pudieron rescatar a estos rockstars-ni, de seguro, a muchos otros-, de su agonía, de su desesperación y de su asfixia existencial y orgánica, Aunque tal vez su partida no haya sido sino la búsqueda de una trascendencia ultima, luego de tantos escarceos con la fatalidad, el silencio y la nada….. ¿Quien lo sabe?
A pesar de la realidad de las muertes causadas por el consumo de drogas, la opinión pública del pueblo estadounidense continuaba cohesionada en lo general por el ánimo antibélico, lo que mantenía en buena estima a lo que quedaba del movimiento hippie.
Cinco años mas tarde, el hombre que escribió, todo lo que necesitas es amor, ultimo sobreviviente del movimiento pacifista hippie, caería abatido por cuatro balazos, en la entrada de su casa ubicada en el edificio Dakota, en Nueva York, Horas antes había obsequiado un autógrafo a su victimario en uno de sus discos,: John Lennon 1980.
Aunque el legado hippie es incuestionable y sus efectos irreversible, con el tiempo, el ímpetu contracultural de la utopia del flower power decayó de tal modo que la subcultura y sus manifestaciones fueron asimiladas e incluso, integradas a los procesos de consumo, ala moda y ala industria de la música y del cine casi al punto ridículo.
Hoy vemos a múltiples neohipiies postmodernos que siguen usando huaraches y morral, ropa artesanal, accesorios de pedrería, pelos largos, y que, muchas veces, acusan una severa hidrofobia, como si el jabón y el estropajo coartaran el libre transito de ideas. Algunos de esos entes, sin embargo, parecen ignorar por completo el ideario hippie y no es raro verlos, en esa facha, y abordar un Mini Cooper, discutir dialécticamente entre las nieblas de un Starbucks o enchufados a un lustroso ipod. Lastima que la contracultura no penetre más allá de la epidermis. Y discúlpeme, amable lector, si usted es uno de ellos….. ¡Amor y paz!
Fuente: Algarabia
¿Por qué celebramos nuestro cumpleaños? En las condiciones adversas que vivía el hombre prehistórico, tener un hijo era un hecho grandioso, pero mantenerlo con vida resultaba realmente difícil. Por ello completar cada año de subsistencia se convirtió en una celebración
En las condiciones agrestes, adversas y arduas en que vivía el hombre prehistórico, tener un hijo era, de suyo, un hecho grandioso, pero mantenerlo con vida resultaba sumamente difícil. Por ello, completar cada año de subsistencia se convirtió en motivo de celebración. Del mismo modo, la separación de una pareja debida a que el hombre se iba de caza y la mujer se quedaba con los hijos, hacía del reencuentro un evento importante. Y en ambos casos no se celebraba el amor, sino la reunión; no el cumpleaños, sino la supervivencia. Esto propició que el celebrar fuera algo inherente, propio de los seres humanos, pues a través de milenios de historia de culturas y pueblos, completar y repetir ciclos ha estado lleno de significados y siempre ha sido motivo de festejo.
De acuerdo con T. J. Thibault, los grupos socioculturales siguen una serie de patrones de comportamiento que permiten a sus miembros la identificación y pertenencia, además de lograr la estabilidad. Por esta razón, la repetición de patrones y su conteo progresivo se llenan de significados: recoger una cosecha y dejar de padecer hambre, la caza de un animal que representaba el alimento de varios meses, la cópula de una pareja que culminaba en procreación, etcétera.
Un aniversario corresponde al hecho de cumplir con el patrón año tras año y ésta es la razón por la que la fecha en que se celebra cobra importancia. Por eso, no tiene chiste celebrar nuestro cumpleaños una semana antes, «dar el grito» otro día que no sea el 16 de septiembre o reunirnos para la cena de Navidad el 27 de diciembre. Es decir, los aniversarios están revestidos de significados, porque nosotros nos encargamos de asignárselos y transmitirlos de generación en generación. Desde el primer pastel de cumpleaños y cada vez que la cuenta llega a un lustro, una década o una centena, le otorgamos a ese número cierta importancia; y, mientras mayor sea el número, más valioso es y más merecida la celebración. Así que, en cuestiones de amor y matrimonio, este conteo de la permanencia, la fidelidad, la complicidad, los malos y los buenos momentos cargan a los aniversarios de valor y no resulta extraño, entonces, que se les asigne un nombre, como las famosas bodas de oro o plata.
