¿Sufre tu estómago? ¿Te doblas de dolor? Lee este diagnóstico y cuadro clínico de colón irritable. Podrías estar en estos casos
Ya en un post anterior habíamos tratado el tema de los males estomacales ¿Lo recuerdas?
Pues hoy seguimos con la segunda parte de este tema tan importante y que muchas veces dejamos pasar, hasta que no se puede hacer mucho o la solución es muy drástica.
Los síntomas del intestino irritable son múltiples y variables y parece ser que están relacionados con hiperactividad psíquica y psicológica del órgano finalmente receptor.
Usualmente se manifiestan durante el estado de vigilia, y muy raramente estos síntomas despiertan al paciente por la noche. El grupo de síntomas que se encuentran con mayor frecuencia en el intestino irritable son:
1.- Dolor abdominal
2.- Síntomas de alteración en la defecación.
a) Urgencia
b) Sensación de evacuación incompleta.
c) Alteraciones en la forma.
d) Alteración en la frecuencia.
3.- Distensión abdominal.
DOLOR: El sitio del dolor puede variar de un paciente a otro, pero permanecerá igual en un paciente dado. El dolor puede presentarse en cualquier cuadrante del abdomen. Por otro lado, solamente el 20% de los pacientes que presentan alteraciones de los hábitos intestinales tienen diarrea dolorosa.
SÍNTOMAS DE ALTERACIÓN EN LA DEFECACIÓN:
Característicamente la constipación o diarrea consisten en evacuaciones de pequeño volumen. La diarrea de los pacientes con SII, generalmente no persiste más allá de tres días y desaparece el dolor.
Constipación: Está asociada con heces en escíbalos, resultado del espasmo segmentario el cual impide el progreso de las heces.
La defecación también está asociada a sensación de evacuación incompleta requiriendo repetidas visitas al baño, con heces en forma de lápiz. Diarrea: Frecuentemente reportada en su inicio con heces formadas, seguidas por heces blandas y posteriormente líquidas. La diarrea y dolor son frecuentemente precipitadas por comidas. Distensión abdominal: Es un síntoma común en casi todos los pacientes con SII, pero la severidad frecuentemente se incrementa a través del día, acompañado de eructos y flatulencia.
Consiste en identificar cuatro síntomas en pacientes con SII y son llamados criterios de Roma II Estos conducen a un diagnóstico más preciso. Estos criterios tienen que presentarse al menos el 25% del día durante 3 meses por lo menos:
1.- Dolor abdominal que mejora con la evacuación.
2.- Evacuaciones intestinales más frecuentes con el inicio del dolor.
3.- Evacuaciones de consistencia disminuida al inicio de dolor.
4.- Distensión abdominal.
Con dos a mas de estos síntomas se llega al diagnostico en un 91%. Drossman y cols. en 1997 mencionan que hay varios niveles de intensidad en la aparición de síntomas y clasifican a los pacientes como: 1.síntomas suaves, 2.moderados y 3.severos. 1.
Los pacientes con síntomas leves constituyen el grupo de mayor prevalencia, generalmente son vistos en la práctica de atención primaria. Estos pacientes no presentan empeoramiento funcional significativo o perturbaciones psicológicas; sus síntomas se relacionan estrechamente con eventos fisiológicos relacionados con los intestinos, por ejemplo dolor y diarrea que empeora después de las comidas, estrés y menstruaciones, estos síntomas se producen en forma intermitente. Una característica esencial en estos pacientes es que no consultan al médico con frecuencia y generalmente mantienen sus actividades diarias de modo normal.
El tratamiento en estos casos se dirige a la educación, al apoyo, reaseguro y el logro de un estado de vida más saludable. La educación implica explicar que los síntomas son reales; el médico puede explicar que él intestino es extremadamente sensible a estímulos tales como alimentos, cambios hormonales, medicación y estrés, lo que puede producir espasmos o estiramientos del intestino, una sensibilidad aumentada de los nervios, o ambos, y da lugar a que él paciente lo experimente como dolor, diarrea, constipación, hinchazón o alguna combinación de estos síntomas en cualquier parte del abdomen.
Estos pacientes tienen un buen pronóstico en poco tiempo (Lembo, Fullerton et al; 1996; Drossman, 1999). Un estudio realizado en Estados Unidos; con 52 pacientes con SII en donde él objetivo fue saber él impacto de la educación de los pacientes en la enfermedad ( dietas y entrenamiento de estrés), tuvo gran éxito ya que al finalizar el tratamiento 75% de los pacientes mejoraron en el manejo de los síntomas y a los seis meses de seguimiento la cifra ascendió a un 83% (Colwell, Prather, Phillips y Zinsmeister, 1999), diversos estudios encontraron resultados en la misma dirección (Whitehead, Bosmajian, 1982). 2.
Los pacientes con síntomas moderados: tienen la sensación o la experiencia de que sus síntomas son asociados con eventos psicológicos; y suelen informar disturbios en la actividad y estrés psicológico. Estos pacientes son vistos generalmente en encuadres de atención secundaria de la salud e informan tener síntomas moderados pero intermitentes con interrupciones ocasionales en la actividad, por ejemplo, se pierden reuniones sociales y días laborales. Por otro lado se muestran más estresados psicológicamente y no tienen perturbaciones psicosociales severas.
En el tratamiento, puede ser útil para el paciente monitorear sus síntomas mediante un registro algunas semanas; Este diario es un registro que se utiliza en la psicoterapia cognitiva; a través del mismo, el paciente es alentado a resumir y revisar sus propias observaciones con el médico y hacer sus sugerencias acerca de como pueden ser modificados sus hábitos por ejemplo, reduciendo las comidas grasas o lactosas si se exacerban sus síntomas y/o realizar una serie de ejercicios para disminuir el estrés.
Esta experiencia ayuda a aumentar la sensación de control del paciente sobre la enfermedad y en algunos casos el reconocimiento de que algunos síntomas de estrés se encuentran asociados a ciertas situaciones difíciles o respuestas maladaptativas como por ejemplo, catastrofizar. Lo anterior puede ser una base para el médico, hacía la derivación psicológica. 3. Pacientes con síntomas severos: solamente ocurren en un pequeño porcentaje de los pacientes.
Estos pacientes son derivados a gastroenterólogo y a centros de cuidados terciarios; informan padecer dolor constante en los momentos del comer y la defecación que pueden ser sólo parcialmente relacionados con eventos psicológicos. Con frecuencia tienen funciones diarias empeoradas en forma significativa, elevado uso de los servicios de salud, dificultades psicosociales como ansiedad depresión, somatización, perturbaciones de la personalidad, una historia de abuso sexual y perdidas afectivas. En la mayoría de los casos son tratados con psicofarmacología y psicoterapia.












una buena eduacion de la salud, es conservar la vida y es lo que en verdad la humanidad necesita. de antemano los felicito por tan inmensa labory beneficio a la salud de las personas.