Entre lo alternativo y lo chic
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La famosa zona de Manhattan donde nació el punk neoyorkino de los setenta, THE BOWERY, es ahora una de las más codiciadas de la ciudad neoyorkina: Restaurantes, galerías, museos y precios elevadísimos son la prueba.
The Bowery, en Manhattan, es una víctima reciente de la gentrificación. Este término tan de moda en Nueva York que actualmente se traduciría asi como la “decentrización” de una zona urbana que alguna vez fue marginal, por no decir de mala muerte. Este fenómeno implica transformar un área con un distintivo “sabor urbano” en algo más apetecible para profesionales y nuevas familias. Y para sabores urbanos, The Bowery es casi el aquetipo de zonas indeseables que se transforman en una codiciada colección de bienes raíces a fuerza de historia, marketing y, de alguna forma suerte. Barrio de inmigrantes de todos los colores desde los tiempos coloniales holandeses desde hace trescientos años y ubicado estratégicamente al sudeste de la isla de Manhattan, tiene como vecinos al Lower East Side, East Village, Soho y Chinatown; su calle principal, la cual da nombre a este pequeño enclave, alberga todo tipo de negocios.
Sin embargo, el punto de interes fundamental, que convirtió a The Bowery en un polo cultural famoso en todo el mundo fue el extinto CBGB, centro nocturno, que si no fundó, si fue el hogar extraoficial del movimiento punk neoyorkino en los setenta y ochenta. “Country, Bluegrass and Blues”, siglas de la intención musical fallida de su dueño, este lugar fue la plataforma de lanzamiento de iconos musicales como Patti Smith, Ramones, Blondie y Talking Heads, entre otros.
Un mensaje sin ambiguedad es el que pone en su sitio en internet un condominio de residencias con precios de alquiler desde 3,395 dólares por un apartamento tipo estudio. “Es el momento de disfrutar del estilo de vida de Manhattan, como siempre lo soñó”. Una frase que contiene lo que ha pasado en ciudades como Nueva York en los últimos años: lo yuppie y lo alternativo son intercambiables o, por lo menos tener dinero significa poder vivir como un artista miserable de los setenta. Por sólo 3,395 dólares al mes.
De cualquier modo, hay que decir que las ventajas de barrios como este son que, en un espacio que es más que un microcosmos que otra cosa, uno encuentra hoteles magníficos, como el cacofónico The Bowery; restaurantes que son más una experiencia de “estilo de vida” que de comida, como el ultrafamoso Deli Katz o un Mac Donalds con letreros en chino; y hasta un remanente del otrora ubicuo distrito de joyas y diamantes neoyorkino controlado casi en su totalidad por judíos ortodoxos.
El famoso e itinerante New Museum of Contemporany Art decidió también establecerse aquí y abrirá sus puertas en Diciembre próximo, presumiendo ser el único museo de arte en Nueva York que se ha construído desde los cimientos, debajo de la calle 14, y todos estos nuevos clásicos sin olvidar las casas de recuperación de adicciones que hay por todos lados, ESO SI QUE ES GLOBALIZACION!!
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