Esta práctica viene de una antigua costumbre que consistía en hacer un regalo de un material específico y diferente cada año. Por ello no hay bodas de agua, ni de aire, ni de deseos; sólo de materias contantes y sonantes, desde el primer aniversario, que es de papel, hasta el septuagésimo quinto, que es de brillantes.
Sería terriblemente ocioso, y hasta cursi, enumerar los regalos de los aniversarios año tras año —del 1 al 75—, pero hay algunos dignos de ser mencionados: el 17º, por ejemplo, corresponde a las bodas de mobiliario —el regalo perfecto sería, naturalmente, amueblar de nuevo la casa, ¿no?—; el 24º es el de las bodas de instrumentos musicales; el 27º, el de las esculturas; el 32º, el del transporte —un cochecito no está mal—; el 42º, el de las propiedades —¡por fin, la casa en Acapulco que siempre quisimos!—; el 43º, el de los viajes de lujo y los cruceros; y el 44º, un aniversario más sensual: el del chocolate —y, ¡cómo no!, después de dos años seguidos de regalos millonarios—. El 46º es el más romántico: el de poesía, y el 48º, el más raro: el de los regalos ópticos —no se espante, querido lector, con unos lentes oscuros basta.
Fuente: www.algarabia.com
En visperas del día del amor y la amistad,la crisis ayuda a Cupido ¡en la oficina! En épocas difíciles tener un apoyo sentimental en el trabajo puede ayudar a elevar la productividad; sin embargo, estos vínculos ocasionan a veces conflictos de intereses y enrarecen el clima laboral.
Por eso desde que yo iba en la escuela me dije: “Nunca tendrá novia en mi salón de clases” y así lo hice y ahora ya en plena vida laboral lo digo. “Nunca tendré novia en mi lugar de trabajo”.
El amor todo lo puede…incluso vencer a la crisis. ¿Será cierto?
Aunque las relaciones de pareja en el trabajo generan distracción, en épocas de crisis éstas pueden aumentar la productividad y la motivación de los empleados.
“En tiempos difíciles incluso se pueden dar casos donde la pareja se apoye para lograr mayores metas laborales y cuidar el empleo”, dijo en entrevista el director de Selección y Consultoría de Adecco México, Alberto del Castillo.
Este impulso positivo, sumado a la oportunidad de estar cerca de la pareja, su facilidad para comprender los problemas laborales y compartir inquietudes similares también contribuyen a aumentar la productividad en algunos casos, señaló el experto.
Para que ello suceda es fundamental manejar esta situación con un alto grado de madurez y responsabilidad.
El tiempo que se pasa en el lugar de trabajo también contribuye a que este tipo de relaciones florezcan: “Pasamos más tiempo en la oficina que en cualquier otro lugar, así que es obvio que el contacto se vuelva más estrecho y personal”, afirmó la directora General de Hewitt, Rosa María Farell.
En el mejor de los casos, estos vínculos se traducen en apoyo laboral y emocional con la pareja, aseguró.
“Si pasas 60 horas o más en tu oficina, es obvio que termines relacionándote con algún compañero de trabajo”, afirma Michele Marrinan, de la firma de reclutamiento Monster.
El 53% de los mexicanos se ha involucrado sentimentalmente con alguien de su trabajo, y de estos, el 11.82% confesó haber tenido cinco romances en la oficina, según una encuesta del portal de empleo Bumeran.com México. El 47% restante afirmó que nunca ha tenido algún amorío en su empresa.
Sin embargo y a pesar de los aspectos positivos que pueden tener, las relaciones amorosas en el lugar de trabajo pueden generar conflictos de intereses, por lo que es necesario que la empresa tenga reglas precisas al respecto.
