Enriquécete siendo flexible. Si te equivocas, reconócelo, así creecerás
El hombre nace débil y suave
a su muerte esta duro y tieso.
Todo, incluso el pasto y los árboles son suaves y moldeables en vida.
La rigidez es un compañero de la muerte
flexibilidad es un compañero de la vida.
Un ejército que no cede será derrotado.
Un árbol que no se dobla se romperá con el viento.
La dureza y la rigidez se quebrará, el suave y flexible prevalecerá.
El abuelo solía decir que la mayoría de los errores que provienen no de la gente mala, si no de la gente que se aferra a sus malas creencias. Una parábola Zen lo ilustra:
Eran unos monjes que iban de regreso a su monasterio. De pronto llegaron a un río donde había una mujer postrada pidiendo ayuda, la mujer quería pasar el río, pero como no sabía nadar le pidio a los monjes la cruzaran. El mayor la cargó en sus brazos, cruzaron y la bajó del otro lado. Cinco días más trade y justo al llegar al monasterio, los monjes que lo acompañaban le reclamaron. “rompiste tus votos al tocar a esa mujer”. A lo que el mayor le contestó, “yo la cargué para cruzar el río y la deje ahí, en cambio ustedes llevan cinco días cargándola a ella”.
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