“La psicología organizacional establece que si hay un involucramiento afectivo o emocional, se pierde la objetividad de la misión laboral, lo que termina en un conflicto que puede tener resultados desastrosos”, aseguró Hans Olvera, psicólogo e investigador de la Universidad Iberoamericana.
A decir del investigador esta práctica es más común entre los 20 y 35 años, ya que es cuando se es más susceptible a buscar la compañía del sexo opuesto.
Con ésta sí, con ésta no…
Cualquier relación con un final desafortunado puede tener consecuencias desagradables, pero cuando se trata del amor en la oficina, éstas pueden aparecer desde el inicio.
Cuando se trata de un vínculo entre dos empleados de áreas diferentes es más difícil que se generen conflictos de intereses, y por lo tanto, las empresas son más permisivas en ellas, aseguran los expertos.
Sin embargo, el panorama cambia cuando la relación ocurre entre compañeros del mismo departamento: “Generalmente se distraen de sus tareas, lo que afecta su desempeño y provocan suspicacias que enrarecen el clima laboral”, afirma Del Castillo.
En el caso de amoríos entre un subordinado y su superior, lo mejor es evitar la relación, pues “siempre genera comentarios negativos y conflicto de intereses”, dijo Farell.
No hay forma de que el subordinado obtenga un ascenso o un aumento, aún cuando lo merezca, sin causar rumores negativos, señaló la directiva de Hewitt.
Y aunque no existe ninguna ley que exprese la prohibición de establecer relaciones de pareja en el trabajo, las restricciones están presentes en las políticas empresariales y códigos de ética, ya sea de manera escrita o latente.
Algunas organizaciones prefieren negarle a sus trabajadores la posibilidad de establecer vínculos sentimentales entre colegas, para otras simplemente el tema no es tan relevante y carece de reglamentación.
“Pero hay algunas donde incluso, para continuar con la relación, es necesario que alguno de los miembros de la pareja se separe de la institución”, agregó Del Castillo.
Sobrevive a Cupido
Cada empresa tiene o no sus reglas al respecto, pero aquí te damos algunas recomendaciones para que la flecha de Cupido no hiera de muerte tu carrera:
* En primer lugar, recuerda que si el romance tiene un mal término, no hay vuelta de hoja, pues diariamente tendrás que ver a tu ex y colaborar con él.
* Un romance puede acabar con tu carrera y tu reputación, no importa lo mucho que intentes mantenerlo en secreto. “Incluso si la relación funciona, el trabajar a diario con tu amante, puede terminar por enfriar la relación”, sostiene Michele Marrinan.
* El peor escenario es que alguien descubra tu aventura, si es con un subordinado, éste puede perder el empleo; si es con tu jefe (a), todos pensarán que ese rápido ascenso lo conseguiste fuera de tus horas de trabajo.
* ¡Cuidado!, la mayoría de las personas que tienen un idilio en el trabajo llegan a esta situación sin darse cuenta, así que lo mejor es guardar la distancia, finaliza Hans Olvera.
Fuente: www.cnnexpansion.com
Un niño de Singapur de 9 años que va a 4to de primaria desarrolla aplicación para iPhone y ha hecho un sin número de aplicaciones más
Me siento asombrado y atrasado, ya las nuevas generaciones de plano en lugar de estar conectados a su madre por un cordón ombilical, vienen conectados por un cable USB, ya nacen informáticos y me pregunto si esto no se transmitirá en los genes, lee esto y a lo mejor te lo cuestionas también: Un niño singapurés de apenas nueve años es el autor de una nueva aplicación de iPhone descargada más de 4 mil veces de la tienda iTunes en las últimas dos semanas, informó hoy la prensa local. Lim Ding Wen, que cursa el cuarto grado de primaria, ha desarrollado el programa de pintura “Doodle Kids“, que está causando furor entre los usuarios del móvil de Apple.
Su aplicación permite hacer garabatos con los dedos en la pantalla del iPhone, y luego borrarlos dando una pequeña sacudida al aparato.
“Hice el programa para mis hermanas pequeñas porque les gusta mucho pintar”, afirma Lim.
Este niño prodigio, que a los nueve años maneja ya con fluidez hasta siete lenguajes de programación informática, comenzó a usar las computadoras cuando apenas tenía dos años y desde entonces ha creado hasta 20 programas de elaboración propia.
Considerado como uno de los programadores de iPhone más jóvenes del mundo, el pequeño es experto en la programación con ActionScript y JavaScript, además de entender Applesoft BASIC, Gsoft BASIC, Complete Pascal, Orca/Pascal y un poco de Objective-C.
Su padre, un ingeniero informático, comparte la afición del hijo y confiesa que cada mañana ambos revisan las estadísticas de iTunes para comprobar cuál ha recibido más descargas.
En su página de internet, Lim Ding explica brevemente la forma de uso de cada una de las aplicaciones que ha desarrollada, entre las que están “Doodle Kids”, “Moving Rectangle”, “Guessing Game” y “Paddle”, entre otras.
Lim trabaja ahora en una nueva aplicación para el iPhone, un juego de ciencia-ficción titulado “Invader Wars”.
Ve a este nuevo genio! Una ternura!
Fuente: www.notisistema.com
Corren riesgo con el alcohol uno de cada cinco hombres. En algún momento de su vida, uno de cada cinco hombres dentro de los países desarrollados corre riesgo de abusar o volverse dependiente del alcohol
En alguna ocasión y por razones muy distintas al alcoholismo, ya que afortunadamente no padezco esta enfermedad, tuve la oportunidad de asistir a algunas sesiones de un grupo de Alcohólicos Anónimos y me pude percatar del sufrimiento, del dolor, de la evasión, de la negación, del “orgullo” que presentan los alcohólicos y si, todo eso y más es lo que viven (si se le puede llamar vida a eso que experimentan). Al editar este post, vinieron a mi memoria esas imágenes, esos diálogos, esas miradas, bueno, hasta esa sensación de vacío en el estómago.
En algún momento de su vida, uno de cada cinco hombres dentro de los países desarrollados corre riesgo de abusar o volverse dependiente del alcohol, según investigadores estadounidenses.
En cuanto a las mujeres, el riesgo se reduce a la mitad, ellas tienen entre 8 y 10% de probabilidades de volverse adictas al alcohol.
Afortunadamente hoy en día existen muchos tratamientos efectivos que pueden ayudar a las personas a superar sus problemas con el alcohol, pese a la creencia popular de que nada funciona, publicó La Tercera. El doctor Marc Schuckit indicó que “este es un problema serio”. Los hombres tienen aproximadamente un 15% de riesgo de abuso de alcohol, y el riesgo de depender de el durante sus vidas es de un 10%. “Una vez que se tiene este diagnóstico regularmente, se suele reducir la esperanza de vida unos 10 a 15 años”, advirtió Schuckit.
La revista The Lancet publicó sus hallazgos, donde se busca guiar a los médicos sobre como detectar y tratar a los pacientes con dependencia hacia el alcohol. También buscan detectar conductas riesgosas con el alcohol, como largas jornadas bebiendo, detener su consumo una vez iniciado y hasta saltarse importantes eventos en la vida cotidiana para beber o en su defecto, por alguna resaca. El síndrome de abstinencia es otro de los signos clásicos de adicción al alcohol. La depresión suele aumentar en un 40% debido al consumo excesivo de alcohol, y el 80% de personas que dependen del alcohol son fumadores regulares.
Se corre también el riesgo de una enfermedad cardiaca e incluso cáncer, cabe destacar que se puede dar también entre quienes no fuman, manifestó el experto. Puede haber dos factores para explicar los problemas con el alcohol, los genéticos que son entre un 40 y 60% de las personas y los factores ambientales, expresó Schuckit.
Cuando las personas con este problema deciden ya sea abstenerse o iniciar un tratamiento, cerca del 50 al 60% de los hombres y mujeres muestran mejorías después de un año. Cuando se toma tratamiento, los fármacos deben de combinarse con la terapia, para que beneficie y ayude a las personas a cambiar sus conductas respecto al alcohol.
Fuente: www.eluniersal.com.mx


